Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La ingeniería cerámica viguesa que cautiva a Loewe

Mano a mano con el Premio Pritzker de Arquitectura David Chipperfield, la ceramista Paula Ojea ha codiseñado una tetera para una colección comisariada por Loewe en la que han participado 25 artistas internacionales y cuyas piezas fueron presentadas hace unos días en la Semana del Diseño de Milán 2025.

Paula Ojea ha codiseñado una tetera con David Chipperfield para Loewe

Pedro Fernández

Carolina Sertal

Carolina Sertal

Vigo

Se le cuela el mar en el estudio. Los graznidos de las gaviotas acercan hasta él las mareas, los aparejos de pesca y también las grúas de los astilleros de ese Vigo industrial y marítimo que, a través de sus manos y su debilidad por la gama de azules, logra plasmar en cada una de sus piezas, pulcras obras de ingeniería y de rasgos geométricos que son indisociables de su nombre. En Bouzas, Paula Ojea interrumpe la faena y abre las puertas de su «casa» para invitar a adentrarse en el taller en donde sucede la magia, ese mismo espacio en el que ha puesto su talento y mano de obra a disposición del Premio Pritzker de Arquitectura David Chipperfield para la creación de una tetera por encargo de Loewe, una pieza única y exclusiva que la semana pasada fue presentada en la Semana del Diseño de Milán, acompañada de obras de otros 24 artistas internacionales.

Sentada en su zona de trabajo y mostrando un prototipo de la pieza que ha codiseñado con Chipperfield, esta ceramista afincada en la ciudad y Premio Nacional de Artesanía en 2019 cuenta que «en septiembre del año pasado David se puso en contacto conmigo porque Loewe le había invitado a diseñar una tetera para presentar en el Fuorisalone, que coincide con la Semana del Diseño de Milán, y el proceso fue todo un reto para mí porque nunca había trabajado así. Todas las piezas que he producido hasta ahora son de diseño propio, entonces, no sabía muy bien qué me iba a encontrar, pero la verdad es que fue supergratificante porque desde el principio vi que David Chipperfield se interesaba por mi manera de trabajar. Le expliqué las técnicas que suelo utilizar para las piezas y, a partir de ahí, me propuso una geometría cilíndrica y fuimos desarrollando la idea. Yo era la experta en la parte técnica y manual y estoy contenta porque creo que el resultado es un diseño de Chipperfield con el que yo también me siento cómoda».

Vigo, Ojea Studio, en Bouzas. Paula Ojea, ceramista que fue escogida para hacer una pieza en colaboracción con LOEWE

Vigo, Ojea Studio, en Bouzas. Paula Ojea, ceramista que fue escogida para hacer una pieza en colaboracción con LOEWE / Alba Villar

Paula Ojea descubre en su taller las distintas muestras de colores y barros en los que testó las ideas que iban esbozando sobre el papel y, en este sentido, la ceramista indica que la entrega de la tetera a Loewe debía hacerse efectiva el pasado mes de diciembre y dos meses fue el período de tiempo que trabajó, mano a mano, con el arquitecto británico para dar con el diseño definitivo. El esfuerzo y ese ritmo lento que caracteriza la disciplina en la que es especialista valió la pena y, la semana pasada, Paula pudo contemplar un producto con su sello personal entre los de profesionales a los que admira: «Me encantó verla en Milán junto a teteras de ceramistas y artistas que admiro. La verdad es que es un orgullo ver una pieza que salió de mi taller en ese contexto y de la mano de David Chipperfield, que siempre sentí que mi trabajo lo valoraba positivamente», comenta Ojea.

El modelo definitivo de tetera codiseñado por David Chipperfield y Paula Ojea en la muesta de Milán.

El modelo definitivo de tetera codiseñado por David Chipperfield y Paula Ojea en la muesta de Milán. / Andrés Fraga Pérez

Por otra parte, la ceramista también hace referencia a la importante contribución a la pieza de Noroeste Obradoiro, puesto que sus artesanos especializados en joyería fueron los responsables de materializar el asa a propuesta de la propia Paula Ojea. En este sentido, la Premio Nacional destaca que «creo que lo que tenía claro David Chipperfield es que quería que su diseño fuese ejecutado por artesanos en Galicia, dado el vínculo importante que él tiene, y por eso unió el trabajo de dos artesanos».

Punto de fusión y no retorno

Antes de pasar la cuchilla de corte con pulso firme sobre unas planchas de barro que pronto se transformarán en obra de arte tras guiarse por los planos que ella misma ha confeccionado, Paula Ojea relata que su vínculo con el mundo de la cerámica se remonta a cuando apenas era una niña de cinco años que acudía dos veces a la semana al taller municipal de Nigrán. Durante mucho tiempo, modelar sus propias creaciones no fue más que una afición y acabó en A Coruña estudiando Ingeniería de Caminos, carrera con la que cruzó el Atlántico para estrenarse en el mercado laboral diseñando estructuras singulares de edificios e instalaciones como en el Museo Guggenheim de Nueva York.

Cuando regresó a Galicia, retomó la cerámica, solo que mano y ojo eran incapaces de desligarse del triángulo como unidad mínima, de la visión espacial y de las composiciones geométricas que le recordaban a las estructuras metálicas de las celosías. Aquel fue un punto de no retorno y también de fusión, pues Ojea afirma que «vi que con la cerámica podía unir mis dos aficiones principales: la geometría y la parte técnica de la ingeniería con mi parte más creativa y artística». El tiempo le ha dado la razón a aquella Paula que apostó todo a una por su afición de niña y la ceramista profesional en la que se ha convertido concluye afirmando: «En Bouzas estoy rodeada de todo lo que me inspira».

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents