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La escasez de mano de obra en Vigo deja al sector servicios sin «la Navidad perfecta»

Transporte, hostelería y comercio sufren para encontrar trabajadores en la ciudad y el resto de la provincia, pese a la previsión «francamente positiva» de ventas | El Clúster Turismo Galicia plantea subir los precios para pagar mejor

Enorme afluencia de transeúntes en Príncipe, la gran arteria comercial de la ciudad.

Enorme afluencia de transeúntes en Príncipe, la gran arteria comercial de la ciudad. / Alba Villar

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Vigo

El encendido de las luces de Vigo dibujó el pasado sábado una ciudad abarrotada. Miles de personas vieron con sus propios ojos el pistoletazo de salida de «la Navidad del planeta», que replicó el mismo lleno de Porta do Sol en las terrazas y las tiendas de sus alrededores. Arrancó oficialmente la temporada invernal y lo hizo, como de costumbre, con una dosis extra de consumo. Compras de regalos, viajes, cenas de amigos y empresas…. «Podría ser la Navidad perfecta», aseguran desde el sector servicios, que admite una previsión «francamente positiva» de ventas a las puertas de 2025, pero se verá «empañada» por la falta de mano de obra. Las dificultades para encontrar profesionales en hostelería, comercio y transporte no cesan, sobre todo cuando se trata de personal especializado, y esto se traduce en establecimientos que no podrán funcionar a todo gas por los descansos, camiones parados y propietarios y empleados ya en plantilla echando horas de más.

«Ha habido una reestructuración de los negocios», admite en este sentido el presidente del Clúster Turismo de Galicia, Cesáreo Pardal, que explica que muchos están apostando por cerrar dos o tres días a la semana y reconducir las reservas hacia los fines de semana. Fruto de ello cuentan con acabar el 2024 con un incremento de la rentabilidad: «Buenas cifras que en todo caso dependerán del clima», que puede hacer recortar «entre un 10% y 15% las reservas» de los alojamientos. La escasez de trabajadores no es nueva, dice además, sino un problema que se ha agravado desde la pandemia al registrar cada año más demanda. Expone así que una de las soluciones que se plantean en estos momentos es «subir los precios para poder contratar más personal a un coste superior», pagando mejor que los salarios de los convenios que están en vigor. «Falta estabilidad laboral», señala, pero también «consenso y llegar a un entendimiento con las administraciones para abordar esta situación».

La realidad de Vigo y provincia también la expone César Sánchez-Ballesteros, presidente de Hostelería de Pontevedra (Feprohos) y Hospedaje Provincia de Pontevedra (Asehospo). Según indica, «faltan profesionales en todas las áreas, pero cuanto más especializadas son más complicado es encontrarlos». Los puestos de cocina, chefs y ayudantes, son los más difíciles de cubrir por parte de los restaurantes y hoteles de la ciudad, que en muchos casos se están viendo lastrados por el absentismo. «Se ha disparado», agrega.

Vecinos y visitantes compran en una de las tiendas de Príncipe, ya con las luces de Navidad encendidas.

Vecinos y visitantes compran en una de las tiendas de Príncipe, ya con las luces de Navidad encendidas. / Alba Villar

Pese a la escasez de personal, reconoce también que «las perspectivas son buenas», igual que opina el presidente de la Federación de Comercio de Pontevedra, Iván Iglesias. «El perfil que necesitamos para estas fechas es un profesional que tenga cierta experiencia en la venta de calzado y textil, alguien que tenga entre cinco y siete años de experiencia al menos, pero está muy complicado», apunta. Cifra en 200 los puestos adicionales que hacen falta solo en Vigo por Navidad, que ascienden a 500 en toda Pontevedra, aunque reconoce que la falta de conciliación por los horarios partidos es uno de los grandes impedimentos para atraer talento: «La media de trabajadores de un comercio local es de entre una y tres personas. Si el dueño no encuentra, no le queda otro remedio que trabajar más».

Al transporte gallego también llega la ausencia de mano de obra, pero a diferencia de otros sectores no puede doblar turnos. «El tiempo máximo de conducción diario no puede exceder las 9 horas, salvo dos veces a la semana que puede llegar a las 10», comenta Ramón Alonso, presidente de la presidente de la Federación Gallega de Transportes (Fegatramer) y de la Asociación de Empresarios de Transportes Discrecionales de Mercancías de Pontevedra (Asetranspo). Esto está obligando, sobre todo en las empresas que operan rutas largas, a tener «docenas de camiones parados» al no dar conseguido contratar a nuevos conductores. Únicamente en la provincia, calcula que harán falta 500 más en los picos de trabajo este invierno, puesto que aumentará «cerca de un 30%» tanto en última milla como en movimientos de mercancías entre fábricas.

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