Encuentros improbables dibujando al aire libre

La fundación social Emaús inicia un proyecto artístico para crear un espacio de confluencia y libre de prejuicios entre vecinos y personas en situación de vulnerabilidad de la ciudad

Participantes en "Ti que pintas?", ayer, en el Solar da Pomba.

Participantes en "Ti que pintas?", ayer, en el Solar da Pomba. / MARTA G. BREA

Carolina Sertal

Carolina Sertal

Al doblar la esquina del callejón se tropieza con la parte posterior de una fachada desnuda. Es fácil que pase desapercibido, al igual que las realidades de las personas que lo frecuentan, sin embargo, tan solo hace falta fijar la mirada para descubrir un rincón de la ciudad que guarda en su interior los valores de la escucha, de la empatía, de la oportunidad y de la comprensión del otro. Un colorido mural da la bienvenida en el denominado Solar da Pomba, en donde una huerta cultivada con mimo crece a buen ritmo rodeada de altos edificios. Las mesas están dispuestas para la actividad y próximas a ellas se encuentra una nevera: “Ábreme e verás!”. Repleta de libros hasta el congelador da la posibilidad de acceso a la lectura a aquellas personas que, tal y como indica Sofía, “no tienen posibilidades para comprarlos”.

El solar estrena nuevo proyecto sociocultural, impulsado por la entidad Emaús Fundación Social, y Sofía es una de las personas que se ha inscrito. A punto de empezar la parte práctica de la sesión del taller artístico, esta joven explica que “el dibujo y la pintura es algo que aporta mucho a la sociedad, es una forma de reflejar los problemas y la creatividad ayuda a llevarlos. Pienso que todo el mundo debería utilizar el dibujo y la escritura para expresarse, porque te teletransporta. Además, este es un espacio en donde coinciden distintas realidades, porque en mi caso, vengo de una familia desestructurada, soy española y me crie en centros, no tengo ningún apoyo como otras personas, pero aquí sí me lo dan y te encuentras con personas de otros países de las que aprendes mucho, de su cultura y su arte. La experiencia está siendo genial y el profesor, fantástico, que ya me está llamando para ir...”.

Personas participantes
en el primer encuentro de 
“Ti que pintas?”, ayer, en
el Solar da Pomba. 
  | // MARTA G. BREA

Sofía muestra un dibujo hecho por una compañera. / MARTA G. BREA

Con el objetivo de crear un espacio de socialización, libre de estigmas y prejuicios, dirigido a personas con todo tipo de realidades y circunstancias personales, Emaús puso ayer la primera piedra de Ti que pintas?, una propuesta vinculada a la expresión artística y que cuenta con la participación del socio fundador y profesor de la escuela de artes plásticas Aula D Pedro Román, en el marco de los denominados “encuentros improbables” del programa Participa, con apoyo de La Caixa y la Xunta, una iniciativa que pretende favorecer el contacto entre personas que de otra forma sería imposible que llegaran a conocerse o a coincidir. Lo explica así la coordinadora de Emaús en Vigo, Juncal Blanco, quien señala que “nuestra actividad es acompañar a personas que se encuentran en situaciones de mucha marginalidad, incluso de calle, pero más allá de mejorar sus condiciones de vida, de acceso a la vivienda, a un empleo o de mejorar su salud, percibimos desde hace tiempo que muchas están muy solas y que sobre ellas recaen muchos prejuicios. Es por esto que pensamos que teníamos que abrir nuestras actividades, no solo para dar a conocer nuestro trabajo, sino para favorecer encuentros de participación en la comunidad y creemos que la mejor forma de hacerlo es relacionarnos en el propio barrio”.

El grupo es muy diverso y es un espacio para escuchar, compartir, un espacio de empatía en una zona tranquila y relajada

Sobre el proyecto Ti que pintas?, el técnico en participación Adrián Bernárdez apunta que “este curso surgió de la colaboración con Pedro, que nos propuso poner en marcha un taller abierto a todo el mundo y en el que la gente que participe pueda pintar y diseñar, perdiendo el miedo a coger un lápiz o un boli, más centrado en expresarse, confundirse, y acercando el arte a todas las personas, porque tiene esa parte casi hipnótica en la que desconectas. Para las personas con realidades complicadas es una forma de olvidarse de los problemas de vivienda, del trabajo y de otras preocupaciones, es terapéutico y funciona de una forma muy espontánea”.

Satisfechos con la primera toma de contacto, la intención de Emaús es que estos “encuentros improbables” para dibujar al aire libre, totalmente gratuitos, se consoliden y celebrarlos de forma permanente todos los jueves, de 11.00 a 13.00 horas, pudiendo las personas interesadas participar en sesiones sueltas o continuas, previa inscripción en participa@emaus.com.

En la primera jornada, la entidad social logró reunir ayer a 15 personas muy diversas entre las que se encontraba Paloma, quien contaba que “me gusta mucho observar cómo los artistas crean, a mí nadie me ha enseñado a pintar o dibujar y esta es la oportunidad de aprender. Además, el grupo es muy diverso y es un espacio para escuchar, compartir, un espacio de empatía en una zona tranquila y relajada. Sin duda es todo un planazo ahora que viene el verano”, concluyó.

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