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Los rocódromos escalan popularidad en Vigo

Lo que apenas hace una década parecía un deporte de nicho, hoy se ha convertido en una actividad en auge

En Galicia a raíz de la pandemia comenzaron a aparecer lugares para practicar escalada en interior

Hace 15 años no había ningún rocódromo comercial en Galicia, aquellos aficionados a la escalada se formaban directamente en roca. Desde hace un tiempo esto ha experimentado un giro notable. En Vigo, su cambio ha sido especialmente visible desde la pandemia, cuando el deseo de moverse, de probar cosas nuevas y de recuperar la actividad física impulsó a muchas personas a descubrir este deporte. Alfredo Lago, fundador del rocódromo MG12, asegura notar un crecimiento constante desde la apertura del negocio en enero de 2021: «Estoy convencido de que si hubiésemos abierto en otra época sería diferente».

El contexto ayudó, pero también una tendencia que ya se venía gestando en otros países. «El crecimiento que vivió Europa hace 15, 20 años lo estamos viviendo nosotros ahora. Por Europa es típico que en los barrios haya rocódromos como hay gimnasios. En Madrid empieza a pasar, pero en Galicia aún no», explica Lago.

El MG12, ubicado en Mos, es el boulder (escalada sin cuerda) más grande de la provincia de Pontevedra y uno de los más antiguos de Galicia, que ahora cuenta con más de cinco. Junto con Mapache Climbing, es uno de los más cercanos al área metropolitana de Vigo.

«Notamos un crecimiento constante desde la pandemia»

Alfredo Lago

— Dueño de MG12

El Boulder indoor es el tipo de escalada que más está creciendo. «Es una modalidad más sencilla para engancharse al deporte, ya que con cuerda necesitas más técnica y a más gente», señala Lago. El riesgo es menor que en la escalada en roca ya que los establecimientos son más seguros, su evolución ha permitido pasar de ser una actividad complicada y arriesgada de practicar a ser accesible. Los rocódromos tienen diferentes niveles para adaptarse a sus socios. El usuario puede planteárselo como quiera: ir a clase, ir por su cuenta, con amigos, solo, porque se genera un ambiente propicio para socializar.

«A la mínima ya hay alguien ayudándote para colocar el pie o diciéndote dónde poner las manos», concreta el también escalador, y añade : «Una cosa curiosa es que mucha gente tiene aquí su cita Tinder». Este auge trajo consigo nuevos perfiles. Lago asegura haber notado un aumento de público femenino e infantil. «Nuestra escuela de escalada tiene lista de espera», anota. Además, se están explorando otros usos del espacio, el rocódromo a veces cuenta con actividades para niños con trastorno del espectro autista (TEA), ya que la escalada les ayuda a mejorar la psicomotricidad.

Experiencias

Noa Fontaiña iba regularmente al gimnasio hasta que una amiga le recomendó probar el rocódromo; en ese momento cambió su deporte, «es como ir a jugar», enfatiza. Lo que más le llamaba la atención de la escalada era ver a la gente desde fuera: «Los que son muy buenos parece que están bailando sobre la pared, más que haciendo un ejercicio de intensidad y fuerza». Con este ejercicio se trabajan diferentes facetas como flexibilidad, fuerza y equilibrio. Noa se enganchó rápido al Boulder. «Cada semana cambian los niveles y hay nuevas formas para retarte», expone. Esa es la diferencia que encuentra con el gimnasio, que consideraba «monótono y aburrido».

«Engancha porque te pones retos y te pones en forma divirtiéndote»

Raúl Refojos

— Mapache Climbing

Describe la escalada como un ejercicio mental: «Hay vías en las que tienes que hacer bastante fuerza de cabeza. Hay algunos pasos o movimientos dinámicos que desde fuera se ven muy fáciles, pero ahí arriba dan bastante miedo». Nerea Villar conoció el rocódromo gracias a su padre y se anotó al MG12 a principios de verano, comenzó entrenando sola y rápido ha conseguido compañeros de escalada. «Noto mucha más fuerza y control en mis movimientos», asegura la joven.

Raúl Refojos, dueño de Mapache Climbing esta convencido de que el éxito de la escalada indoor se debe a la naturaleza de la propia actividad. «Engancha porque te pones pequeños retos, te sube la autoestima y te pones muy en forma mientras te diviertes», resume. Otra de las facetas de su atractivo se debe a que es un deporte progresivo, en el que la evolución se nota «bastante rápido». Nerea Villar, en cuatro meses ya ha subido su nivel hasta el 6a. En el lugar entrenan tanto profesionales como principiantes y los usuarios destacan el buen ambiente y la comunidad que se genera.

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