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A procesionar con la «L» de costaleros

Son cerca de un centenar los voluntarios que permitirán que las cofradías de Vigo saquen sus pasos en procesión. Costaleros de entre 8 y 95 años, son muchos los que este año se estrenan en la labor de llevar las imágenes en procesión disfrutando así de la Semana Santa en primera línea

Alberto, Eugenia, Javier, Jose y Marcos, con una réplica centenaria del cáliz de la Última Cena.

Alberto, Eugenia, Javier, Jose y Marcos, con una réplica centenaria del cáliz de la Última Cena. / Alba Villar

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Tendrá más o menos arraigo, pero la Semana Santa y sus procesiones también tienen sus días grandes en Vigo. Lo vimos este pasado fin de semana con la Borriquita, donde decenas de familias salieron a la calle, con palmas y ramos en mano, para rendir homenaje a la entrada de Jesucristo en Jerusalén a lomos de una burra. Jueves Santo y Viernes Santo toman ahora el relevo al Domingo de Ramos con sus procesiones –siempre y cuando el tiempo lo permita–, donde tan importante son las imágenes que desfilarán por el centro de la ciudad y en el distrito de Teis como los costaleros que las llevan.

Este año son cerca de un centenar de voluntarios de entre los 8 y los 95 años que portarán las diferentes tallas. El objetivo, que ninguna pueda llegar a no salir por falta de personal. Por ello, todos los años se intenta buscar a nuevos costaleros que ayuden en la tarea de recorrer las calles tirando de los carros que transportan los pasos.

Un ejemplo de ello es Alberto Pérez. Reconoce este joven que ha sido un asiduo a los procesiones desde pequeño, pero nunca antes había participado tan en primera línea de las mismas. Este año lo hace, primero por propia voluntad y segundo, en recuerdo de su abuela. «Para mí es una época especial. Mi abuela me llevaba de niño a las procesiones y salir ahora a procesionar como costalero me va a recordar a ella», comentaba con mucho orgullo el joven.

Alberto Pérez también lleva varios años ejerciendo de monaguillo en la parroquia de El Rocío, que también está de aniversario por lo que todavía cobra para Pérez más importante este acto. «Estar este año en 1º línea de la Semana Santa significa mucho para mí. Y por encima de todo, está el poder tener un momento con Cristo, o más cerca de Cristo, y poder dar las gracias por todo», amplía Alberto Pérez.

Esta misma sensación o sentimiento de gratitud fue el que llevó hace un lustro atrás a Javier Lago a participar también de formar directa en la Semana Santa de Vigo. «Me da mucha pena que estos pasos o tallas se queden sin salir, sin procesionar por falta de voluntarios. Si me dices que es por la lluvia, vale, pero por falta de personas, me parece muy triste. Y por esto mismo empecé, creo que la ciudad debería estar muy orgullosa de su Semana Santa. Forma parte de la cultura de una sociedad y no debería perderse», argumenta Lago.

Tanto él como Pérez coinciden en que participar de las procesiones o de la fe no es invalidante, en relación a los más jóvenes, con otros modelos de ocio. «No debería ser invalidante; las nuevas generaciones pueden disfrutar de su ocio y también participar de las procesiones. Pienso que es saludable incluso, tenemos que hacer entre todos que los jóvenes no lo olviden», cuenta Lago. «Sí me gustaría poder animar a los jóvenes, que vean que esta espiritualidad es compatible con su diversión o sus gustos», justifica Pérez.

Ya veterana en el oficio de costalera encontramos a Eugenia García. Ella lleva poco más de cuatro años procesionando con la Hermandad de la Pasión, pero anteriormente lo hizo en otras cofradías como Valladares. «É pensar na Semana Santa e énchenseme os ollos de bágoas. Fai once anos que pedín polo meu cuñado. Estaba moi enfermo e non queríamos que sufrira. Uqedei en deuda para sempre, procesionar é meu refuxio, un sentimento de alegría», cuenta García.

El cielo vuelve a tener la última palabra en la Semana Santa

«A ver qué dice el tiempo». Esta frase se repite entre los miembros de las cofradías con cada Semana Santa . Y es que el cielo es, más veces de las que desearían, el que determina si las tallas e imágenes salen en procesión o no. «Para el jueves estamos bastante confiados pero para el viernes sí se espera mucha lluvia», comenta Marcos Fragueiro. Lo cierto es que ante la lluvia, las procesiones se suspenderán y las imágenes no saldrán hasta el año que viene.

Por el momento, y ante la imposibilidad de contar con una predicción clara, aún no se ha tomado decisión alguna sobre si suspender las procesiones programadas para esta semana. Atendiendo a las predicciones de Meteogalicia, para el jueves las posibilidades de lluvia se mantienen muy altas durante casi toda la jornada al igual que para última hora del viernes, si bien en horario de mañana las predicciones son mucho más halagüeñas y no se esperan precipitaciones.

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