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El vandalismo evidencia aún más el abandono de La Panificadora a la espera del PXOM

Un nuevo grafiti «corona» el complejo | El convenio entre Concello y Zona Franca sigue pendiente | El Ayuntamiento pospone el «OK» al Plan Xeral: «Antes de Semana Santa»

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Entre las grandes actuaciones que traerá bajo el brazo el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), se encuentra la recuperación de La Panificadora, que pide a gritos desde hace décadas una intervención. Y cada vez se escuchan más alto. Recientemente, el complejo industrial ha sido víctima, de nuevo, del vandalismo. Un grafiti visible desde multitud de puntos del entorno corona lo alto del edificio y expone todavía más el abandono de este complejo industrial que, antaño, fue la envidia de todo el país: podía producir de 45.000 a 48.000 kilogramos de pan en 24 horas, lo que permitía abastecer a 150.000 habitantes.

El alcalde y presidente de la Zona Franca, Abel Caballero, y el delegado del Estado en la Zona Franca, David Regades, firmaron el pasado 13 de septiembre un protocolo previo a la elaboración de un nuevo convenio entre ambas instituciones para rehabilitar este ámbito fabril con la máxima de la protección patrimonial. Prometieron que estaría listo antes de finalizar 2024 y aseguraron que no podrán avanzar en las expropiaciones hasta que esté aprobado definitivamente el nuevo Plan Xeral, paso que, según el regidor, se tendría que dar en los próximos días: aseguró el pasado 21 de febrero que este hito llegaría un mes después.

La validación definitiva del documento urbanístico en el pleno del Concello —paso que se considera un trámite al contar el grupo de gobierno con mayoría absoluta— no va a llegar en el plazo indicado. Este viernes, el gobierno local y el equipo redactor presentarán el escrito a los miembros de la Xerencia Municipal de Urbanismo, convocados a una sesión extraordinaria de carácter informativo. El nuevo Plan Xeral, que pondrá fin al de 1993 —en vigor tras caer el de 2008 en el año 2015— y al Instrumento de Ordenación Provisional (IOP) contempla, además, la puesta en valor de otras joyas fabriles de la ciudad, como Alfageme o La Artística.

En la cita del viernes, el equipo redactor comparece y hace entrega de la documentación para la aprobación definitiva. Esta documentación tiene que estar sometida a informe de los servicios municipales: servicios técnicos y jurídicos de la propia Xerencia, secretario e interventor. «Una vez que tengamos esos informes favorables, se inicia el procedimiento de aprobación definitiva, que empieza por la aprobación en la Xerencia de Urbanismo para su elevación a pleno. La previsión es aprobar definitivamente [el nuevo Plan] antes de Semana Santa», apuntan fuentes del Ayuntamiento olívico.

El convenio, que recogerá la creación de una comisión de seguimiento del pacto «coa intención de garantir a coordinación de actuacións entre as partes asinantes», establecerá que el Ayuntamiento se compromete a tramitar la expropiación de los terrenos que debe desarrollar la Zona Franca, que será la encargada de la redacción del documento y la beneficiaria de la misma y, por lo tanto, la responsable del pago del justiprecio a los titulares de bienes y derechos afectados.

Entre los objetivos que tienen el Concello y la Zona Franca, aparecen sustituir los aprovechamientos lucrativos residenciales «excesivos» previstos en el Pepri (Plan Especial de Protección y Reforma Interior) por nuevas dotaciones de cualquier tipo y espacios públicos, la creación de nuevos espacios públicos que conecten de manera «clara» la Praza do Rei con la calle Santiago y el Casco Vello, y humanizar el espacio con arbolado y vegetación, «ferramentas ambientais» que servirán para conectar el nuevo paisaje urbano con el parque de O Castro.

Como avanzó este periódico, en las parcelas calificadas para usos dotacionales, además del uso característico principal, podrá disponerse de cualquier otro que coadyuve a los fines dotacionales previstos, pero con la limitación del uso residencial: solo se permitirá destinar a la vivienda familiar de quien custodie la instalación o a residencia comunitaria para albergar a los agentes de servicio o a alumnos y profesores de escuelas o centros docentes si fuera el caso —los usos están todavía por concretar por parte de las entidades públicas participantes—. En los supuestos anteriores, los usos complementarios deberán estar sujetos a las condiciones específicas del uso determinado. Cuando una dotación esté destinada a actividades varias que no encuadren en ninguna calificación dotacional específica y única, se considerará dotacional múltiple.

La superficie que deberá desarrollar la Zona Franca asciende a 7.042,99 metros cuadrados, en los que se incluyen las edificaciones vinculadas a la fábrica de la Compañía Viguesa de Panificación y los inmuebles situados en los números 26 y 28 de la calle Santiago. La Zona Franca llevará a cabo su desarrollo urbanístico y posterior gestión. El ámbito contempla, además, el espacio de conexión entre La Panificadora y la Praza do Rei, que incluye la calle Santiago: son 2.444,01 m2 que deben ser desarrollados por el Concello. En total, la superficie sobre la que se va a intervenir se eleva a 9.487 metros cuadrados.

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