El juzgado archiva el caso Déborah

La jueza adopta esta decisión tras recibir los resultados de la prueba de ADN que descartan que el semen del cadáver de la víctima sea de su exnovio

Rosa Fernández-Cervera muestra una foto de su hermana Déborah.

Rosa Fernández-Cervera muestra una foto de su hermana Déborah. / MARTA G. BREA

Marta Fontán

Marta Fontán

Las esperanzas de que se haga justicia en el caso Déborah se evaporan. La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Tui ha acordado el archivo provisional de la causa tras recibir los resultados de la última diligencia que estaba pendiente. La prueba de ADN realizada para cotejar la muestra genética extraída al exnovio de la joven viguesa con varias evidencias existentes en la causa ha dado negativo.

Así lo comunicó el equipo legal de la familia de la fallecida en un comunicado. “En el día de hoy se ha notificado a las partes del procedimiento penal seguido por la desaparición y muerte de Déborah Fernández-Cervera el resultado del análisis del ADN del único investigado, que como era esperado por la familia de Déborah, ha dado negativo con el análisis del semen hallado en el interior de la vagina de Déborah, con el semen hallado en pañuelo y preservativo que había junto a su cuerpo y con el pelo hallado en el levantamiento del cadáver”, informan.

La jueza sobresee el procedimiento al considerar que no existen indicios "contundentes e irrefutables" que permitan acreditar la autoría de los hechos. En el auto, notificado esta tarde, indica concretamente que “ni los testimonios recabados ni la práctica de la exhumación del cuerpo de la víctima ni la inspección de un arcón congelador propiedad en su día del investigado” arrojaron “ningún resultado positivo para la investigación”, como tampoco lo hizo el análisis del móvil utilizado por la víctima que fue encontrado en dependencias policiales. Sobre la supuesta manipulación y borrado de un disco duro utilizado por la joven, considera que no se puede acreditar que esta práctica fuera “intencionada y masiva”.

“Los elementos de juicio que se aportan por la acusación (...) son meras sospechas basadas en datos no acreditados o en contradicciones en las declaraciones del investigado o de testigos, pero sobre aspectos incidentales”, se incluye en el escrito.

De este modo, la magistrada dictamina que “ningún indicio hay de que el investigado y la víctima se vieran esa noche, ni del lugar de la muerte, ni aparece vestigio alguno del investigado en el cuerpo de la víctima o en el lugar donde este se encuentra”.

La magistrada dictamina que “ningún indicio hay de que el investigado y la víctima se vieran esa noche"

Igualmente, en el auto se expresa que el investigado “ha explicado qué hizo esa noche y no se ha logrado evidenciar que fuera falso”, pues afirma que “sus contradicciones y rectificaciones afectan a aspectos accesorios de su testimonio, pero no permiten afirmar, ni tan siquiera indiciariamente, que él estuvo con la víctima la noche de la desaparición y que además la mató, dejando su cuerpo en una cuneta”. De esta forma, incide en que “la declaración judicial prestada por el investigado no arrojó ningún dato incriminatorio distinto a las contradicciones ya reseñadas, las cuales no acreditan su participación en los hechos delictivos”. El auto no es firme, pues contra él cabe presentar recurso.

El caso Déborah se reabrió en 2019 tras la lucha emprendida por la familia para saber la verdad. Aunque desde entonces se lograron varios hitos, entre ellos que se citase como investigado al exnovio de la joven por orden de la Audiencia Provincial de Pontevedra, finalmente las diligencias practicadas no han permitido arrojar luz.