El informe de la Policía Nacional no aprecia una imprudencia en el accidente mortal del bombero

La jueza esperará a recibir el dictamen de Trabajo para tomar una decisión en la causa penal

Hoy se cumple un mes del suceso

Los cascotes que se desprendieron de la vivienda abandonada.

Los cascotes que se desprendieron de la vivienda abandonada. / Ricardo Grobas

Una fatalidad, un accidente, un infortunio... pero no una imprudencia. O al menos eso es lo que va revelando la investigación penal por la muerte de Sergio Sanlés, el bombero de Vigo de 47 años que falleció el pasado mes de mayo a consecuencia del derrumbe de una pared tras ceder el primer piso y el tejado del inmueble que estaba inspeccionando en el nº 127 de la Avenida de Beiramar.

Sanlés, que ejercía en dicha intervención las funciones de sargento debido a su veteranía, y el resto del retén se encontraban a punto de abandonar la zona al terminar ya con la inspección cuando una de las piedras del inmueble se le vino encima falleciendo en el acto.

Consecuencia de estos hechos, el Juzgado de Instrucción nº1 de Vigo en funciones de guardia abrió diligencias para dilucidar si hay materia penal, concretamente un delito contra los derechos de los trabajadores en concurso con otro de homicidio imprudente, que son los que concurrirían si se detectase alguna infracción penal en materia de riesgos laborales. Para ello, resultaba fundamental los informes de la Policía Científica y Judicial así como de la Inspección de Trabajo y el Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (ISSGA).

Este pasado viernes, el juzgado recibió el informe de la Policía Nacional y de su contenido nada se apunta a una posible negligencia o imprudencia, delitos que además precisan de dolo o intencionalidad para su comisión. Según precisaron fuentes próximas al caso, en dicho contenido figura una reconstrucción de los hechos y de las circunstancias del suceso, así como un reportaje fotográfico de cómo se produjo el accidente que terminó con la vida de Sanlés, que años atrás había ejercido también de Policía Local.

Por todo ello, la magistrada esperará ahora a los informes de Inspección de Trabajo para tomar un decisión con respecto a las diligencias penales. En caso de no apreciar ningún tipo de delito –tampoco contra los derechos de los trabajadores– se procedería al archivo de la causa, Por el contrario, si sí se percibiesen indicios de criminalidad, se instruirían diligencias como testificales y nuevos informes. Igualmente, en la causa se ha personado como perjudicada la viuda de Sanlés, procedimiento habitual en estos casos.

Falta de personal

Lo cierto es que los bomberos municipales llevan años denunciando la falta de personal que les obliga a hacer horas extra o suspender turnos y cerrar parques porque no hay agentes suficientes para completar un turno, como pasó recientemente con el parque de Coruxo.

La clave para el juzgado, según las fuentes consultadas, no es el estado que presentaba el inmueble desde un punto de vista urbanístico, sino las condiciones y circunstancias en las que realizaron su trabajo los bomberos y concretamente el fallecido para determinar si, penalmente hablando, hay alguna infracción que deba derivar en el desarrollo de una instrucción judicial.

A esta intervención, de la que este martes se cumple un mes, acudió un retén de seis efectivos en el que Sergio actuaba como sargento, dada su veteranía pese a tener el rango de bombero, y portaba el equipo completo, casco incluido, aunque nada se pudo hacer ante la virulencia del impacto de la piedra.