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Aumentan los casos en Vigo de okupas empadronados en naves abandonadas

La ley permite que los sintecho estén censados en un inmueble de forma forzosa para acceder a servicios sociales | Muchos están registrados en la antigua nave de Pescanova

Una de las entradas a la Panificadora donde este sábado se apostaba la Policía Nacional.

Una de las entradas a la Panificadora donde este sábado se apostaba la Policía Nacional. / A. Villar

No representa más del 0,17% de los delitos registradas en Vigo y resto de puntos de la provincia pero igualmente, la «okupación» se ha colado en primera línea de la problemática social y política. La falta de alternativas habitacionales limita en muchas ocasiones la capacidad de los sintecho para residir en un municipio, sin embargo la ley sí obliga a empadronarse en el lugar de residencia. Esto ha provocado que cada vez más, inquilinos sin ningún tipo de derecho de posesión sobre un inmueble acaben empadronados en el mismo. Así ocurre en la antigua nave de Pescanova en calle Jacinto Benavente. Agentes de la Policía Local lo descubrieron cuando fueron alertados por el fallecimiento hace casi un mes de un sintecho en su interior.

Atención de Servicios Sociales

Este hombre no estaba censado pero buena parte de los «okupas» que allí residen de forma habitual. Este empadronamiento no supone, de facto, título alguno o reconocimiento del derecho de uso del inmueble —principal preocupación para el o los propietarios— sino que garantiza a la persona vulnerable su acceso a los servicios sociales. De este modo, pueden solicitar y recibir ayudas a la vez que los propios agentes municipales del servicio de Benestar llevan una identificación y control de las personas que demandan estas ayudas ante la posibilidad de, por ejemplo, una solución habitacional que se les pudiera plantear.

Lo cierto es que, de forma ordinaria, para que una persona ingrese en el padrón municipal debe aportar un contrato de propiedad, alquiler o justificar mediante recibos que reside en un inmueble concreto.

En el caso de las personas sintecho, es posible censarse en distintos lugares como el albergue municipal, comunidades o naves. Y es que los propios ayuntamientos, según la resolución del 17 de febrero de 2020, de la Presidencia del Instituto Nacional de Estadística y de la Dirección General de Cooperación Autonómica y Local tienen la potestad de aceptar «otros documentos» para comprobar que realmente el vecino habita en ese lugar: informe de la Policía local, inspección del propio servicio, etc.

Esta situación no se da solo en naves abandonadas, sino también en viviendas en las que no residían sus propietarios. Es el caso de la «okupación» de una casa en Teis, donde los «okupas» se empadronaron pero fueron finalmente desalojados y condenados por un delito de usurpación.

Acto de Os Ninguéns en O Calvario esta semana

Acto de Os Ninguéns en O Calvario esta semana / Pablo Hernández Gamarra

Controles en la Panificadora y concentraciones para demandar «recursos habitacionales»

Las inspecciones por parte de efectivos municipales a naves abandonadas no son baladí, y se repiten no solo en el entorno de Beiramar y Jacinto Benavente, sino también en la zona centro. En concreto, a en la antigua Panificadora, sin uso desde hace décadas, se desplazó este sábado una unidad de la Policía Nacional para controlar su estado de salubridad. También sobre esta cuestión se han pronunciado en múltiples ocasiones el colectivo social Os Ninguéns. Este pasado jueves se concentraron en la peatonal de O Calvario para exigir un parque social de viviendas para las personas sin recursos . «As persoas sen fogar sendo constantemente estigmatizadas e desinformadas, utilizadas como propaganda política», denunciaron

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