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El Fantasma de la Ópera extiende su reinado de terror al Mar de Vigo

La ciudad será la tercera escala de la primera gira nacional del exitoso musical de Lloyd Webber

El elenco del musical «El Fantasma de la Ópera» nos habla de sus momentos favoritos de la obra

Ana Blasco

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Vigo

Es un musical de récords. Desde que Andrew Lloyd Webber creó en 1985 su célebre El Fantasma de la Ópera, han disfrutado de él más de 160 millones de personas, convirtiéndolo en el segundo más vendido de la historia. Regresó hace dos años a Madrid, al UMusic Hotel Teatro Albéniz, con la primera versión en castellano aprobada por el propio autor, que presenció el estreno. «Una puesta en escena más dinámica, más fresca y más órganica». Y con ella, han vuelto a cosechar cifras abrumadoras: más de medio millar de funciones, con 300.000 espectadores.

El musical dirigido por Federico Bellone y musicalmente por Julio Awad baja el telón en la capital el 20 de abril y empaqueta el atrezo con la voluntad de seguir haciendo historia: inician la primera gira nacional en castellano de El Fantasma de la Ópera y también la más extensa de un musical de estas dimensiones. De las 20 citas confirmadas, Vigo será la tercera en poder disfrutarlo, del 19 al 22 de junio, en el Mar de Vigo con seis únicas funciones.

Escena de el carnaval

Escena del carnaval / Cedida

Moverán un elenco de 29 actores y 15 artistas que pondrán la música en directo. Con el personal técnico, suman más de ochenta profesionales en el equipo que se encargará de convertir al Mar de Vigo en el Palacio Garnier de París, con una producción bella y de gran espectacularidad, que mima tanto la calidad musical como la ambientación y que, además, busca sorprender al público con efectos de luces y trucos de magia.

¿Cómo es esta versión?

Con la traducción al castellano aprovecharon para realizar una adaptación con la que dar unas pinceladas de renovación a una puesta en escena con 35 años y ajustarla más a la era actual, de consumo rápido de contenidos. «No pretendemos superar al espectáculo más importante del teatro musical del mundo, pero sí pensamos que podíamos aportar cosas”, explica la directora residente y artífice de la traducción y adaptación, Silvia Montesinos.

Así se lo propusieron a The Really Useful Group, la empresa de Webber mediante la que otorga las licencias y administra la estrategia de una marca reconocible a nivel global. Recuerda que «eran reticentes», pero «cuando vieron la propuesta de escenografía y el director, Federico Bellone, les explicó su idea, les gustó”. La idea inicial era hacerla en Italia. Entró en la ecuación la promotora y productora española Letsgo y consiguió traerla también a España.

«Trabajamos desde el texto para hacerla un poco más orgánica y más dinámica, como estamos acostumbrados a ver ahora las series o el cine», cuenta y apostilla: «Sin modernizar nada, simplemente en el sentido interpretativo». Buscan que se entiendan las circunstancias de cada personaje y las razones que les mueven, para que el público se «implique». E incluso, escoja bando. «Aunque el 95% es cantado, no queríamos acercarlo a la ópera, sino al teatro y contar la historia», resume.

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Silvia Montesinos, directora asociada

“Trabajamos desde el texto para hacerla un poco más orgánica y más dinámica”

La primera traducción al castellano de El Fantasma de la Ópera es de 2003. «Pero nuestra puesta en escena es diferente y, después de casi 25 años, el trabajo de adaptación es distinto; se tienen en cuenta más elementos», señala Montesinos. Así que defendieron hacer una nueva.

No tocó ni añadió una nota a la partitura original. «No puedes hacer una traducción literal. Tiene que entrar en la música. Esa es la complejidad. Normalmente el inglés es más breve, no voy a poder meter todo, pero tengo que conseguir que diga lo mismo, que el personaje tenga la misma intención, que provoque lo mismo en el otro...», cuenta y confiesa: «Le tenía bastante respeto y luego sentí que fluía».

Los protagonistas

El que ocultará su rostro deformado —prótesis mediante— tras una máscara en Beiramar, será Manu Pilas (1986). Este madrileño con ascendencia gallega —en concreto, de Verín— es un cantante multidisciplinar que puso la voz, por ejemplo, al «Bella Ciao» de «La casa de papel» o a Simba en la adaptación de «El Rey León» y es miembro de Primital Brothers.

Fue al casting de El Fantasma de la Ópera con su hijo de seis meses y su esposa, Judith Tobella, que se presentaba para el papel femenino protagonista, el de Christine Daaé. Estaban juntos cuando les comunicaron que los seleccionaban a los dos y, hoy, en cada función, agazapados en un momento de la acción, se recuerdan la fortuna de haber logrado unos papeles tan codiciados y poder interpretarlos juntos.

La relación de sus personajes es más tormentosa y trágica. La de un genio de la música que se esconde en las entrañas de la Ópera de París y aterroriza a la compañía para atraer a una talentosa vocalista. Una historia de amor posesivo y maltrato.

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Manu Pilas, alternante de Fantasma

“Soy muy emocional y hago un Fantasma muy temperamental, mucho, muy bipolar”

El Fantasma que ha construido Pilas es «muy temperamenta y muy bipolar». «Cada uno [actor] lo lleva hacia lo que ha sido. Yo quizás soy muy emocional, my romántico, pero llevado un poco a la rabia cuando las cosas no salen como quiero», detalla.

Uno de los grandes retos de su personaje es el amplio registro vocal al que se enfrenta. Como en el final del primer acto, con la icónica escena sobre la lámpara. «Canto con un hilo de voz una melodía preciosa, con muy poca música, en un momento muy triste y, de repente, pego un berrido. Me encanta», describe.

En su faceta de actor, su momento favorito es el final del segundo acto: «Nos volvemos locos en escena, es una pelea entre los tres —el Fantasma, Christine y Raúl, su amor de niñez—». También es el preferido de la directora asociada porque es «teatro en vivo». Los personajes «ya no tienen ningún freno puesto» y, a veces, «suceden cosas inesperadas». Lo han querido así, para que esté «fresca y viva».

Christine

Sin restar protagonismo al fantasma, quieren prestar especial atención a Christine Daaé, que en el Mar de Vigo interpretará Judith Tobella (Barcelona, 1991). «Estamos en otra era y creemos que hay que contar su historia. Evoluciona mucho a lo largo de la obra y es la que, realmente, mueve los elementos para que sucedan las cosas», reflexiona Montesinos y destaca que «es capaz de dominar al Fantasma psicológicamente».

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Judith Tobella, alternante de Christine Daaé

“Para mí es catártico la escena del cementerio, con los tres principales cantando en su momento culmen”

Para Tobella, los momentos más especiales son las canciónes de «Piensa en mí» y «Deseando que estuvieras otra vez», «dos números icónicos». El momento que más disfruta es en el que coinciden cantando las tres partes de este triángulo amoroso, en el cementerio. «Es muy catártico para mí».

Para Montesinos es, además, un momento «técnicamente muy difícil» por el «truco de magia de gran dimensión» que tiene y que les costó «muchísimo» acompasar con la música. La perfección en los trucos de ilusionismo, que salpican toda la función, son para ellos una obsesión.

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Omar Calicchio, Monsieur Firmin

“La comedia hace que se potencie más todo: el romanticismo, el horror y la tragedia”

El contrapunto cómico lo ponen otros personajes, como los nuevos gerentes de la ópera, que «no tienen de manejar un teatro y menos con un fantasma y sus exigencias», según cuenta el argentino Omar Calicchio, que interpreta a uno de ellos, a monsieur Firmin.

«Los gerentes de otras versiones no tienen tanta libertad con la comedia», cuenta y añade que «la comicidad hace que todo se potencie más, el horror, el romanticismo, la tragedia...»

Un momento del musical

Un momento del musical / Cedida

Seis tráilers para montar un escenario con una caja rotatoria de 350 kilos

Cinco camiones de 13 metros y uno de 9. Es lo que necesitarán para transportar todo el montaje de El Fantasma de la Ópera en su extensa gira, porque la escenografía va a lucir tal cual fue pensada para Madrid. «Sin ningún tipo de reducción», destacan.El montaje es «un gran desafío técnico», cuenta Elena Garzón, project manager del musical.. El elemento principal es una caja central rotatoria de 350 kilos y unos telones pintados a mano por Reinaldo Rinaldi que dan profundidad. «Auténticas piezas de arte». Por el vestuario, Chiara Donatto recibió el Premio del Público Broadway World Spain. Uno de los mayores retos en Vigo es la dotación del escenario. El montaje deberá empezar algo antes que en el resto de teatros para montar unas contrapesadas. El diseñador y el programador de sonido también están trabajando ya en el que es otro de los retos, por el tamaño de la platea.

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