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¿Dónde se ocultó O Grilo en su fuga?

El presunto autor del crimen de Estela se entregó en una pista rural y contó que estuvo escondido seis días en un galpón, pero el paradero de ese cobertizo es todavía una incógnita // Durante su larga huida se comunicó en dos ocasiones con su familia

Agentes de la Guardia Civil en el entorno de la vivienda de Humberto González Rodríguez, «O Grilo», en el lugar de As Ínsuas de la parroquia de Belesar ( Baiona ).

Agentes de la Guardia Civil en el entorno de la vivienda de Humberto González Rodríguez, «O Grilo», en el lugar de As Ínsuas de la parroquia de Belesar ( Baiona ). / Marta G. Brea

Marta Fontán

Marta Fontán

Vigo

En los últimos asesinatos machistas ocurridos en el Val Miñor y en su entorno los sospechosos huyeron de la escena del crimen. Lo hizo Ángel Rodríguez da Costa la noche del domingo 5 de febrero de 2023 tras matar supuestamente a su expareja Beatriz a las puertas de la vivienda de la mujer en Baiona. No tardó sin embargo demasiado en ser detenido: horas después, tras poner kilómetros de por medio y conducir hasta Ourense, se entregó en la comisaría policial de dicha ciudad. También se escapó Víctor González Domínguez, el guardia civil que disparó a su exnovia Ana Vanessa el sábado 3 de junio también del pasado año a las puertas del camping de Oia donde ella trabajaba. Pero se pudo seguir su pista hasta un monte, donde el hombre se acabó suicidando ese mismo día. El último homicidio ocurrió hace solo dos semanas: el de Estela Blach a manos supuestamente de Humberto González Rodríguez. O Grilo, como lo conocen en Baiona, emprendió una improvisada huida y estuvo seis días escondido hasta que se entregó en un camino próximo a su casa de Belesar. Allí relató que estuvo oculto en un galpón próximo, pero a día de hoy la localización de dicha construcción abandonada continúa siendo una incógnita. Oficialmente nada se aclaró sobre esta cuestión y la Guardia Civil aún trataba esta semana de localizar dicho lugar, sin tener siquiera claro que lo relatado por el investigado sobre su paradero durante su larga fuga sea del todo cierto.

Portal de entrada a la vivienda del presunto homicida en Belesar, ante el cual fue hallado el cadáver de la víctima.

Portal de entrada a la casa del presunto homicida, ante el cual fue hallado el cadáver de la víctima. / Marta G. Brea

El crimen de Estela ocurrió la madrugada del 8 de noviembre. Los sanitarios del 061, los primeros en llegar, se encontraron a la víctima sentada en una silla de oficina con ruedas ante el portal de la vivienda del presunto homicida en Belesar. Humberto fue quien dio la alerta al 112 y seguía allí cuando se presentó el equipo sanitario, pero en cuento éstos le confirmaron que la mujer estaba muerta se fue. «Yo no me como este marrón», dijo antes de huir.

Orden de alejamiento

Con una orden de alejamiento derivada de una denuncia de malos tratos que le impedía estar junto a su expareja –pese a la cual ambos seguían viéndose–, su fuga obligó a la Guardia Civil a realizar un despliegue en Baiona con batidas por los montes, registros en viviendas abandonadas y vacacionales y entrevistas con personas relacionadas con el sospechoso por si sabían algo de él.

Humberto llegó a comunicarse con su familia durante su huida. La primera llamada la hizo en los primeros días, trasladando a su madre que estaba ya lejos, fuera de la provincia de Pontevedra. La Guardia Civil, sin embargo, siempre mantuvo la hipótesis de que el hombre no había salido de Baiona, como finalmente se confirmó. El jueves 14 de noviembre, seis días después de que presuntamente matase a golpes a Estela, telefoneó de nuevo a su madre y le dijo que llamase a la Guardia Civil, que quería entregarse. El punto de encuentro fue una pista rural de Belesar, donde los agentes pudieron por fin detener a O Grilo.

El hoy encarcelado, que presentaba síndrome de abstinencia por su adicción a las drogas, dijo que llevaba días sin comer. Y refirió, informaron ese día las fuentes oficiales, que se había escondido en un galpón. A día de hoy nada ha trascendido sobre dicho lugar. Los vecinos de la zona no volvieron a ver movimiento policial relacionado con algún posible registro desde que fue la detención.

Este crimen está ahora bajo investigación judicial. Y, en el marco del Sistema Viogén, centrará una reunión de coordinación que se celebrará la próxima semana entre estamentos administrativos, policiales y judiciales. Tras la detención del presunto homicida, el subdelegado del Gobierno en la provincia de Pontevedra, Abel Losada, afirmó que los «controles previos» en relación con la víctima se desarrollaron «con normalidad y según la periodicidad establecida» y no se detectó, tras una primera revisión, «ningún fallo importante».

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