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«Vigo es el lugar de Galicia con una mayor concentración de sectas»

El teólogo Luis Santamaría advierte del crecimiento de la captación a través de Internet

«Crecen los grupos de autoayuda y los que ofrecen curaciones alternativas», lamenta

El teólogo Luis Santamaría, durante una de sus conferencias.

El teólogo Luis Santamaría, durante una de sus conferencias. / Bernabé / Javier Lalín

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Cuando se habla de sectas parece que siempre es un fenómeno ajeno y más propio de países como Estados Unidos. Pero lo cierto es que estos grupos guiados por un líder que ejerce una influencia y poder enorme sobre sus adeptos están muy incrustados en la sociedad actual. El teólogo Luis Santamaría, experto en sectas y miembro fundador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), ofrecerá hoy una conferencia sobre ello a las 20 horas en la parroquia de La Soledad, en O Castro. «Vigo es el lugar de Galicia con una mayor concentración de estas organizaciones.

Por un lado están los grupos de origen religioso, como los Testigos de Jehová, los Mormones y los Adventistas del Séptimo Día. Pero también estamos percibiendo un incremento de la captación a través de Internet y las redes sociales de sectas relacionadas con la autoayuda, el coaching y todo lo relacionado con el mindfulness. Además, han crecido mucho los grupos relacionados con terapias alternativas, los curanderos que ofrecen sanación natural», explica Santamaría.

Otra de las sectas que preocupan es la Nueva acrópolis, un grupo esotérico considerada a nivel internacional como un grupo de carácter neofascistas y paramilitar. También alerta de las organizaciones gnósticas, muy activas por ejemplo con cursos para atraer a la gente y que, según el teólogo Luis Santamaría, «se aprovechan de la cooperación institucional en la cesión de espacios». En estas últimas, las personas suelen ir a conferencias gratuitas sobre temas filosóficos o antropológicos y se introducen en ritos sospechosos en los que se le vende que llegará a «la plenitud de su ser».

Nuevas fórmulas

Advierte además de que las formas de captación de las sectas ha ido evolucionando de forma exponencial y en paralelo a las crisis por las que ha ido pasando la sociedad. Las personas que son captadas a través de Internet, por ejemplo, generan una dependencia total con el grupo sin ni siquiera reunirse con él, únicamente a distancia. Y en Vigo, por ejemplo, hay mucha gente que pertenece a sectas de fuera de la ciudad, incluso de otros países.

Hay que tener en cuenta las consecuencias devastadoras que la presencia en las sectas tienen en los que pasan por ellas. Se tiende a pensar que el principal problema es la pérdida de dinero, pero hay mucho más: estas organizaciones apartan totalmente a los adeptos de su vida y de su familia e incluso la suspensión de su tratamiento médico, algo que en ocasiones puede ser mortal.

Para lograr salir, «es importantísimo tener la capacidad de perdonarse y de perdonar, y aprender a ser libre y a tomar decisiones, además de rodearse de un entorno afectivo que te sostenga para evitar posibles recaídas». «Y el trabajo con profesionales de salud mental es clave», asegura. Lo más importante, añade, es que la persona recapacite cuando ha acumulado desilusiones, fracasos y mentiras por esa pertenencia a la secta. «A diario recibo peticiones de ayuda», indica el teólogo.

En su conferencia de hoy, Luis Santamaría busca abrir horizontes sobre los modelos de detectar los comportamientos sectarios hoy en día y también el tener la capacidad para diferenciar «una religiosidad sana de una patológica y destructiva».

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