«Veíamos muy mal a la niña y nadie hacía nada»

La Audiencia de Vigo reintegra una bebé de año y medio tutelada por la Xunta a sus padres al sufrir la menor una grave enfermedad por falta de atención en el centro de acogida, que estaba «saturado»

La familia de la pequeña, en una foto tomada durante sus visitas al centro de acogida

La familia de la pequeña, en una foto tomada durante sus visitas al centro de acogida / Cedida

«Me quitaron a mi hija con solo 15 días. A mí me exigían unas condiciones muy altas para poder cuidarla; poco menos que elegir entre mi pareja enferma o la niña. Que con la madre no podía vivir, ¿qué podía hacer yo? ¿Irme a vivir debajo de un puente con ella? Muchas veces pedimos que nos la devolvieran, que en el centro la veíamos mal y nadie hacía nada. ¿Y ahora qué? Queremos un responsable, esto no puede volver a pasar».

Mientras Álex habla con FARO, suenan de fondo los balbuceos de su hija. La pequeña vive desde el pasado mes de septiembre con sus padres y hermanas tras pasar su primer año y medio de vida en un centro de acogida, concretamente Casa-Hogar «O Perello», tutelado por la Xunta. La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, reintegró a la bebé con su familia al encontrar signos de desatención en la menor por encontrarse el centro en una situación de «sobreocupación».

Falta de cuidados

«Sufrió una grave patología por la que tuvo que ser ingresada en la UCI pediátrica, siendo además diagnosticada de plagiocefalia como consecuencia de permanecer muchas horas acostada y sin cambiar de postura, lo que evidencia la saturación del centro para procurar las atenciones que precisa una menor de tan corta edad, en definitiva, un bebé», recogen los magistrados en la sentencia.

Todo comenzó en abril de 2023, cuando la madre acudió al hospital para dar a luz. La bebé ingresó en el área de neonatos por riesgo infeccioso y también social, ya que la progenitora, que padece una discapacidad y está diagnosticada de esquizofrenia paranoide, fue «consumidora de tóxicos durante la gestación».

Cocaína y cannabis

Así, a la niña le practican una prueba de meconio (análisis de sus primeras heces), dando positivo en cocaína y cannabis. La Consellería de Política Social propone entonces asumir la guarda provisional de la menor y delegar su ejercicio en la dirección del hospital «hasta que se investiguen sus condiciones sociofamiliares».

Me dijeron que "era cómplice"

«Nosotros estuvimos con la niña en el hospital durante 15 días pero nadie nos avisó del porqué. Ella estaba bien, no lo entendíamos, hasta que se presentó la trabajadora social y nos contaron que la guarda provisional la tenía el hospital. Me enfadé, me dio un bajón tremendo porque yo sí estaba bien. Yo podía cuidar y quedarme a la niña. Pero me dijeron que yo también era culpable, que era cómplice », recuerda Álex.

A los 15 días, el 28 de abril de 2023, se solicita plaza en una casa de acogida para proceder al ingreso de la menor con carácter de «sobreocupación» al no haber familias en disposición de comenzar el acogimiento familiar. «Era mi primera hija, y no pude estar con ella. Lo pasé muy mal», amplía.

Programa de integración familiar

Esta situación motivó que ambos progenitores se sometieran a un programa de integración familiar estableciendo un plan de trabajo «reduciendo los factores de riesgo de desprotección, estableciendo roles parentales adecuados y fortaleciendo la estabilidad personal», recoge la sentencia. Así, la madre comienza a asistir a un programa de desintoxicación, recibiendo atención psicológica y psiquiátrica, acudiendo a todos los seguimientos y tomando la medicación pautada.

«Estuvimos un tiempo sin ver a la niña, mi mujer no pudo ni dar el pecho. Poco a poco nos permitieron las visitas y empezamos a ver cosas. La niña olía mal, las mantas no estaban limpias... Nosotros la veíamos mal y nadie hacía nada», lamenta Álex, a quien en primera instancia, un juzgado de Familia le denegó recuperar a la niña.

Síndrome de la cabeza plana

Lo cierto es que, durante la estancia de la menor en el centro sufrió una plagiocefalia —también conocido como síndrome de la cabeza plana, una deformidad craneal que consiste en un aplanamiento de la parte trasera de la cabeza— a consecuencia de permanecer muchas horas acostada y sin cambiarla de postura. Nadie cogía ni miraba por la niña.

Demanda a la Xunta

«También tuvo una septicemia y hasta sarna. Ahora estamos trabajando con los padres para presentar una demanda de responsabilidad patrimonial de la Administración contra la Xunta. En la sentencia, la Audiencia habla de que la situación de los padres había mejorado, se mostraban afectuosos y cariñosos con ella y su vivienda reunía las condiciones de habitabilidad. Tuvo que ser reintegrada mucho antes», sentencia la abogada de la familia.

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