La Xunta ordena casi 5.000 embargos al año en Vigo por impago de impuestos regionales

La Atriga asume directamente la recaudación de tributos tras la jubilación del agente externo que tenía contratado para el cobro de deudas en el área

Emite más de 13.000 notificaciones anuales de media a los contribuyentes

Interior de una sede de la Atriga

Interior de una sede de la Atriga / INAKI OSORIO

La Axencia Tributaria Galega (Atriga) asumirá directamente, a partir del próximo septiembre, la recaudación de tributos de titularidad autonómica tras la jubilación del agente externo que tenía contratado para el cobro de deudas en periodo ejecutivo en el área de Vigo, siguiendo el plan de la Consellería de Facenda de internalizar esta actividad para mejorar su gestión. Según la memoria funcional de la Atriga sobre cambios en los puestos de trabajo, la media de providencias cargadas en los últimos cuatro años en la zona de Vigo fue de 7.218, que generaron 4.982 diligencias de embargo (nóminas, cuentas bancarias, bienes, etc.) y 13.737 notificaciones, lo que da una idea del volumen de trabajo asociado a este agente externo (con un equipo de personas a su cargo).

La Xunta había creado en 1997 la figura externa del recaudador de impuestos con el objetivo de cobrar las deudas tributarias. Se constituyeron cinco oficinas asignadas a cinco zonas de la comunidad, pero esta estructura está ya en su fase final de exterminio y antes del 1 de enero de 2026 se desmantelará definitivamente. En su día, la Xunta acudió a estos recaudadores porque era la fórmula más efectiva y rentable que tenía para cobrar los impagos de impuestos, dado que la Axencia Tributaria de Galicia no se creó hasta enero de 2013. El pasado año se suprimieron las oficinas de A Coruña, Lugo y Ourense y, tras la de Vigo, que se suprime el 6 de septiembre (el recaudador cumple 70 años) solo quedaría para más adelante la de Pontevedra.

El objetivo de esta asunción de tareas es alcanzar una mayor eficiencia en las funciones de recaudación de las deudas en periodo ejecutivo, ya que disminuirán los actuales costes de gestión y aumentarán los ingresos tributarios provocados por las sinergias de la gestión centralizada de los expedientes, tales como la aplicación de modernas técnicas informáticas que realizan tareas de forma automatizada y el acceso global a la información tributaria.

La supresión de la oficina de Vigo conllevará consecuentemente un refuerzo del personal de la Atriga en la ciudad. Se propone la creación de una Xefatura de Equipo, de adscripción al personal funcionario de las escalas de finanzas, y dos jefaturas de Negociado Administrativo, de los cuerpos generales de la Administración Xeral de la comunidad, encuadrados en el área funcional tributaria. El coste anual de estos tres puestos de nueva creación rondaría los 236.000 euros, según la memoria económica de la Atriga.

Cambio en la estructura

Este cambio en la estructura de cobro de las deudas por impuestos es una de las novedades del plan general de control tributario del año 2023, que a su vez recoge una previsión de la ley de medidas fiscales y financieras para este ejercicio –aprobada en diciembre de 2022–.

Los agentes externos de cobro perciben al mes el sueldo equivalente a un trabajador público del grupo A, nivel 28, y los correspondientes complementos específicos, a lo que se suman las bonificaciones por la recaudación que obtengan, entre un 1% y un 20% de la cuantía recuperada: un 20% cuando la cantidad está por debajo de los 60.000 euros y el 1% a partir de 4,2 millones –si bien hay diferencias entre las provincias–. Estas “primas” pueden llegar a los 2,5 millones por año.

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