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Entrevista | Vanessa Goikoetxea Soprano

«Madama Butterfly es muy potente emocionalmente»

En su agenda internacional, Vanessa Goikoetxea aterrizó la semana pasada en la ciudad para un doble debut: sobre las tablas de un escenario vigués y en el papel de Cio Cio San. Lo hace en la «Madama Butterfly» de Amigos de la Ópera

Goikoetxea, en el conservatorio superior, antes de empezar un ensayo.

Goikoetxea, en el conservatorio superior, antes de empezar un ensayo. / Adrián Irago

Vigo

El Otoño Lírico 2024, de la Asociación Amigos de la Ópera de Vigo, llega este domingo a su momento culmen con «Madama Butterfly»,de Puccini, que hace tiempo que colgó el cartel de completo. El papel protagonista lo debutará Vanessa Goikoexea, una soprano de agenda internacional que llega a Vigo en un gran momento de su carrera profesional. Hará un doble debut: sobre las tablas de un escenario vigués y en el papel de Cio Cio San.

- ¿Cómo es eso de preparar así una producción en apenas dos semanas?

-Algo menos de dos semanas. Estoy aquí 12 días. Pero el cantante lo que hace es prepararse la obra primero por su cuenta. Y como es mi debut con Cio Cio San, he hecho un poco de estudio de la cultura japonesa. Tengo una amiga mezzosoprano japonesa. Hablamos de lo que es el honor, de la historia que pasa en Madama Butterfly. Con su composición y con sus leitmotivs representa totalmente esta evolución de Cio Cio San, una niña que evoluciona hacia esa mujer y que decide suicidarse por darle una mejor vida a su hijo. Musicalmente, Madama Butterfly es una joya, pero el libreto no se queda atrás. Estamos ante una de las pocas obras operísticas en las que la conjunción de los dos factores hace que sea una ópera ideal para el público y para el propio intérprete.

-¿Se sumergió mucho en la cultura japonesa para poder entender a Cio Cio San?

-Me contaron mucho de las posiciones de las geishas: si estoy enseñando mi lado izquierdo hacia el público no puedo enseñar el pie derecho, las rodillas tienen que estar siempre juntas para que el kimono no se abra, cómo se onen las manos...

-¿El rol le interpela como madre?

-Totalmente. Muchas veces tienes que decidir si cantar ciertos roles. El hecho de que sea madre, mi hijo tiene ocho años, es un punto positivo, porque puedo sentir emociones que otras compañeras no. No es mejor ni peor, tengo otras vivencias. Para mí, emocionalmente es muy potente. En la cultura japonesa el suicidio en esa situación es algo que llena de honor. Lo está haciendo para que su hijo tenga un futuro prometedor o, al menos, no miserable. Valoro mucho la posición que escoge. Hasta qué punto somos capaces de sacrificarnos por nuestros hijos.

-¿Y a nivel técnico qué tal?

-Es una ópera muy comprometida vocalmente para todo el reparto. Es un reto. Y para mí, que cuando Cio Cio San pisa el escenario ya no sale. Estoy emocionadísima. Encima Galicia es una tierra que siempre me ha dado mucho y debutar aquí la Butterfly es una maravilla.

-¿En qué punto de su carrera está?

-Estoy cantando los roles que siempre he deseado. Estoy haciendo realidad lo que un día fueron sueños. Madama Butterfly siempre ha estado en mi top 3, junto a Tosca y Rusalka, que justamente las he debutado en estos últimos dos años. Todavía hay muchísima más música que descubrir y emociones que dar al público, pero es un momento en el que la felicidad y el amor es lo que abunda.

-¿Cuál es el siguiente reto?

-Vuelve Rusalka y varias Toscas. Ahora voy al teatro Real a cantar “Mitridate”, de Mozart. Luego voy a Seattle a cantar Tosca. El reto más próximo es “El manojo de rosas”, en el Teatro de la Zarzuela, al terminar en Vigo. En Florencia voy a a hacer Lady Macbeth el año que viene. Estoy muy contenta con el desarrollo de la carrera y con las decisiones. También hay cosas a las que digo que no, es muy importante saber decir que no en la vida y más en nuestra carrera. A veces los caramelos vienen un poco envenenados. Me acuerdo que cuando empecé, en Dresde, me contrataron para Musetta [personaje de «La bohème»] y a los dos días me llama el director artístico y me dice que le encantaría que cantara la Mimí [protagonista] y lo rechacé. No estaba preparada ni vocalmente ni emocionalmente. Uno tiene que tener un bagaje, un desarrollo técnico y emocional. Una buena elección de roles hace que tengas una carrera larga y sana.

- ¿Cómo está la escena lírica en España?

-En España se está haciendo un trabajo maravilloso. Hace muchos años había solo un par de teatros y ahora hay muchísimos y el esfuerzo es enorme. La cultura, muchas veces, no está apoyada de la manera que tendría. Abogo por seguir luchando por la cultura porque es la base de un país. España lo está haciendo muy bien luchando por programar y no solo óperas y zarzuelas de repertorio, sino nuevas composiciones.

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