Entrevista | Carlos Botana Presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo

“Este año vamos a batir el récord histórico de mercancías de 2007”

“Con la concesión a Stellantis en Bouzas hemos afianzado la fábrica en Vigo y ellos minimizan riesgos en logística”

“¿Más ampliaciones? La Plisan, conectada por tren, soluciona parte del problema, pero hay que abrir un debate: la economía de Vigo vive del Puerto y viceversa”

Botana, en la escollera de Bouzas donde selevantará “Peiraos do Solpor”.

Ricardo Grobas / Pedro Fernández

José Carneiro

José Carneiro

El Puerto avanza a velocidad de crucero y al timón, desde hace un año, está Carlos Botana (Vigo, 1972), un técnico de la “casa” y medioambientalista convencido –de la generación que se crió con los documentales de Félix Rodríguez de la Fuente– que, hasta la fecha, no ha parado de cosechar buenos resultados.

Botana repasa con FARO los proyectos de futuro, desafíos y éxitos del gran pulmón económico del sur de Galicia.

–Lleva casi un año al frente del Puerto. ¿Qué nota se pone?

–Pues un notable [ríe].

–Los resultados, al menos en cuanto a tráficos, lo refrendan. ¿Están a tiro los 5 millones de toneladas?

–Sí, me sorprendería mucho no superarlos. Podemos batir incluso el récord histórico de 2007.

–¿Qué tráfico le quita el sueño? ¿La pesca?

–-No me quita el sueño, pero me tiene muy ocupado. Estoy recibiendo buen feedback del Plan de Acción, un gran apoyo por parte del sector, de las armadoras… Algo se está moviendo y soy optimista. Es un gran reto. No se trata de aumentar solo las descargas, sino de recuperar el esplendor que tuvimos en el pasado.

–El Plan de Acción no está funcionando a la velocidad que esperaba el sector: las descargas mantienen su tendencia a la baja, al igual que el empleo en lonja…

–No hay milagros. Depende de mil factores: precio del combustible, caladeros cada vez más lejanos por el cambio climático, desplome del consumo de pescado… Nuestra apuesta por la pesca es lo que nos diferencia de los demás y lo que nos va a hacer más competitivos.

–¿Cuándo veremos resultados?

–Espero que antes de final de año haya un cambio de tendencia.

–¿Es factible importar más pescado de otros puertos?

–Más que eso es que los armadores vean Vigo como un puerto amigable, con unas ventajas que no tienen en ningún otro sitio.

–¿Qué se está haciendo, a nivel comercial, para atraer más cruceros? Leixões y A Coruña, dos puertos mucho más expuestos al mar abierto que Vigo, nos siguen llevando la delantera.

–A Coruña tiene una gran ventaja, que es la mayor cercanía a Inglaterra y Alemania, que son los lugares de origen. Eso reduce mucho los gastos de combustible y la hacen atractiva, y muchas navieras toman decisiones sin conocer el destino. Por eso es muy importante traer aquí a los operadores para que vean esto. Entrar en barco en la ría de Vigo no tiene nada que ver con A Coruña o Leixões.

–¿Se plantea rebajar las tasas a las navieras?

–No es un factor decisivo. Influye más el combustible, la reducción de la huella de carbono. El próximo año tendremos un repunte de escalas, recuperando las cien de 2023, que es lo óptimo para Vigo. Tampoco se trata de competir por competir.

“Puertos del Estado ya ha dado el OK al segundo silo, en el que invertiremos 40 millones de euros”

–Una de las gallinas de oro del Puerto, la terminal de Bouzas, ¿en qué punto está el proyecto para ganar espacio y capacidad de atraque?

–Tenemos distintas actuaciones. Las primeras ya están aprobadas en el Plan de Empresa y por Puertos del Estado, que es el segundo silo de coches, que son 40 millones de euros, y el proyecto de los actuales atraques hacia el mar, que no reúnen las condiciones para los grandes buques; mejorarlos para que sean totalmente operativos. Aún así, creo que debemos hacer una reflexión y estudiar diferentes mecanismos para ver cómo aumentar la superficie, porque cuanta más superficie, más tráficos vamos a tener. Vigo es muy competitivo en tráfico de coches y el único limitante que tenemos es el espacio.

–¿Qué gana el Puerto con la concesión de 248.000 m2 a Stellantis?

–Afianzar la fábrica en Vigo. Es nuestro principal cliente. Sí es cierto que nos complica un poco más la gestión de la zona portuaria, porque limita los espacios y hay mayor competencia. Pero es una apuesta de futuro de ambas partes.

–Toda concesión exige una serie de inversiones como contraprestación. ¿Las puede detallar?

–Ellos están preparando un plan de actuación y de inversiones, enfocado a las renovables. Hay que esperar a que lo presenten.

–¿Y qué gana Stellantis? En la práctica, el grupo ya tenía el control de esa superficie.

–Minimiza riesgos. De asentamiento de otros tráficos que le puedan restar espacio. Pero sobre todo es tener una garantía de futuro para algo tan importante para ellos como es la logística. Van en esa línea.

Carlos Botana durante la entrevista

Carlos Botana durante la entrevista / Ricardo Grobas

–Las nuevas autopistas del mar, ¿agudizan la necesidad de suelo en la terminal?

–Sí porque el tráfico de semirremolques necesita muchísimo espacio. Hemos pasado en el primer cuatrimestre de los 4.000 camiones a más de 10.000. Es un crecimiento del 120% que además es mercancía de las empresas y fábricas cercanas a Vigo. Genera un mayor estrés en la terminal.

–¿Se repetirán los colapsos logísticos de los últimos inviernos? ¿Qué se puede hacer?

–Es difícil solucionarlos. Se van a repetir. Tenemos un tráfico tan just in time, tan dependiente de los barcos, que a la mínima alteración nos satura la terminal. Por eso necesitamos distintos espacios para almacenar mercancías, coches. La Plisan puede tener un papel muy importante.

–¿Pedirá a Zona Franca las naves de Bouzas, como ya se hizo con la campa?

–Eso tendría que darse en una negociación entre ambas partes. Las necesidades de espacio del Puerto siempre son importantes. Hay que hablarlo, tendría que haber contrapartidas. Pero ese debate aún no lo hemos tenido.

–¿Habrá un PIF [Puesto de Inspección Fronteriza] específico para Bouzas o esa idea se ha descartado?

–Creemos, y lo mismo nos transmiten los servicios de Inspección Veterinaria, con los que tenemos una muy buena relación, al igual que con Aduanas –y eso se nota en el incremento de los tráficos–, que no es positivo tener dos PIF. Lo mejor es construir uno nuevo en Guixar y conseguir que cualquier mercancía que entre en Vigo, aunque lo haga por Bouzas, acabe yendo a ese PIF. Es lo más coherente, no obligaría a duplicar recursos. Se ha hecho ya en otros puertos. Negociaremos con Madrid para que nos lo permitan aquí en Vigo.

“Queremos convertir Guixar en la terminal de contenedores del Atlántico; este año ha crecido un 40%"

–En la terminal Ro-Ro apuestan por los silos, pero en el ámbito de Comercio-Areal-Guixar, después de los sucesivos estudios, ¿saben ya dónde o cómo se puede exprimir más el espacio para la mercancía general?

–Tenemos un proyecto de reorganización de espacios. También los terrenos de Adif son del máximo interés para el Puerto y estamos en negociaciones privadas. Con la reorganización cubriremos la necesidad actual de suelo, pero creo que necesitamos hacer una reflexión y un estudio de futuro, porque el Puerto, el gran hándicap que tiene en estos momentos, es la falta de espacio en superficie. La Plisan, con el tren, va a marcar también la diferencia.

–La concesionaria, Termavi, acaba de encargar una nueva megagrúa, ¿hay margen de crecimiento en la terminal?

–Creemos que sí, pero necesitamos esa reorganización para que sea posible trabajar con una altura más. Ahora estamos muy limitados. Hay una apuesta brutal de la concesionaria. La nueva megagrúa permitirá operar buques de mayor manga que los actuales. Tanto Termavi como el Puerto queremos convertir Guixar en la terminal de contenedores del Atlántico.

“La concesión de la antigua Vulcano está infrautilizada; prueba es que no cumple el plan de inversiones”

–¿Se arrepiente el Puerto de la decisión de seguir destinando la concesión de la antigua Vulcano a la construcción y reparación naval?

–Lo que no puede ser es que una infraestructura esté infrautilizada. En estos momentos, con el crecimiento que tenemos en construcción naval y con el aumento de pedidos, no está siendo operativa. Prueba de ello es que no se ha cumplido el plan de inversiones. ¿El uso que deberían tener esas infraestructuras? Pues para aquellas actividades que generen mayor empleo y riqueza.

–¿Usted hubiese apoyado esa decisión, como presidente?

–[Ríe]. Vaya…

–¿O destinaría esos activos a logística?

–Es una pregunta complicada. Yo estaba ya en la Autoridad Portuaria. Los proyectos necesitan también un debate social. El proyecto que en ese momento fue para allí, a lo mejor no era el mejor para Vigo, y la prueba son estos dos años. Sí es cierto que hay necesidades en construcción y reparación naval en el Puerto... Pero fue el único proyecto que se presentó.

–Por cierto, ¿qué planes hay para la parte privada de los terrenos?

–Si la empresa no cumple con las condiciones de la concesión, contemplamos la posibilidad de comprarlos. Aparece reflejado en el Plan de Usos y en el Plan de Empresa.

–Ya que cita el Plan de Usos, ¿cuánto más habrá que esperar?

–Es el único a nivel nacional que ha tenido que incorporar un Plan Ambiental Estratégico, sin ninguna razón técnica. Eso nos genera dos años de retraso en la aprobación definitiva. El proyecto está muy maduro. Pero uno o dos años más habrá que esperar.

Carlos Botana, presidente de la autoridad de portuaria de Vigo

Carlos Botana, presidente de la autoridad de portuaria de Vigo / Ricardo Grobas

–¿Habrá más ampliaciones portuarias o con la Plisan y su nueva conexión ferroviaria parte del problema está resuelto?

–Parte, pero creo que hay que hacer una reflexión, un debate, ver cuáles son las posibilidades.

–¿Para qué se está usando la última actuación frente al Mar de Vigo? ¿Era realmente necesaria?

–Hemos tenido que esperar un año y medio para que se asentase el terreno, porque si asfaltas antes de tiempo acabarían apareciendo socavones. Esa zona es una demanda histórica de los minoristas, hay quinientas personas que compran todos los días pescado y no tienen donde ubicar sus furgonetas, y también para la logística de atraque a la lonja. El pescado llega cada vez más en camiones, y tener un espacio integrado como ése mejora la operatividad del puerto pesquero.

–¿Cómo marcha la terminal ferroviaria de la Plisan? ¿Cuándo estará lista?

–Bien, la obra, nuestro objetivo, es que esté finalizada a finales del próximo año. Hay unos terrenos que tendremos que expropiar o recuperar. Cambia las posibilidades de la Plisan. Empezaremos a trabajar también en cómo se va a gestionar esa terminal, para tenerla operativa cuanto antes.

“Grandes proyectos estratégicos tienen interés en la Plisan”

–¿Hay más empresas interesadas ahora que habrá conexión directa por tren?

–Hemos recibido bastantes solicitudes de interés, de empresas de otros países; proyectos grandes, estratégicos. Hablamos de fuertes inversiones aunque por ahora no se han materializado.

–¿De qué sectores?

–Diversos. Pero sí, dos, tres proyectos de gran magnitud.

“El tren a Bouzas exige consenso con Stellantis y la ciudad”

–Hablando de tren, ¿sigue defendiendo la conexión ferroviaria a Bouzas?

–Ese proyecto necesita un gran consenso social, con Stellantis, con la ciudad, con todas las partes implicadas... El Puerto siempre la ve interesante.

–La reordenación de Rande, ¿en qué punto está? La terminal de granito, el antiguo cargadero de mineral…

–Hemos tenido una reunión en Madrid hace unos meses con el presidente de Puertos del Estado y los máximos responsables del CSIC-IEO para avanzar en el proyecto para el cargadero de mineral. Nuestra idea es conservar una parte para uso museístico y crear una gran base de buques oceanográficos. Tendrá también un uso ciudadano. Redondela ganaría muchísimo. Respecto a la terminal de granito, se destinará a cargas puntuales, pero siempre que sean tráficos limpios que no generen ni ruidos ni impacto en la zona.

“En Rande, el plan es conservar parte del cargadero con usos museísticos y la base de oceanográficos”

–¿Le preocupa la competencia de Leixões? Está invirtiendo al por mayor en espacios para contenedores, cruceros… incluso ha empezado a cargar algunos vehículos de Stellantis.

–No me preocupa la competencia externa, me preocupa el funcionamiento interno del Puerto. Sí me preocupan las grandes inversiones, la unidad en torno a Leixões. Vigo tiene que darse cuenta de que la economía vive del Puerto, y el Puerto vive de la economía de Vigo.

–¿Apuesta por la especialización frente a las otras terminales estatales gallegas?

–En la práctica ya hay una especialización. El propio mercado te empuja a eso. Vigo está creciendo muchísimo en contenedores, en torno a un 40%.

–¿Cuándo estará listo el último tramo del carril bici?

–Antes de final de año. Marcará un gran cambio. Es una obra muy beneficiosa. Seguiremos avanzando en la apertura de espacios a la ciudad. Ahora es difícil saber dónde empieza el puerto y acaba la ciudad. Hay que conseguir una conciliación de usos.

–¿Le preocupa la situación de Atunlo? Es uno de los grandes propietarios de espacios en Beiramar.

–Sí. Siempre estamos pendientes de cualquier crisis. Aunque lo que nos llega es que no estaría afectada la nave de Beiramar.

–Al hilo de Atunlo, ¿tienen algún plan para la nave de la antigua Fribesa o van a esperar a que salga un interesado? Primero fue Lidl, luego Emenasa, luego Centro Loxístico Porto de Vigo… Ninguno de los proyectos llegó a cuajar.

–Tiene que ser un proyecto en la línea de la integración puerto-ciudad. Alguna petición me ha llegado. Pero tiene que ser algo singular, que todos nos sintamos orgullosos.

–¿Se plantea su derribo? Por seguridad, básicamente.

–Una gran ventaja sería derribarlo. El problema es que el derribo pueda frustrar el uso futuro. Estamos trabajando en distintas opciones.

–¿Qué van a hacer en el faro de las Cíes? ¿Seguirá el modelo de Silleiro?

–Nuestra idea es además de arreglarlo darle un uso museístico, no hostelero. Poner en valor parte de la historia de los faros, del archipiélago. Tenemos que llegar a un acuerdo con el Parque Nacional.

“Vancouver, Los Ángeles... todos miran lo que hacemos en Vigo”

–Acaban de licitar el proyecto “Peiraos do Solpor”, ¿qué supondrá para el puerto, y los vigueses?

–Me ilusiona muchísimo. Por un lado, visibilidad internacional, porque además de ser un observatorio submarino, una construcción de esa singularidad, por lo que nosotros sabemos, no se ha hecho nunca en el mundo. Es un gran reto de ingeniería. Vancouver, Los Ángeles… todos los puertos están mirando lo que hacemos en Vigo. Marcamos el futuro de las infraestructuras verdes. Por otro, compensar a la ciudad. Estas actuaciones son importantes para que los jóvenes conozcan la riqueza de la ría.

–¿Tiene en mente más actuaciones como ésa?

-–Estamos con la limpieza de fondos. Hemos sacado más de 60 toneladas en estos quince días. Pero la prioridad son “Peiraos do Solpor” y la senda azul. Pero vendrán nuevos proyectos, esto no se para.

–¿Mantiene que no se puede soterrar el tráfico en O Berbés?

–Del proyecto que se haga, nosotros tendremos que ser partícipes. Si no impide el paso a las piezas especiales ni el acceso a los muelles, no tenemos una posición contraria. La senda peatonal, los cambios que hemos implementado en el puerto, han servido para que el propio sector de la pesca vea estos proyectos de una forma más positiva que en el pasado.

“¿Entrar en política? Creo que a mis hijas no les gustaría nada. Hay un gran equipo en el PP de Vigo”

–De su nombramiento se valoró sobre todo su perfil técnico, no político. Pero últimamente se le ha visto muy activo en la vida orgánica del Partido Popular de Vigo. ¿Está entre sus planes hacer carrera política fuera del Puerto?

–[Ríe] Me sorprende esa pregunta y creo que a mis hijas no les gustaría nada. Mi proyecto con el puerto es a largo plazo. Estoy centrado aquí. Hay un gran equipo en el PP de Vigo, en la gestora, están haciendo un gran trabajo. Tienen gente con un talento magnífico.

–¿Y si Rueda se lo pide?

–No me lo he planteado, estoy centrado en el Puerto. Mis hijas me tirarían de las orejas [ríe].

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