Zona Franca convertirá López Mora en un “hub” tecnológico con servicios públicos

El nuevo edificio diseñado por Carme Pinós incorporará una sala polivalente, guarderías, bajos comerciales y zonas verdes en su interior

La propuesta bebe de otros centros tecnológicos punteros en toda Europa

Vista general del  complejo de Zona Franca en López Mora.

Vista general del complejo de Zona Franca en López Mora. / ALBA VILLAR

Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Incentivar los usos sociales para maximizar la recuperación del barrio. El nuevo centro de negocios que Zona Franca de Vigo levantará en López Mora estará impregnado de la filosofía que rige a la entidad en los últimos años, convirtiéndolo en un “hub” tecnológico con todos los servicios públicos incluidos. Así lo recoge el “Estudio de mercado y desarrollo del programa de necesidades” para el nuevo complejo del Consorcio que albergará una aceleradora de alta tecnología en su cuarto edificio, aunque la propuesta va mucho más allá.

La propuesta del estudio de Carmen Pinós “para la reforma y organización de los espacios” incluye otros ejemplos de “elementos complementarios y posibilidades de inserción urbana”. Además de los locales de restauración necesarios para el día a día del centro de negocios, el gabinete de arquitectura catalán proyecta otros locales que podrán ser utilizados tanto por los empleados como por vecinos del barrio. La joya de la corona será la sala polivalente para la organización de eventos , reuniones y otras actividades que estará gestionada por el propio centro de negocios. Aunque su aforo inicial estaba previsto para 300 personas el objetivo es aumentarlo hasta las 400 al considerar que “es el correcto” para maximizar su uso con los vecinos.

Complementando este espacio se proyectan también la construcción de una guardería como “especialmente conveniente” para los trabajadores con hijos. Para ello contemplan aulas de unos 30 metros cuadrados y un patio exterior de 70, así como zonas de juegos y otros servicios básicos. Esta tesis lleva dos cursos ya implantada en el edificio de Servicios del Polígono de A Granxa tras un largo trabajo previo.

Vigo es una de las ciudades europeas que concentra mayor número de empresas tecnológicas y estas empresas reclaman estos servicios para atraer talento”, explica el delegado del Estado y responsable de esta puesta que combina economía y servicio público. David Regades insiste en que dichas compañías “tienen un gran potencial que con el apoyo de Zona Franca, ese crecimiento se puede hacer de forma exponencial”, recalcando que “dan servicio a todo el mundo” desde la urbe.

No obstante, el proyecto ganador anunciado en mayo del pasado año añade también un espacio para un centro de día y otro para un gimnasio. El primer ejemplo se justifica ante “el elevado índice de envejecimiento” presente en el barrio y la superficie podría oscilar entre los 400 y 1.200 metros cuadrados. En el segundo, la posibilidad de combinar jornadas laborales flexibles con el ejercicio con vistas a un entorno ajardinado –algo ya presente en otros centros como las torres Ifer– oscilaría entre los 350 y 950 m2 incluyendo los equipos de entrenamiento, vestuarios y salas.

Las distintas posibilidades presentadas en “Novos fluxos” de Carme Pinós no alteraría el principal fin de este novedoso conjunto entre las calles López Mora, Tomás A. Alonso y Arquitecto Pérez Bellas. Todo el espacio estará dedicado a ser un “hub” tecnológico vinculado a las empresas TIC; reafirmando así la modernización de la economía viguesa y de su área de influencia en los últimos años. En este caso se optará por una “aceleradora de alta tecnología” que permita dar soporte a otros proyectos ya en marcha como ViaGalicia, que en su séptima edición “licenció” a otros 14 proyectos empresariales esta misma semana.

El proyecto de “Novos fluxos” beberá de las últimas corrientes del sector en Europa, estableciendo una comparativa de las fortalezas de otros casos similares en Barcelona (Entegra Offices y SMART 22@), París (Binet Center), Basilea (SIP Main Campus), Copenhague (Axel Towers), Luxemburgo (ICONE Business Complex) o Dublín (ESB Headquarters). En todos ellos se analiza la distribución espacial, la presencia de zonas verdes o el empleo de materiales de los mismos.

La Premio Nacional de Arquitectura 2021 cuenta entre sus proyectos con otras recuperaciones urbanas como la de la fachada posterior del Mercado de la Boquería. La arquitecta barcelonesa aseguraba a FARO hace trece meses que “lo que más me emociona es hacer espacio público” al ser esta su filosofía. Y ese será el modelo en Vigo.

La distribución espacial también deja la puerta abierta a la cesión de espacios para pequeños establecimientos sanitarios como clínicas dentales y de fisioterapia, locales comerciales como papelerías o farmacias y academias de formación no reglada para aulas de entre 10 y 15 alumnos. En cualquier caso, la prioridad sería la implantación de negocios de carácter más local y cuyo uso pueda ser mixto entre trabajadores y vecinos.

Promoción de viviendas

La incorporación de servicios y espacios de uso público en los centros de trabajo de Zona Franca no es la primera medida de este tipo anunciada por Regades desde su regreso al Consorcio, del cual “retomó” posesión el 18 de abril. Tras constatar cómo la vivienda se ha convertido en el principal problema de los vigueses, el Delegado del Estado anunció que seguirían la estela de Barcelona y participará en la promoción de viviendas con alquiler social. De esta manera, garantizará una residencia a los empleados que quiera captar, obtendrá un flujo de ingresos fijo y recuperará enclaves de la ciudad.

“Desarrollaremos viviendas porque creemos que es fundamental para vivir cerca y en condiciones dignas”, apunta Regades al tiempo que asegura que permitirá “evitar desplazamientos y emisiones, además de una mayor calidad de vida”. Esta iniciativa se desarrollaría “a medio y a corto plazo como acciones en la ciudad”, algo que para él es una parte indispensable para la competitividad del hinterland vigués. “Hay que ofrecer salario digno y buenas condiciones de trabajo, es vital”, insiste Regades ante una situación que ya no afecta solamente a jóvenes o rentas más bajas.

Impulso definitivo tras la tentativa fallida en la pandemia con la Universidad

El inicio de obras en López Mora –previsto inicialmente para el segundo semestre de este año– pondrá punto y final a uno de los retos afrontados por Regades en Zona Franca durante el lustro anterior. En marzo de 2021 la Universidade de Vigo se abría a adquirir este inmueble ocupado anteriormente por la antigua sede informática de Caixanova dentro de su plan para “mudarse” de vuelta al casco urbano. El rector Manuel Reigosa inscribía el traslado de títulos a la ciudad en un horizonte de diez años y lo definía como una “oportunidad” ante la caída continuada de alumnos. La operación estuvo “muy cerca” de cerrarse al contar con el apoyo del Concello, Zona Franca y el propio rector, quien se había marcado como “objetivo irrenunciable” incrementar su presencia en la ciudad. En ese mismo periodo se acometió la reforma del edificio de O Berbés donde se ubica su nuevo rectorado. Sin embargo, la operación no cuajó y el Consorcio tuvo que replantear su propuesta para un complejo por el que pagó 12,3 millones de euros a Abanca. Tras anunciar un cuántico (Center for Quantum Communications Technology, QCTech), que aspiraba a situar a Vigo en el mapa europeo de esta tecnología, finalmente optaba por volver a la casilla de salida y apostar por un centro de negocios y formación que tuviera a las TIC como referente.

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