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La Asociación Protectora de Animales dice adiós al refugio de A Madroa tras casi medio siglo

Deja de gestionar hoy las instalaciones de A Madroa - Solicita al Concello y la empresa que lo administra continuar vinculada

'Maullido' de despedida para el refugio de animales de A Madroa

Marta G. Brea

Hoy, tras casi 50 años de vinculación con el refugio municipal de A Madroa, finaliza la etapa de gestión de las instalaciones por parte de la Asociación Protectora de Animales y Plantas de Vigo. El motivo: mañana, 1 de septiembre, coge el testigo la empresa coruñesa Servicios Gallegos de Lacería (Servigal). Logró el contrato del Concello, que se vio obligado a sacar esta licitación para cumplir los exigentes requisitos de la nueva ley de bienestar animal, en vigor desde el pasado 29 de septiembre. Son 2,8 millones de euros divididos en 2024, 2025, 2026 y 2027, lejos de los más de 100.000 euros de subvención anual que recibía la asociación, aunque el Ayuntamiento también ayudaba con material y alimentos.

El fin de la gestión del refugio podría suponer la desaparición de la asociación, con más de 70 años de vida. Lo advierte su presidente, Andrés León, que traslada la preocupación de la entidad por la falta de información a unas horas de que finalice el convenio firmado con el Concello para administrar este complejo, en el que hay unos 210 perros y en torno a 110 gatos: la junta directiva y los socios, casi 600, no saben todavía si seguirá colaborando en estas instalaciones de A Madroa. El gobierno local no ha sido claro al respecto y menos todavía la empresa, que pidió un presupuesto para quedarse con las medicaciones y vacunas, pero ni siquiera atendió después la valoración de la asociación.

“Han sido todo buenas palabras por ahora, nos han dicho tanto Concello como la empresa que querían contar con nuestra experiencia, pero, sin un convenio firmado, no podemos seguir trabajando”, explica León antes de lamentar que nadie se haya sentado con la junta directiva para abordar con concreción esta situación. “No queda otra que pensar que, si esto sigue así, la asociación desaparecerá. Celebraremos una asamblea extraordinaria el próximo viernes, de la que tienen conocimiento el Ayuntamiento y Servigal”, apunta. Lo único seguro es que tienen que estar retiradas todas sus pertenencias de las instalaciones hoy mismo para que la empresa que gestionará A Madroa empiece a trabajar ya mañana.

El alcalde, Abel Caballero, se reunió con la junta directiva recientemente y le trasladó su agradecimiento por los años de servicio. La concejala de Medioambiente, Nuria Rodríguez, le comunicó que al Concello le gustaría seguir contando con la asociación para llevar a cabo actividades de concienciación, como campañas, paseos con animales o charlas en centros educativos. “Nos dijo que no nos preocupáramos, que algo se iba a hacer, pero no hay nada firmado, entonces, no podemos ofrecer nada a los socios y no se les puede exigir que sigan pagando una cuota sin tareas asignadas ni un refugio que gestionar”, argumenta León. Asegura que él no tiene “ni idea” de lo que sucederá en adelante, pero teme que esta entidad sin ánimo de lucro desaparezca.

Escenario ideal

El escenario ideal, explica, es que se firme un convenio a tres bandas –asociación, Concello, empresa–para que la entidad siga vinculada al refugio. “Necesitaríamos que nos asegurasen dos sueldos de dos personas a jornada completa para realizar trabajos de divulgación en redes sociales y actividades como hasta ahora, como paseos con perros, seguimientos de adopciones o tareas de concienciación, como charlas”, señala León. Destaca que la empresa subrogó los contratos indefinidos de los cuatro limpiadores-cuidadores con la asociación e incorpora a la plantilla a dos laceros, una veterinaria y una auxiliar de la veterinaria que ya trabajaban en A Madroa.

Las cifras defienden la gran la labor que ha hecho la actual directiva de la Asociación Protectora de Animales y Plantas desde su llegada a finales de diciembre. Desde el 1 de enero hasta hoy, han sido adoptados 193 gatos y perros –destacan ligeramente los segundos–. En estos meses, además, se han entregado a sus dueños 58 animales tras ser recogidos por el servicio de lacería y se dieron en acogida 40.

Ayer, Miguel Costas, uno de los fundadores de Siniestro Total, cogió a un felino de dos meses, Tofy, un gesto para defender la necesidad de que la entidad siga vinculada con la protectora. Fue la última adopción de la etapa previa a la privatización. “La asociación ha hecho una labor magnífica, me gustaría que siguiera trabajando en el refugio”, comentó antes de animar a toda la gente a adoptar animales: “Son también vigueses. Espero que cada día salgan más de aquí”.

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