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Vigo perdió más de 2.000 empresas desde el año de la pandemia

Dos de cada tres bajas se correspondieron con negocios de hostelería, comercio o transporte

Un camarero atiende a clientas de una terraza en Vigo.

Un camarero atiende a clientas de una terraza en Vigo. / Marta G. Brea

Comercio, transporte y hostelería lideran la pérdida de empresas desde la pandemia, que afectó especialmente a los negocios de esta rama debido a las restricciones, tanto de movilidad como de distanciamiento físico y actividad: reducción de aforos, cierres, confinamiento o prohibición de salir del territorio. Así lo señalan los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Reflejan que, desde 2020, existen 2.291 firmas menos —suman ahora 21.029— en la urbe más poblada de Galicia: dos de cada tres bajas se corresponden con compañías de los tres gremios, que han sido claramente los más dañados, con 1.526 entidades menos hasta el pasado diciembre. 

Estos números evidencian que muchos negocios no han sido capaces de soportar el vendaval que llegó con fuerza hace ahora cinco años. «El pánico infundido por el Covid-19 ha provocado que los vecinos olívicos se decidan por resguardarse en sus hogares: en una jornada de tiempo agradable como la de ayer, las terrazas no presentaron el aspecto propio de un día de marzo con casi 18 grados. El teletrabajo se instala en empresas de la urbe ante el estado de alarma, los pedidos de comida a domicilio caen un 60% y se registran anulaciones de bodas y comuniones», publicaba FARO un día como hoy del año 2020, el de la pandemia. Quedaba lo peor por delante.

El INE revela que el sector del comercio, el transporte y la hostelería, que sigue siendo el que tiene más peso en la ciudad en cuanto a cantidad de negocios, pasó de tener 8.539 empresas a 7.013, es decir, 1.526 menos desde 2020. Detrás de esta realidad, varios motivos más allá de los directamente relacionados con la pandemia del Covid-19: la competencia de las cada vez más protagonistas compras por internet y en las grandes marcas, que resisten mucho mejor las embestidas; el alza de los precios del combustible y las materias primas, así como de los alquileres o la electricidad; o la caída de la actividad industrial y portuaria.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en estos cinco años, también se ha visto afectado notablemente el sector de la construcción, el segundo peor parado. Ha perdido 502 empresas: suma ahora 1.866. Este descenso tiene mucho que ver con el alza de los costes de las materias primas y la escasez de mano de obra cualificada, pero también con la falta de un Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) actualizado: el suelo edificable se ha ido agotando con el paso de los años, también el recogido por el Instrumento de Ordenación Provisional (IOP) desde finales de 2019. Gran parte del gremio sobrevive gracias a las reformas y rehabilitaciones.

Se espera que esta rama de la economía se beneficie enormemente de la entrada en vigor del nuevo Plan Xeral, paso para el que el Concello no ha dado una fecha. La aprobación definitiva se espera próximamente: el alcalde, Abel Caballero, aseguró el pasado 21 de febrero que este hito llegaría un mes después. El documento urbanístico, que dejará en el cajón el PXOM de 1993 y el IOP, traerá bajo el brazo la disposición de suelo para la construcción de casi 51.500 viviendas, de las que 14.390 se prevé que estén sometidas a algún tipo de protección, asignatura que han suspendido todas las administraciones que tienen competencias en este campo.

Demandantes de vivienda de protección

Basta con echar un ojo a la cifra de demandantes de viviendas protegidas para advertir que se trata de un problema enquistado: llegaron a estar inscritos más de 7.000 personas en el registro único de la Xunta, pero más de 1.500 fueron dados de baja automáticamente tras caducar su inscripción. Ahora, hay más de 6.100. Esta situación ha contribuido a que el precio de la vivienda en alquiler —y el de venta— esté por las nubes, por lo tanto, el mercado se ha tensionado. Resultado: las actividades inmobiliarias han cobrado más relevancia, también beneficiadas por el bum de los pisos turísticos. Así lo refleja el INE: este gremio ha sumado 170 empresas desde el año en el que nos golpeó el Covid.

Otros sectores que han perdido empresas desde el año de la pandemia, según las estadísticas del organismo estatal, son la industria (163 menos), información y comunicaciones (17 menos), actividades financieras y seguros (39), actividades profesionales y técnicas (348) o educación, sanidad y servicios sociales (9).

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