Atasco judicial histórico en Vigo con más de 16.000 pleitos civiles a la espera de respuesta

Los juzgados de Primera Instancia y la sección de la Audiencia que resuelve los recursos triplicaron su pendencia en una década por el auge de los litigios bancarios y financieros

Expedientes judiciales acumulados en juzgados de Vigo

Expedientes judiciales acumulados en juzgados de Vigo / MARTA G. BREA

Marta Fontán

Marta Fontán

“Es tremendo; y lo peor es que parece que todavía no hemos tocado techo”. La litigiosidad civil no tiene límites. Los 13 juzgados ordinarios de Primera Instancia y la Sección Sexta de la Audiencia de Vigo, la sala que resuelve los recursos de apelación de esta materia, suman más de 16.000 pleitos que se acumulan a la espera de respuesta. La cifra es histórica porque nunca hubo tantas demandas pendientes. Para hacerse una idea del calado de la sobrecarga que asume en la actualidad esta jurisdicción solo hay que echar la vista atrás y comprobar como, ejercicio tras ejercicio, el número de procedimientos que aguardan resolución no ha dejado de crecer. Las concretamente 16.431 causas pendientes que hay a día de hoy triplican las de hace una década, cuando estaban por debajo de las 5.000.

¿Cómo se ha llegado a esta situación? La pendencia en los juzgados de Primera Instancia empezó a desbocarse en 2018, en la época del boom de las demandas de cláusulas suelo a raíz de la histórica sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que abrió la puerta a la retroactividad total. Como ya había pasado con las preferentes, los jueces, salvo casos muy excepcionales, fallaron a favor de los ciudadanos en materia de suelo hipotecario y en relación con otra multitud de cláusulas abusivas de este tipo de préstamos y la gente perdió el miedo a pleitear contra los bancos. De hecho, fue por aquel entonces cuando no pocos despachos de abogados apostaron por especializarse y por contratar más personal al ver en los litigios bancarios un claro nicho de mercado. Y no se equivocaron ya que, a día de hoy, esta materia sigue saturando los juzgados. “Si en 2017, 2018 o 2019 fueron las cláusulas suelo, que asumieron por aquel entonces los juzgados especializados, ahora son las demandas para reclamar los gastos hipotecarios”, afirma la letrada de la Administración de Justicia de uno de los juzgados civiles vigueses. “La sensación es que casi todo son pleitos bancarios; y los de gastos son los que están claramente a la cabeza, no dejan de entrar, es la moda actual”, describe.

Los litigios hipotecarios continúan pues al alza. Pero hay más claves que explican el atasco que arrastran los juzgados de Primera Instancia. Los fondos buitre también han contribuido, y mucho, al escenario judicial actual. “Llegaron en aluvión hace años y siguen litigando, a través de procedimientos monitorios o verbales”, confirman en una de estas salas. Estas sociedades que se dedican a comprar grandes paquetes de deudas para después reclamarlas judicialmente, sean del montante económico que sean, han obligado además a reabrir viejos asuntos, que llevaban décadas dormidos en los archivos judiciales, con la labor de trámite que eso acarrea. “Y no solo pleitean por impagos elevados; nos encontramos con procedimientos de muy pequeñas cantidades pero que, igualmente, suponen mucho trabajo para la oficina”, afirman.

Desde desahucios hasta accidentes de tráfico

Y junto a todo un mosaico de asuntos que engloban desde procedimientos por desahucios por impago de alquiler hasta accidentes de tráfico o demandas relacionadas con las comunidades de propietarios de edificios, la litigiosidad también creció debido a la avalancha de pleitos que se presentaron por las tarjetas “revolving”. Los intereses usurarios o la falta de transparencia de muchos de estos contratos animaron a cientos de ciudadanos a acudir a la vía judicial. “A día de hoy siguen llegando, pero mucho menos”, explican.

colapso W

colapso W / Hugo Barreiro

El último juzgado de Primera Instancia creado en Vigo empezó en 2023 y el Gobierno ya tiene sobre la mesa la petición de otra sala para este 2024. “Pero al ritmo al que entran las demandas no llegará”, auguran. Y es que este año, otra vez, la entrada de nuevos asuntos se ha disparado. Si en el primer trimestre de 2023 se registraron 4.888, cifra ya muy alta, entre enero y marzo de este año fueron 6.542. El doble que hace una década.

La situación no es mucho mejor en la Sección Sexta, la sala que resuelve todos los recursos de apelación civiles de Vigo y Redondela. Parecía imposible repetirlo, pero este sobrecargado órgano ha igualado su colapso histórico, el de 2009, al cerrar marzo con 1.626 asuntos a la espera de respuesta. Desde abril, gracias a contar con una nueva jueza titular y otra más de refuerzo que elevan el número total de magistrados a seis, funcionan en la práctica como dos secciones, lo que facilitará que, poco a poco, el atasco se vaya deshaciendo. El problema es que una reciente reforma legal está complicando el trabajo de la oficina: los recursos de apelación que antes se formalizaban en los juzgados civiles ahora deben presentarse directamente en la sección. Una nueva competencia que se ha topado con “falta de medios” para ejecutarla y con el hecho de que Lexnet aún no está “preparado” para la nueva funcionalidad.

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