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Denuncian en Vigo que sus vecinos ocupan su plaza de garaje al pasar a usar un coche más grande

Los denunciados alegaban que el aparcamiento ya no se corresponde con los planos iniciales, pero la Audiencia les obliga a dejar el hueco libre

Entrada a un aparcamiento, en Vigo

Entrada a un aparcamiento, en Vigo / Marta G. Brea / MARTA G. BREA

La escasez de vivienda nueva en Vigo en las últimas décadas de parón urbanístico tiene su correlato en las dificultades para adquirir o alquilar plazas de garaje. Pero los problemas no se quedan ahí: y es que el diseño deficiente de aparcamientos antiguos sumado al mayor tamaño de los vehículos puede generar conflictos vecinales. E incluso pueden llegar a los juzgados, como en un caso que acaba de resolver la Sección Sexta de la Audiencia Provincial, con sede en la ciudad.

Los demandantes adquirieron un apartamento, al que se le correspondía una plaza de garaje y un trastero, en 2010. Desde entonces y hasta 2020 venían usándola sin problemas, compatibilizando el aparcamiento con el realizado en el hueco contiguo por otro de los usuarios del parking, que estaba en el edificio en régimen de alquiler. Pero cuando sus caseros, que habían comprado la propiedad en 1997, empezaron a usarla con su coche, y, por tanto, cambiaron la forma de aparcar, comenzaron las discrepancias.

Según la demanda, avalada por las sentencias del Juzgado de Primera Instancia n.º 9 y de la Audiencia, el vehículo ocupaba buena parte de la plaza de los denunciantes, lo que les imposibilitaba aparcar allí. «Es obvio que el cambio de dimensiones del vehículo por parte de los propietarios, si bien es legítimo, no les ampara para ocupar una plaza de garaje contigua», sentencian los magistrados. Ratifican así el fallo inicial, que impone a los denunciados a que «se abstengan de su uso y de realizar cualquier acto de perturbación sobre la misma».

Se dispara el precio del alquiler y compra de plazas de garaje

Un plaza de garaje / FDV

La defensa de los demandados argumentaba que, en realidad, la configuración actual del aparcamiento, incluso en cuanto a sus pilares de hormigón, no se corresponde con los planos iniciales, en los que tampoco se fijan medidas concretas. A partir de este trazado se hizo a finales de los años 70 el reparto por sorteo de los huecos para estacionar. Pero esta parte dudaba de que cupiesen todos los vehículos previstos en origen, de forma que en este conflicto judicial deberían de participar el resto de propietarios, al verse afectados por una hipotética nueva distribución de todo el parking.

Declaración de los testigos

Como no fue así, el abogado pretendía usar esta baza para revertir la condenada, a partir del principio jurídico de que los litigios se ventilen con la presencia en el juicio de todos los que pudieron verse afectados por el fallo. La Audiencia, sin embargo, considera que el caso solo se refiere a una plaza, por lo que «nada tienen que ver el resto de titulares». Y que no entrasen todos los coches inicialmente calculados «en nada influye» en la reclamación de los demandantes, que solo afecta a la titularidad e identificación de su plaza.

Insisten los magistrados, basándose en el perito de los denunciantes y en la declaración de otros propietarios, en que los denunciantes siempre aparcaron su vehículo en la plaza que, según las escrituras, les correspondía y que el inquilino de los denunciados hacía lo propio en el hueco contiguo, «tratando de dividir los espacios entre uno y otro a fin de poder acomodar sus turismos».

La defensa también esgrimió que el garaje, a día de hoy, no cumple la normativa en cuanto al tamaño de las plazas, pero la Audiencia replica que ese es un asunto que «no incumbe examinar en la jurisdicción civil».

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