Un instituto urbano enraizado en la naturaleza

El IES O Castro inició un proyecto de huerta escolar que nutre con su propio compostero y ayudó a mejorar las relaciones del alumnado

El alcalde, Abel Caballero, visitó el centro para conocer de primera mano su trabajo.   | // P. HERNÁNDEZ

El alcalde, Abel Caballero, visitó el centro para conocer de primera mano su trabajo. | // P. HERNÁNDEZ

¿Cómo se obtienen las patatas? ¿Los ajos nos los encontramos ya en mallas en los supermercados? ¿Qué son los tirabeques? Parecen a priori preguntas simples de respuesta sencilla pero para muchos estudiantes de la ESO, en su gran mayoría, nacidos y criados en zonas urbanas escapan de su comprensión. Tampoco figuran en los libros de texto o programación didáctica de su curso; y lo más probable es que no estén en las lecturas voluntarias que ocupan sus estanterías. Para romper esta barrera e inculcarles nociones de naturaleza a la par que fomentar la convivencia entre ellos y valores como la responsabilidad o compromiso, desde el IES O Castro han decidido implantar un huerto escolar así como zona de compostaje para que sus alumnos conozcan de primera mano cómo obtener todos los productos con los que se alimentan y avivar el compañerismo en el centro.

“El profesorado detectó que casi el 100% de los alumnos son de la zona de Hispanidad, de zonas urbanas, y desconocían todo el proceso del cuidado y trabajo de la tierra; así que decidimos poner en práctica este proyecto para acercarles la tradición y conocimientos de los cultivos. La experiencia está siendo muy, muy buena”, comenta, Miguel Lago, uno de los profesores del instituto vigués.

Los bancales que tienen dispuestos en la zona trasera del patio fueron construidos por los propios alumnos y algún docente y son los propios jóvenes los que se encargan por turnos de su cuidado. “Preparan la tierra, obtiene restos orgánicos del propio centro y los usan para el cultivo, y luego todo lo que obtienen se lo llevan a casa. Les hace sentirse orgullosos y satisfechos con el trabajo”, comenta el docente, quien fuera del horario laboral también colabora con los alumnos en este proyecto. “Es importante que también sepan de dónde vienen y cómo nacen estos productos; que no se encuentran, así como así en el supermercado”, amplía.

Además de conocimientos en plantación y cultivos, los profesores valoran muy positivamente estas actividades por los conceptos extracurriculares que obtienen. “Responsabilidad, mejora de la convivencia, compromiso… Saben que, si no riegan en su tiempo, la planta muere. Saben que, si no trabajan la tierra en su hora, no saldrá adelante. Esto también crea en ellos este compromiso y mejora las relaciones; alumnos de diferentes clases que nunca antes los habías visto juntos ahora están hablando y conversando en los recreos. Se crean nuevos lazos de amistad, más comunidad”, cuenta el docente, quien celebra también el interés del propio alumnado de que el huerto salga adelante. “Te ven y ya son ellos los que te piden regar”, bromea.

Desde el departamento do Biología, que es uno de los más activos con este proyecto, reconocen además que estas iniciativas generan en los niños y niñas competencias y conceptos “que escapan de las clases, de la programación, pero que para la vida son útiles, es cultura y deben conocerlos; por ejemplo, plantamos habas y cereales para fijar el nitrógeno. No lo darán en las clases porque no se pide en su currículo, pero son conocimientos que nunca están de más”, ejemplifica el tutor.

Para que este huerto se mantenga activo emplean su propio compost, ofrecido por la compañía FCC, que desde finales de 2023 inició junto al Concello de Vigo una campaña con el objetivo de fomentar el tratamiento domiciliario de biorresiduos, poniendo a disposición de la ciudadanía composteros para los residuos orgánicos, tanto en viviendas, con un mínimo de 25 metros cuadrados de espacio, como en centros educativos. “No hay mejor nutriente para la tierra”, cuenta Arantxa Arbones, de FCC, quien explica que la demanda de estos composteros se ha multiplicado. “Nos los demandan mucho, sobre todo en la zona del rural: Beade, Cabral, Candeán… Al final se necesita espacio para ubicarlo. En cuanto a los colegios, son 8 los que ya los emplean para sus huertos escolares”, comenta.

El reciclaje doméstico genera ya 186 toneladas de compost

A finales de 2023, el Ayuntamiento de Vigo y FCC iniciaron inician una campaña con el objetivo de fomentar el tratamiento domiciliario de biorresiduos, poniendo la disposición de la ciudadanía composteiros individuales para los residuos orgánicos, que se pueden colocar en las viviendas unifamiliares que dispongan de huerta o jardín o en centros educativos. Hasta el momento, se hicieron entrega de 1.165 composteiros individuales para el tratamiento domiciliario de biorresiduos. A día de hoy, estimara que el programa de reciclaje doméstico estaría tratando 186 toneladas de compost desde lo inicio de la campaña lo que se traduce en 56 toneladas de compost producido para ser empleado en las huertas como abono. Tanto el compostero como el asesoramiento necesario para crear abonos naturales que pueden destinarse a frutales, plantas o huertas se puede solicitar gratuitamente a través de la web del Ayuntamiento o en el teléfono 900 859 660.

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