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La «innegable» huella psíquica de los abusos que sufrió una niña de 10 años

El TSXG ratifica la pena de prisión a un vecino de Baiona que se sobrepasó con su sobrina nieta y el condenado lleva ahora el caso hasta el Supremo

m. f.

El Tribunal Supremo tendrá la última palabra en un caso de abusos sexuales ocurrido en 2019 en Baiona y en el que la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra primero y el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) este pasado octubre sentenciaron al acusado a 2 años de prisión y, junto a otras medidas, a indemnizar a la víctima con 4.000 euros. Solo tenía 10 años de edad cuando sucedieron los hechos. Tras el fallo inicial y el que la ratifica, el condenado ha anunciado mediante escrito que recurrirá en casación.

J.F.C. es tío abuelo de la víctima. Hizo tocamientos a la niña por encima de la ropa y a continuación en la zona vaginal en el verano de 2019. La menor tardó en asimilar lo ocurrido, pero, «a medida que se iba dando cuenta lo que suponía lo sucedido», se lo contó a sus amigas. La madre denunció ante la Guardia Civil en junio de 2022, después de que se tuviera conocimiento en el colegio de los hechos manifestados por la niña, poniéndose en contacto con la mujer el centro educativo, la Fiscalía y la asistente social municipal de cara a que formulase esa denuncia.

El TSXG, como pidieron la Fiscalía y el abogado de la acusación particular Enrique José Hidalgo Lugo, ratifica la sentencia: la prueba es «bastante y válida». Junto al relato de la menor, están el de su madre, la trabajadora social, una profesora o, resaltan los jueces, la «innegable y objetiva huella psíquica» generada en la menor, que sufrió un «grave trauma» por el que aún a día de hoy necesita terapia psicológica.

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