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Firmas de pisos turísticos empiezan a ofrecer excursiones y actividades

Paseos por la ría en barco o visitas a Cíes y San Simón, los más demandadas | Operan ya como agencias de viajes y hoteles, vendiendo otros servicios además de alojamiento

Vista general del edificio número cuatro de la calle Churruca destinado íntegramente al alquiler vacacional.

Vista general del edificio número cuatro de la calle Churruca destinado íntegramente al alquiler vacacional. / Alba Villar

Los pisos turísticos hace tiempo que dejaron de circunscribirse únicamente al ámbito particular. Aunque es cierto que hay muchos propietarios que ponen en el mercado sus viviendas como alquileres vacacionales, lo cierto es que también hay un número considerable de empresas que están detrás de este tipo de alojamientos. Sin ir más lejos, la firma Cíes Suitel tiene varios inmuebles en Vigo destinados de forma integral a viviendas turísticas, que se ofertan por diferentes precios. Están en García Barbón, Churruca, María Berdiales y la última incorporación ha sido en la calle Areosa, en el entorno de Plaza Elíptica, donde ofertan apartamentos de lujo.

Pero esta empresa, al igual que otras del sector, han empezado a ofrecer servicios más allá del alojamiento. Por ejemplo, excursiones y actividades que se pueden hacer en la ciudad y alrededores. De esta forma, buscan competir todavía más con agencias de viajes y hoteles, que históricamente son los que venden esos productos turísticos a sus huéspedes.

Así, por ejemplo, Cíes Suitel ofrece packs vacacionales a sus clientes. Por ejemplo, excursiones a la isla de San Simón a cien euros por plaza, paseos de cuatro horas por la ría de Vigo en velero por setenta euros y una visita a las islas Cíes por 130, también en una embarcación a vela. En las Cíes además ofrecen la experiencia Starlight con un especialista en astronomía. Todas esas excursiones se contratan a través de empresas del sector especializadas, y se les ofrece a los huéspedes condiciones ventajosas a la hora de comprarlas.

Hay que tener en cuenta que en estos alojamientos, por lo general, todo está automatizado. El huésped mete un código que le permite acceder a su piso, sin tener que entrar en contacto en ningún momento de forma presencial con la empresa. Es por ello que las excursiones se deben pagar por transferencia o en la propia página web, y las reservas se pueden hacer también por teléfono.

Lo cierto es que promotores inmobiliarios han visto en los alquileres vacacionales un importante foco de beneficios. Así, por ejemplo, hay inmobiliarias en Vigo que se dedican exclusivamente a la gestión de pisos turísticos. Buscan ahorrarle todo el trabajo a los propietarios pues gestionan íntegramente las viviendas, incluso llevando a cabo las obras necesarias y la consecución de la licencia pertinente. A cambio, le cobran un determinado porcentaje por reserva, normalmente de un 20%.

La oferta de pisos turísticos en Vigo no deja de crecer y marca récord histórico a poco más de dos meses para el inicio del verano. Tal y como informó ayer FARO, hay más de 2.280 alquileres vacacionales en la ciudad, y al menos hasta que se apruebe el PXOM, que plantea una serie de limitaciones para atajar este fenómeno, parece que ese bum no tiene fin.

Sin ir más lejos, el Concello ha dado luz verde para la construcción de un edificio con 17 pisos turísticos en la travesía Marqués de Alcedo, también en el entorno de Plaza Elíptica. Estará compuesto por un sótano destinado a plazas de garaje, una planta baja y otras dos en altura que estarán destinadas a los pisos vacacionales. La superficie total a construir es de 1.377 metros cuadrados.

Una veintena de asociaciones de Vigo se manifiestan para «acabar con el negocio de la vivienda»

Vigo se sumó ayer a la manifestación convocada en cuarenta ciudades de toda España para «acabar con el negocio de la vivienda». 19 organizaciones sociales, culturales, ecologistas y sindicales respaldaron ayer esta movilización, a la que se sumaron también decenas de ciudadanos, para exigir la bajada de los alquileres y la regulación de los precios; que los contratos sean indefinidos; frenar las viviendas de uso turístico y recuperar pisos vacíos para incorporarlos al mercado convencional; poner fin a la especulación y la desarticulación de grupos de desokupación. «La vivienda es un derecho y una necesidad vital», clamaron los manifestantes.

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