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La Policía Nacional de Vigo despide al agente fallecido en Valencia

Los sindicatos policiales aprovecharon el homenaje para exigir cambios legislativos y una mayor protección frente a las agresiones

Concentración de la Policía Nacional en recuerdo del agente fallecido en Valencia.

Concentración de la Policía Nacional en recuerdo del agente fallecido en Valencia. / Cedida

Los agentes de la Policía Nacional en Vigo han guardado esta mañana un emotivo minuto de silencio a las puertas de la comisaría en recuerdo de Carlos, un policía destinado en Valencia que ha fallecido a los 41 años tras no superar las graves lesiones sufridas durante un servicio. El agente fue brutalmente agredido el pasado 8 de noviembre con una piedra en la cabeza cuando trataba de evitar un robo. Pese a los esfuerzos médicos, finalmente no pudo recuperarse.

Los policías se concentraron en silencio, con visibles gestos de emoción, en un acto que también trajo a la memoria la pérdida de Vanessa, una compañera asesinada en Vigo en 2014, abatida a tiros en acto de servicio durante un asalto bancario.

Llamamiento a más protección legal

Los sindicatos policiales aprovecharon el homenaje para exigir cambios legislativos y una mayor protección frente a las agresiones. Alejandro Cousiño, secretario provincial del sindicato JUPOL, subrayó que la muerte de Carlos supone «un nuevo ataque al principio de autoridad que ostentan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el ejercicio de sus funciones y que acaba con la vida de un policía».

«Los delincuentes no nos van a amedrentar, vamos a ser más fuertes. Basta ya de la impunidad», reclamó, al tiempo que exigió que el Código Penal recoja para los policías «la misma catalogación ante estos ataques que para políticos, jueces y fiscales, que se nos dote de la figura jurídica de autoridad y que quien agreda a un policía cumpla una pena ejemplar».

En la misma línea, Sandra Fernández Rodríguez, secretaria provincial del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Vigo, explicó que en esta jornada han querido «acompañar a los familiares, compañeros y amigos de nuestro compañero Carlos», y recordó la especial exposición al riesgo del colectivo:

«Somos profesión de riesgo, y el Estado debe reconocernos como tal. Somos personal esencial, acudimos a todas las llamadas, ponemos en riesgo nuestras vidas; por todo ello exigimos que se nos considere profesión de alto riesgo, y que quien atente contra nuestras vidas tenga una condena ejemplar».

Desde la Confederación Española de Policía (CEP), su portavoz, José Javier Martínez, alertó de que «las cifras de agresiones a policías son abrumadoras». Según señaló, solo en 2024 «casi 17.000 policías nacionales o guardias civiles han sido agredidos, y muchos de ellos de gravedad».

«Vigo y su área no es ajena a estas agresiones —añadió—. Hace escasas fechas intentaron matar a un policía nacional de Vigo apuñalándolo en reiteradas ocasiones cuando acudía a una llamada, y ya no se puede decir que sean hechos aislados. De ahí que pidamos una protección legislativa adecuada a nuestras funciones y que se nos proteja ante los desalmados que quieran atentar contra nuestras vidas».

“Vuela alto, compañero”

El acto concluyó con un largo y cerrado aplauso de todos los presentes, que rompieron el silencio con un grito que muchos pronunciaron entre lágrimas: «Vuela alto, compañero, que los ángeles custodios te acompañen», en referencia al patrón de la Policía.

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