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Augas alerta al Concello ante el «riesgo de desabastecimiento de más de 400.000 personas» en Vigo

La entidad, adscrita a la Xunta de Galicia, le remite una carta al alcalde de la ciudad, Abel Caballero, para trasladarle «la necesidad de actuar con la máxima diligencia ante las deficiencias detectadas» en la presa de Eiras, concretamente en dos válvulas instaladas hace medio siglo

Embalse de Eiras en el río Oitavén.

Embalse de Eiras en el río Oitavén. / Marta G. Brea

Augas de Galicia ha alertado este martes de «la necesidad de actuar con la máxima diligencia ante las deficiencias detectadas en la presa de Eiras». Así se lo ha reclamado al alcalde de Vigo, Abel Caballero, a través de una carta en la que avisa del riesgo de desabastecimiento «de más de 400.000 personas» y en la que reclama una reunión con el consistorio vigués. «Se constató una fuga ocasionada por el deterioro estructural de una válvula», denuncia el organismo adscrito a la Xunta de Galicia.

Los técnicos de la entidad autónoma dependiente de la Consellería de Medio Ambiente e Infraestructuras señalan concretamente «graves daños» en dos de las cuatro válvulas «que regulan el flujo que se envía a la estación de tratamiento de agua potable de O Casal». Una de estas piezas, que fueron instaladas en 1977, presenta roturas y oxidación que «exigen su reparación»; la otra se encuentra con la estructura deteriorada, según se detalla en la misiva.

Al mismo tiempo, Augas acusa al Concello de no haber notificado «la existencia de estas graves incidencias», algo que «sorpende enormemente» en el seno del organismo al tratarse de dispositivos que se «manipulan de manera habitual por parte del Ayuntamiento de Vigo».

En un tono crítico, el ente disculpa a la Xunta de Galicia de «no detectar estas deficiencias con anterioridad» debido a los «atrancos sistemáticos» por parte del consistorio. «A pesar de que el Ayuntamiento de Vigo entregó las llaves de la presa en 2023, tras varias resoluciones judiciales en su contra, los técnicos se encontraron con dificultades de acceso que obstaculizaron su trabajo», esgrime. «No fue hasta este año cuando, por primera vez, pudieron realizar inspecciones integrales de la infraestructura, incluyendo la zona donde se encuentran las válvulas», precisa.

Finalmente, Augas de Galicia ha indicado que su «preocupación es máxima» y le reclama a Caballero la misma consideración: «Usted mismo mostró de manera reiterada su inquietud, durante el verano, por el abastecimiento de agua a la población ante la falta de precipitaciones».

A mediados del pasado mes de octubre, el regidor olívico instó a una «reflexión colectiva» debido a la posibilidad «verosímil» de que «haya una sequía» que «deje sin agua» a los vecinos. En esta línea, insistió en la construcción de una segunda presa en Ponte Caldelas que complemente Eiras y la nueva potabilizadora de O Casal para cubrir la demanda de Vigo y su área metropolitana.

Este se trata de un proyecto, todavía sin fecha, a tres bandas entre el Gobierno de España —a través de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil— y las administraciones local y regional que ha sido criticado por los vecinos de la parroquia de Forzáns, donde concretamente se prevé su instalación. Han tachado la idea de «barbaridad ambiental»: «Un enorme muro de hormigón de 333 metros en medio de un auténtico paraíso natural lleno de 'carballeiras', especies autóctonas, flora y fauna endémicas que desaparecerá por completo de prosperar esta propuesta», manifestaron en una protesta en 2022.

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