Santórum avanza que renuncia a declarar por el Karar: “Perdí la fe en un juicio justo”

El presunto cabecilla remite un escrito a la Audiencia indicando que no ejercerá su derecho a la última palabra porque se “obstaculiza” a las defensas y no hay “seguridad jurídica”

Juan Carlos Santórum, esta semana en el juicio del "Karar" que se celebra en la Ciudad de la Justicia de Vigo.

Juan Carlos Santórum, esta semana en el juicio del "Karar" que se celebra en la Ciudad de la Justicia de Vigo. / Pablo Gamarra

Marta Fontán

Marta Fontán

Juan Carlos Santórum Navazas, mayor de edad, [...] vengo a comunicar mi renuncia a ejercer el derecho a la última palabra, en contra tanto del consejo de la impecable abogada que defiende mis intereses, Carmen Ventoso Blanco, como del resto de algunos de mis compañeros de banquillo (Yamandú, Sergio, mi propio hermano, Marcos y Pablo y Emilio) y lo hago en base a los siguientes datos objetivos”. Así arranca un escrito firmado por el presunto cabecilla de la red del “MV Karar” y que fue presentado ayer por su letrada vía Lexnet ante la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, sala en la que se celebra el “macrojuicio” contra los 28 acusados por las 3,8 toneladas de cocaína incautadas en la pandemia. El vilanovés justifica su decisión en que “ya he perdido la fe en un juicio justo” porque lo ocurrido hasta ahora en la vista evidencia a su “entender” que se está “obstaculizando” la labor de las defensas y que no existe “ninguna seguridad jurídica”.

En abril, durante los interrogatorios a los acusados, Santórum, que afronta 18 años de prisión, se limitó a proclamar que él no había cometido “ningún delito”. Tras no acceder la sala a que declarase finalizada la práctica de la prueba, se remitió a su última declaración en fase de instrucción y avanzó que haría uso de la última palabra al final del juicio. Pero ahora, en este escrito, renuncia también a dicho derecho por una serie de motivos que desgrana en el documento.

"Sin posibilidad" de organizar la vista

Tras indicar que ha permanecido en sala “en silencio”, “muy atento” y sin que se le llamara “ni una sola vez” la atención, arranca exponiendo que se le denegó declarar en último lugar “con el argumento de que no existían motivos para alterar el orden de la prueba propuesta por el MF [Ministerio Fiscal]”, pero “a renglón seguido,” añade, sí se alteró “a su gusto y a espaldas de la defensa”, que “se encontraron a las 11 de la mañana con que no iba a declarar un concreto funcionario, sino otro, sin más explicación”. A su juicio esto y que no se comunique a los letrados “qué testigos van a declarar cada día” en las sesiones ya fijadas hasta diciembre, sino solo los de los “próximos tres días”, deja a las defensas “sin posibilidad de organizar un juicio de tantos folios y días, obstaculizando a mi entender su trabajo”.

Los tripulantes extranjeros del buque

Se refiere también Santórum a los tripulantes extranjeros del “Karar”, asistidos por intérprete y que confesaron los hechos. “No se les tradujo nada de las exposiciones y planteamientos de nulidades efectuadas por las defensas y que tenían derecho a conocer, porque ello podía cambiar su decisión (ya tomada de llegar a un acuerdo con el ofrecimiento del fiscal), que lógicamente le habrían trasladado sus abogados y con la que llegaron a juicio”. “Cuando fueron interrogados por sus abogados a alguno de ellos les faltó deletrearle lo que tenían que decir”, señala también.

Policías declarando tras un biombo

Otra cuestión que cita el acusado es que tras autorizar la sala que el primer testigo policial compareciese tras un biombo, “nos vimos sorprendidos con una suerte de café para todos o biombo para todos”, algo de lo que, dice, su abogada “no fue notificada”: “Entendí entonces que se estaba haciendo todo sin dar traslado a las defensas y no debería ser así”. Y sobre el testimonio del agente del GRECO que terminó de declarar ayer tras 4 jornadas, recuerda que su letrada fue quien avisó de que “llevaba 8 páginas de notas que se puso a leer sin permiso de la sala”. Y critica que se le permitiese ser “testigo de referencia”, “opinando e interpretando”, sin que las magistradas cortasen “ni una” vez el interrogatorio del fiscal de tres días. Su abogada, dice, sí “fue interrumpida constantemente”, igual que el letrado que preguntó tras ella.

Santórum, que habla también “en nombre de mis compañeros”, refiere además los problemas que hubo en la sala de vistas con las grabaciones que les tomaron con un dispositivo policial en la Citroën Berlingo, indicando que se está reproduciendo lo “inaudible” y que, además, tras preguntar una defensa si lo que se estaba escuchando era la pieza de convicción original, “se nos dijo en sala que no, que es una copia”. “Entiendo que seguridad jurídica ninguna”, resume.

La nota con las coordenadas del buque que los acusados niegan, una prueba clave que no aparece

Una cuestión que cita Santórum en su escrito y que también salió a relucir en la sesión del juicio de ayer tiene que ver con una de las pruebas clave, la nota hallada en la nave de Vinquiño donde venían las coordenadas del punto de alta mar donde iba a ser el trasvase de la droga a las lanchas. El secretario policial del atestado, según informa Efe, dijo en la vista desconocer el camino que ha llevado esa prueba a la que no han podido acceder las defensas porque se ha extraviado.

En el escrito remitido a la Sección Quinta por el presunto líder de la red de narcos éste afirma que en Vinquiño, en la nave, no existía tal nota. “Nuestra letrada” –Carmen Ventoso representa a un total de siete acusados– “emprendió el tortuoso camino de presentación de escritos” para ver dicha pieza de convicción y finalmente, escribe, “la secretaria le informó que la nota con las coordenadas que se decía fue encontrada en la nave de Vinquiño no estaba, no había aparecido. La Policía decía que no la encontraba”.

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