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Luz verde a la construcción de nueve chalés en condominio junto al Cunqueiro

Urbanismo da luz verde al proyecto, gestionado por la cooperativa Xesta Galicia, y que se espera que esté finalizado a mediados de 2026

Recreación de uno de los chalés que se construirán junto al Cunqueiro.

Recreación de uno de los chalés que se construirán junto al Cunqueiro. / FdV

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Tras dos años de espera, la empresa de gestión de cooperativas Xesta Galicia ha recibido la licencia correspondiente del Concello de Vigo para la construcción de nueve chalés en condominio en la calle Ramiro Pascual, en la parroquia de Beade, a escasos metros del hospital público de Vigo, el Álvaro Cunqueiro. A grandes rasgos, se trata de casas de tres dormitorios, garaje en superficie, salón, cocina, tendedero, dos baños, terraza y trastero.

El objetivo del proyecto, que se impulsa en régimen de cooperativa, es comenzar las obras en noviembre y acabarlas en un plazo de veinte meses, por lo que se espera que a mediados de 2026 estén ya listas. Seis de las nueve viviendas están ya reservadas, pues el proyecto ha despertado un gran interés. Entre los socios, sin ir más lejos, se encuentran trabajadores sanitarios del Cunqueiro, que buscan un lugar donde vivir ubicado cerca del hospital.

El hecho de que sea una cooperativa permite reducir el precio final de las viviendas ya que no hay intermediarios ni promotores, que en el mercado libre tendrían un coste mucho mayor. “La ventaja principal es el precio, ya que se elimina el margen del promotor de la ecuación, y además se pueden tomar decisiones sobre la vivienda de forma más flexible al no haber una constructora a la que responder. En este caso, las modificaciones deberán ser aprobadas por la dirección facultativa”, explica Nacho González, gestor de la cooperativa.

Las parcelas van desde los 97 hasta los 114 metros, costando la casa más económica 339.000 euros, mientras que la más cara asciende a 420.000.

Los interesados en formar parte de la cooperativa y, por tanto, vivir en alguno de estos chalés, deben aportar mil euros en concepto de capital social, y dar una entrada del 20% del valor de la vivienda. El resto, el 80%, sería mediante hipoteca bancaria. «Las casas son todas unifamiliares, con parcelas independientes y acceso limitado. Consideramos que son muy dignas y de muy buena calidad», explica Nacho González.

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