Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La UVigo aspira al segundo ciclo de Medicina en un título gallego liderado por la USC

El rector avanza que presentará en septiembre una expresión de interés por la facultad propia si no hay avances en la descentralización y A Coruña mantiene su petición

«Non é un bo movemento, pero veriámonos na obriga»

El rector de la Universidad de Vigo, ayer, a las puertas del rectorado de Marcosende.

El rector de la Universidad de Vigo, ayer, a las puertas del rectorado de Marcosende. / Alba Villar

Vigo

Para el rector de la Universidad de Vigo (UVigo), Manuel Reigosa, la mejor solución en el conflicto por el grado de Medicina sería un título compartido por las tres universidades gallegas, aunque liderado por la de Santiago (USC), y en el que la institución olívica imparta el segundo ciclo del grado al completo y con profesorado propio, «aproveitando todo o talento» de los centros sanitarios de Vigo, Pontevedra y Ourense.

«Aspiro a que teñamos unha grande Facultade de Medicina de Galicia», destaca e insiste, una y otra vez, en que la UVigo «está comprometida coa lealdade institucional», el respeto a los acuerdos y la búsqueda del consenso. Ahora bien, si no se avanza lo suficiente y A Coruña no retira su petición, presentarán en septiembre una expresión de interés por la titulación. «Non é un bo movemento, pero veriámonos un pouco na obriga», sostiene y añade: «Seguimos coa man tendida para negociar as titulacións, pero ao mesmo tempo temos que gardarnos as costas». Cuenta que en su despacho ha recibido a mucha gente de la sociedad civil que le ha advertido: «Reitor, a ver se imos quedar de parvos por facer as cousas ben».

«Sexa de xeito individual ou partillado, engadiría moitísimo á nosa universidade», defiende el rector. Destaca que contar con profesionales de Medicina en el tejido universitario será «importante» porque la investigación en esta titulación «é de altísimo impacto», con lo que elevarían la del conjunto de la institución. Además, entiende que darían mayor «visibilidad». «É moi doado explicarlle á cidadanía a importancia que ten o esforzo investigador que se fai en Medicina», resalta. «Estou disposto a avaliar as posibilidades de entrar nesa titulación dun xeito ou de outro, pero formar parte da formación dos médicos e das médicas», asevera.

El objetivo del rector en el grupo de trabajo para la descentralización es «un acordo de descentralización moito máis potente que o actual». Su ambición es un título compartido entre las tres universidades, liderado por la que actualmente tiene la única facultad de Galicia —la USC—, y en el que la UVigo y la Universidad de A Coruña (UDC) no dieran toda la docencia «porque nin hai profesores dabondo nin sería economicamente viable». «Non teriamos por que repetir nin a estructura administrativa das facultades nin facer cousas diferentes», añade.

El papel de Vigo

¿Y cuál sería el papel de Vigo? «O ideal sería que un estudante que veña a Vigo a facer cuarto, quinto e sexto, non se estea movendo entre cidades e poida facer todo o conxunto dos seus estudos en Vigo; todo o segundo ciclo completo, teoría e práctica», explica. El primer ciclo sería en la facultad compostelana y el título estaría firmado por las tres. Reigosa ve este acuerdo «muy difícil». «Tampouco quero enganar a ninguén».

El mínimo del que parten las negociaciones es del acuerdo de 2015, que al rector vigués nunca le gustó. «Non ía de todo pola liña correcta e faltábanlle cousas, como un cronograma que permitise asegurar que esa descentralización faríase efectiva», juzga y concluye que, al final, su desarrollo fue «cativo, lento e moi lonxe» de las aspiraciones de Vigo. «A participación das outras universidades é pouco máis que anecdótica», concluye.

El desarrollo de este acuerdo, que voces de Santiago consideran suficiente, a la UVigo no le vale. «Debemos superalo». Pero desde este punto y hasta el título gallego compartido con todo el segundo ciclo impartido por la UVigo, hay otras opciones a las que Reigosa también ve cabida.

«Como mínimo deberiamos ter a posibilidade de que algúns profesores que agora pertencen a algún dos hospitais ou profesorado que temos dentro da UVigo poidan entrar na docencia do título, sen ser partillado, pero que estean en igualdade de oportunidades», expone y reclama también acuerdos a nivel económico. «Non se di moito, pero é unha titulación especialmente onerosa», apunta.

¿Y por qué la USC va a ceder ahora cuando no lo ha hecho en más de una década? El rector vigués ve dos motivos. Por un lado, porque «por primeira vez dende 2015» hay un grupo de trabajo. «Eso quere dicir que escoitan puntos de vista diferentes», alega. Y por otro, por la «presión social». «Vigo e A Coruña posiciónanse claramente, están requerindo estudos de Medicina na cidade máis importante de Galicia e na segunda», señala y agrega: «Nada me gustaría máis que desta liorta inesperada sacaramos un mellor partido ao noso magnífico sistema público de saúde».

Respeta la postura de la UDC, pero no le gusta. Considera que pedir un título fuera del consenso del Sistema Universitario Galego «é case como invalidalo». «O que non pode ser é que raches as negociacións e resulten dúas facultades na mesma provincia», reprocha. De ahí que, como el plazo para plantear expresión de interés para nuevos títulos abrirá en septiembre u octubre, «a UVigo estará preparada para poñerse ao mesmo nivel que calquera universidade para solicitar o título». «Gustaríame que a UDC dera un paso atrás e chegásemos a un acordo dentro do grupo de traballo», defiende y apostilla: «Os pedidos á brava teñen poucas posibilidades de conquerir o éxito».

Entiende más la postura de la USC de tratar de frenar la pérdida de un título en exclusiva. «Pero co número actual de estudantes de Medicina é imprescindible contar con Vigo e con A Coruña». «Se non hai acordo, iremos cada quen a pedir pola nosa conta, e nese sentido para min é importante saber que a cidade de Vigo vai estar detrás, que non me vai deixar só», resalta.

Pese al ambiente enrarecido, no tiene noticias de que no se vaya a celebrar la próxima reunión del grupo de trabajo, el jueves 31. Planean otra en agosto y su idea es terminar las sesiones en «septiembre», sin descartar prórrogas. Aunque, por el medio, la UVigo dé también el paso de pedir su propia facultad. «Non se trata de deturpar os traballos do grupo, senón de dicir que estamos aí e temos o mesmo lexítimo interese en ter a titulación de Medicina que A Coruña».

Una ambición para el curso 2028/2029

«Pensar que poidamos ter unha titulación de Medicina en Vigo no curso 2027/2028 é directamente ciencia ficción», señala el rector de la UVigo, Manuel Reigosa. No contempla que sea posible en una situación de consenso. Mucho menos en una de conflicto.

Calcula que, tras presentar la expresión de interés en septiembre de 2025, la secretaría xeral de universidades tiene que darle el visto bueno. Luego se debe elaborar una memoria, con una parte académica, otra económica —«unha facultade de Medicina ten custos elevadísimos»— y otra de recursos humanos. Le da «vertixe» pensar en los sanitarios acreditados como profesores que necesitará. «E haberá que facer unha autorización de masa salarial adicional, porque contratar todo ese profesorado tería que ser autorizado», agrega. Estos estudios deberán ser aprobados por las consellerías de Educación, Sanidade e Facenda. Es necesaria también la aprobación del Consello Galego de Universidades y el rector vaticina que no será así si no hay consenso. Si todo fuera bien, le calcula que, como mínimo, no estaría hasta 2030/2031.

«Tempo de sobra para modificar os concertos» con el Sergas para el uso de centros sanitarias, que adscriben todos los de Galicia a la USC y le dan capacidad de veto para que otra universidad los use para la misma titulación. Reigosa asegura que no conocía su contenido —igual alguien de su equipo sí— y tampoco le preocupa demasiado, pero cree que «non corría presa» firmarlo en un momento tan sensible.

Con su opción estrella, la del título compartido, cree que se podrían recortar los tiempos hasta el curso 2028/2029. Tanto para esta opción como para la facultad propia, en su opinión, lo «ideal» sería contar con un edificio nuevo junto al Cunqueiro, donde integrar también Enfermería.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents