El hostelero libanés de Vigo: «Esos turistas israelíes vinieron a provocar; el archivo judicial es una victoria para todo el pueblo palestino»
El juez sobresee la causa ya que el altercado de Vigo que se viralizó en redes sociales ocurrió en el contexto de un conflicto «por la prestación del servicio de hostelería» y no se acreditó el delito de odio

Alba Villar / Elena Villanueva
«En este caso los hechos que se denuncian se produjeron en el contexto de un conflicto por la prestación del servicio de hostelería y no se han aportado indicios bastantes de que las expresiones grabadas tuvieran por objeto promover la hostilidad hacia el pueblo judío, incitando al odio o a la realización de actos violentos contra sus miembros». Éste es el argumento clave que se recoge en el auto con el que el juez acaba de decretar el archivo provisional de la causa que se seguía contra Samir Slim, el hostelero libanés que, este verano, expulsó de su restaurante de Vigo a un grupo de ocho turistas israelíes.
El caso llegó al juzgado a través de un atestado policial centrado en un vídeo de apenas un minuto que se viralizó en redes sociales. El fin de esta investigación era determinar si los hechos constituían «una incitación a la hostilidad y al odio antisemita agravado por su difusión mediática», castigado con hasta 4 años de prisión, pero el instructor no lo ve acreditado. La conducta del investigado, concluye, «tiene difícil encaje en el discurso de odio penalmente punible».
La causa la llevó el Juzgado de Instrucción 4 de Vigo. Samir declaró ante su titular el 29 de julio, pero quienes no lo hicieron fueron los israelíes expulsados de este restaurante de calle Areal. Cuatro de ellos pudieron ser identificados, pero no fue posible citarlos «por falta de colaboración de las autoridades de Israel». Sin estos testimonios, la prueba del caso, junto al interrogatorio al hostelero, fue la del «vídeo parcial de los hechos» y la de un testigo presencial.
«Fuera de aquí, hijos de puta»
Ese vídeo fue grabado por el investigado y, según él refirió, cometió el error de enviárselo a unos amigos del Líbano, que lo difundieron en sus redes sociales, convirtiéndose en un trend en el país y llegando horas después a las plataformas españolas. «Estáis invitados, gracias. Fuera de aquí [...] Hijos de puta, matan gente y vienen a hacer vacaciones [...] Viva Palestina libre», dice entre otras frases el hostelero mientras expulsa a los israelíes. En el vídeo se escucha también una expresión árabe, «Labbaik ya Nasrallah», traducido literalmente «estoy a tu servicio, Nasrallah» que, señala el auto, «no tiene connotación xenófoba».

Cedido
Lo que declaró el hostelero en el juzgado fue que inicialmente desconocía la nacionalidad de los turistas y que, tras hacer el pedido, empezaron a «molestarle de malas maneras». Cuando una mujer del grupo le dijo que eran de Israel, él, contó, les contestó que no quería jaleos y que debían marcharse, empezando a grabar con su teléfono «porque pensó le iban a dar problemas y no le pagarían», negando relación alguna de la expulsión de los clientes «con lo que sucede en Gaza».
El testigo que compareció dijo que no escuchó a Samir proferir expresiones xenófobas. Con esta prueba y dado que el vídeo solo recoge parte del altercado, el juez archiva: «Lo único cierto es que, por razones que se desconocen y en apenas un par de minutos, hubo un incidente verbal entre los clientes y el dueño del restaurante por lo que nunca es descartable una motivación secundaria ajena a una intencionalidad de odio a un colectivo».
La falta de colaboración de las autoridades de Israel impidió citar al grupo de turistas
En el archivo de la causa, el magistrado concluye que «no consta suficientemente constatado el ánimo consiste en la animadversión hacia el colectivo unificado, en este caso, por su religión u origen, sobre todo, si atendemos al concepto de antisemitismo acogido en la recomendación número 9 (revisada) de política general de la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) sobre la prevención y la lucha contra el antisemitismo».
En ese documento, según destaca el juez en el auto, «se propone como definición de antisemitismo cierta percepción de los judíos que puede expresarse como el odio a los judíos». No obstante, recalca que la ECRI «insiste en el peligro de utilizar aquella de forma indebida con el propósito de silenciar o estigmatizar como antisemita la crítica legítima contra Israel y sus políticas, en particular respecto del pueblo palestino y en el contexto de la ocupación de los territorios palestinos, pues ello pondría en peligro los esfuerzos por luchar contra el antisemitismo y, por tanto, debería rechazarse».
La causa fue abierta a raíz del atestado con el vídeo remitido por la Policía Nacional al juzgado, sin la existencia de querella ni denuncia, pues se trata de un delito perseguible de oficio. La resolución no es firme, pues cabe presentar recurso.
«Afortunadamente se hizo justicia»
Samir Slim mostró la tarde de este miércoles su satisfacción y alivio por el archivo del procedimiento que se había abierto contra él. «En un procedimiento judicial puede pasar de todo y las cosas siempre se pueden torcer. Pero afortunadamente se hizo justicia y esto es una prueba de que no siempre el túnel es oscuro, que hay luz al final», afirma, adelantando que para celebrar esta victoria judicial organizarán una fiesta este próximo domingo por la tarde ante el restaurante de la calle Areal ante el cual ocurrieron los hechos, el Mimassa, uno de los tres que este hostelero regenta en Vigo.
«Yo tenía la conciencia tranquila, sabía que lo que hice no fue un delito, ¿cómo voy a incitar al odio cuando lo que quiero es la paz?», cuenta este hombre. A su juicio, el grupo de turistas israelíes a los que finalmente echó de su restaurante no aparecieron allí por casualidad. «Estoy convencido de que sabían a donde iban. Bajaron del barco en el que iban como cruceristas, se encontraron con la publicidad de mi restaurante y vinieron aquí a provocarme. Qué casualidad que con tantas y tantas terrazas como hay en Vigo vengan, y además con la actitud con la que lo hicieron, a la del único libanés hostelero que hay en la ciudad», refiere, contando que en ese establecimiento tiene una bandera del Líbano en el exterior (estos clientes estaban sentados en la terraza) y otra de Palestina en el interior.
El problema con los turistas, indica, empezó porque era un «grupo maleducado». «Por eso digo que vinieron a provocar, porque empezaron a buscar problemas desde que entraron», cuenta Samir. Cuando uno de los integrantes del grupo le dijo con «mala cara» que eran de Israel, fue cuando el hostelero les dijo que no eran «bienvenidos». «Pude haberme excedido en las palabras, pero lo volvería a hacer», agrega, valorando que la resolución judicial conocida este miércoles es una «victoria» para el pueblo palestino. «Haremos una fiesta el día 30 para celebrar como ha acabado este procedimiento», concluye Samir, que cuando declaró en julio en el juzgado fue arropado en la Ciudad de la Justicia por casi 200 activistas que se concentraron en la gran plaza al grito de «Palestina vencerá» y con pancartas con proclamas como «Paremos o xenocidio» o «Todos con Samir y Palestina».
Suscríbete para seguir leyendo
- Un ciclón llega a Vigo: vientos de más de 80 kilómetros por hora, lluvias fuertes y olas de hasta seis metros
- Retenciones en Vigo: varios autobuses de turistas portugueses complican el tránsito en Beiramar
- Cambio de rumbo para las cabañas turísticas de Bueu, que salen a la venta
- Al menos cinco personas estafadas en el área de Vigo por una oferta de empleo publicada en Milanuncios
- Davila 09/12/2025
- Estas son las tiendas y centros comerciales de Vigo que abren hoy, lunes 8 de diciembre
- Las denuncias al presidente de la diputación de Lugo por acoso sexual: «Me dijo que debía acostarme con él si quería ser funcionaria»
- Davila 10/12/2025
