Más de 500 vigueses permanecen a la espera de plaza en una residencia pública

Vigo es la única ciudad gallega sin avances en la construcción del centro de la Fundación Amancio Ortega que permitiría sumar 150 vacantes para personas de la tercera edad

Explanada del antiguo complejo militar en el que está proyectado el centro residencial.

Explanada del antiguo complejo militar en el que está proyectado el centro residencial. / MARTA G. BREA

Carolina Sertal

Carolina Sertal

Más de 500 personas censadas en el municipio vigués se mantienen en la actualidad a la espera de vacante en una residencia pública. La Consellería de Política Social cifra en 542 a los demandantes de plaza residencial en un centro público, situación se ve agravada ante el hecho de que la oferta privada, además de los elevados costes que implican para familias y usuarios, se ve limitada, puesto que muchos de dichos centros cuentan con listas de espera de más de un año para la admisión de nuevos residentes.

El pasado miércoles, el primer usuario de la nueva residencia que la Fundación Amancio Ortega ha impulsado en Santiago de Compostela hizo su entrada en el centro, poniéndose así en marcha el primero de los siete proyectados en las grandes ciudades gallegas por la organización social del fundador del grupo Inditex. Sin embargo, a diferencia del resto de urbes, que sí tienen adelantados en mayor o menor medida los planes de construcción, y tras haberse desbloqueado el de Ourense, que en el plazo de unos dos meses iniciará sus obras, en el caso de Vigo, este proyecto permanece desde hace años paralizado y es en la actualidad la única gran ciudad de la comunidad sin avances al respecto.

En 2019, cuando la Fundación Amancio Ortega anunció que se destinarían 180 millones de euros para la construcción de las siete residencias de mayores en Galicia, la Xunta incidió en que, en Vigo, “desde el principio” el proyecto había sido concebido para instalarse en la ETEA, ubicación que el Concello descartó inicialmente como la más adecuada para dicha residencia, proponiendo al Ejecutivo autonómico tres parcelas municipales como posibles alternativas, todas ellas fuera de los terrenos de la antigua base militar.

Próximamente se cumplirán cinco años desde que se dio a conocer el interés de la entidad social de Amancio Ortega por levantar el centro residencial de mayores que, con una inversión de aproximadamente 27,5 millones de euros, dotaría a la ciudad olívica de 150 nuevas plazas residenciales, pero desde la Xunta de Galicia afirman que “no podemos empezar a construir sin las garantías de luz y agua, porque no hay carretera”, añadiendo que querrían que el Concello “permitiera las obras de acometida. Una vez hecho esto, el terreno sigue siendo municipal”, destacaron desde la Administración autonómica.

Junto a la residencia de A Coruña, que será entregada a finales de año, desde la Consellería de Política Social aseguran que la de Vigo sería una de las más grandes de la comunidad, sin embargo el proyecto continúa paralizado. El próximo 25 de junio está previsto que el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, mantengan una reunión, y la construcción del centro residencial podría ser uno de los proyectos que ambas administraciones podrían abordar para limar asperezas al respecto.

El pasado mes de mayo, Abel Caballero se comprometió ante el rector de la Universidad de Vigo, Manuel Reigosa, a agilizar la cesión del edificio Siemens a la institución universitaria, admitiendo que para hacer uso de dicho inmueble, así como de otras edificaciones, es necesaria la urbanización de los espacios. Según el convenio que fue suscrito en su día, la Xunta aprobó el proyecto de urbanización, pero para la ejecución de los trabajos de saneamiento y abastecimiento, entre otros, es la Administración local la que debe poner a disposición los terrenos municipales. No obstante, el regidor vigués insistió en su momento en que, puesto que la titularidad de dicho emplazamiento es del Concello, es la propia Administración municipal la que debe acometer esas obras, considerando que sea la Xunta la que asuma la financiación de las mismas.

La falta de entendimiento en este punto ha sido uno de los motivos que mantiene paralizada la remodelación de distintos inmuebles en el antiguo complejo militar de la ETEA, así como la residencia que quiere impulsar la Fundación Amancio Ortega en la ciudad.

En cuanto al resto de centros residenciales, el de Lugo ya ha sido entregado y permanece a la espera de la licencia de primera ocupación, el de Pontevedra se entregará en verano, el de A Coruña a finales de año y el de Ferrol en 2025.

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