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Caballero exige el cese de Ángeles Vázquez por su «ineptitud» en la crisis de las válvulas de Eiras

El Concello asistirá a la reunión de mañana con Aqualia y Xunta

Augas de Galicia tardó siete meses en comunicar la avería en la presa

El embalse de Eiras el sábado 15 de noviembre, completamente operativo.

El embalse de Eiras el sábado 15 de noviembre, completamente operativo. / Pablo Hernández Gamarra

Vigo

La nueva «guerra del agua» entre Concello de Vigo y Xunta de Galicia eleva su intensidad y tono. El alcalde de la ciudad, Abel Caballero, ha exigido el cese de la conselleira Ángeles Vázquez ante la «ineptitud» del departamento de Medio Ambiente en la reparación de las válvulas del embalse de Eiras. Así lo ha anunciado en un audio remitido a los medios en el que confirma la participación del gobierno local en la reunión a tres con el autonómico y Aqualia para exigir el cambio de forma inmediata de las válvulas. «En la misma reunión tienen que encargarle ya al proveedor el envío de ellas», explicó, recordando que «desde enero de 2023 están obligados a hacer la conservación, mantenimiento y detección de averías».

El regidor olívico cargó duramente contra la postura de la consellería, a quienes acusa de llevar «tres años de brazos cruzados» y con una «actitud negligente y gravísimamente irresponsable» ante una «inversión ridícula» de unos 50.000 euros para sustituir ambos mecanismos dañados. «Son tan ineptos que no son capaces de detectar esa ineficiencia», señaló ante los siete meses que tardó en comunicar el departamento autonómico la avería. Es por ello que ha lanzado dos peticiones: la recuperación de la gestión de la presa y la destitución por parte de Alfonso Rueda de la conselleira Vázquez.

Cronología del desencuentro

La pugna comenzó el pasado martes, cuando Augas de Galicia le remitió una carta al alcalde de la ciudad, Abel Caballero, alertando del riesgo de desabastecimiento «de más de 400.000 personas» a raíz de la existencia de un escape de de agua en el embalse de Eiras. El miércoles, el regidor salió al paso, se despojó de toda culpa y acusó a la entidad dependiente de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático de mentir: «Quisieron que Vigo se quedara sin agua, es una negligencia».

El jueves, la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz, afirmó que fue precisamente Caballero quien faltó a la verdad. Y, finalmente, este sábado, en un comunicado enviado a la prensa, Medio Ambiente vuelve a reclamarle al Concello un encuentro, una propuesta que ya había sido rechazada en primera instancia por un Caballero que, según la propia consellería, «ahora está dispuesto a analizar en conjunto la situación» -tras enterarse del cambio de postura, alega, «no por canales oficiales»-.

«Esta reunión es imprescindible para la coordinación entre ambas administraciones, ya que, aunque la titularidad de la presa es autonómica, el Ayuntamiento es el responsable exclusivo de su accionamiento y del mantenimiento preventivo de las válvulas», insisten, en la nota, desde la cartera dirigida por Ángeles Vázquez.

Convenio entre Concello y Augas de Galicia, en el que se establece que el mantenimiento correrá a cargo del organismo autonómico

Convenio entre Concello y Augas de Galicia, en el que se establece que el mantenimiento correrá a cargo del organismo autonómico / FdV

Sin embargo, como publicó esta semana FARO, las Normas de Explotación rubricadas en enero del 2023 por las cuales la propiedad de la presa de Eiras pasó a manos de la Xunta de Galicia especifican claramente que el «mantenimiento» y la «conservación» de las válvulas «corresponden a Augas de Galicia», concretamente a través de su contratista, la empresa Ain Active Om S. L. Al Concello de Vigo, por medio de la firma concesionaria FCC Aqualia, únicamente se le requiere el accionamiento tanto de las piezas en cuestión como de las compuertas de la torre de toma, según lo pactado por las partes en el escrito.

Aqualia culpa a Augas

La propia Aqualia, mediante un comunicado emitido este viernes, incidió en la misma cuestión, alegando, textualmente, que «la operativa de conservación y mantenimiento de los elementos de la presa de Eiras le corresponde a Augas de Galicia, entidad que tiene el control de accesos de todas las empresas y trabajadores que realizan cualquier labor en las instalaciones». Este cometido, subraya al mismo tiempo, fue «ejecutado» por Aqualia precisamente «hasta el 25 enero de 2023», fecha en la que las llaves del embalse pasaron a manos autonómicas.

Aqualia concreta, asimismo, que fue el 9 de abril del 2025 cuando «se detectaron dos incidencias que afectaban a dos de las cuatro válvulas» durante una «prueba de los órganos de desagüe de la presa, entre los que se encuentran las válvulas de toma y las compuertas de la torre de toma». Para la realización de esta comprobación, Aqualia abunda que mantuvo «una comunicación constante que incluyó indicaciones por su parte para que el abastecimiento no se viese afectado», unas directrices con las que Augas de Galicia «estuvo conforme».

A renglón seguido, establece que «una de las incidencias debería haber sido detectada durante las revisiones periódicas que debe realizar Augas de Galicia y solventada dentro de las tareas de conservación y mantenimiento establecidas en el pliego»; sobre la otra, añade que «se produjo durante la prueba en la apertura de la válvula». Ambos percances «fueron trasladados por la Xunta de Galicia al Concello de Vigo el 11 de noviembre de 2025», es decir, siete meses después de conocerse.

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