Una camarera de Vigo está de baja 10 días y al reincorporarse encuentra el bar cerrado

El TSXG corrige la decisión del juez de instancia, que consideró que la demanda de la trabajadora se presentó fuera de plazo

Un bar cerrado, en una imagen de archivo

Un bar cerrado, en una imagen de archivo / Bernabé / Javier Lalín

"Cerrado y sin actividad". Así se encontró el bar del centro de Vigo en el que trabajaba una camarera que había estado de baja médica durante 10 días. La mujer demandó a la empresa para que se le abonase una indemnización acorde; en primera instancia obtuvo una pequeña victoria, pero recurrió al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que ahora abre la puerta a mejorar su compensación.

La mujer, con un contrato indefinido como ayudante de camarera, se encargaba ella sola de servir a los clientes las consumiciones y también de preparar los menús en la cocina. Entre el 20 y el 30 de marzo se le reconoció una incapacidad temporal y, a su vuelta al trabajo, se encontró con el local clausurado, un caso similar al de una empresa viguesa que echó el cierre durante la pandemia sin avisar a sus trabajadores.

El Juzgado de lo Social n.º 6 de Vigo sentenció que la trabajadora tenía derecho a una indemnización de 1.598,55, pero declaró que la acción de despido había caducado. Los trabajadores, cuando son cesados de su puesto, tienen un plazo de 20 días hábiles (y unas horas más de gracias) para presentar la demanda correspondiente en los tribunales. En su caso, el periodo empezaba a contar el día 31 de marzo; la papeleta de conciliación no se presentó hasta el 3 de mayo y la demanda el 23 de ese mes, unas fechas que para el juez ya superaban el límite.

19 días

Los magistrados del TSXG, en cambio, apelan a la jurisprudencia del Tribunal Supremo para corregir la contabilidad aplicada en ese fallo inicial. Le recuerdan al togado que no se deben contar ni los domingos, ni los tres festivos que hubo en ese tramo ni tampoco los sábados, de forma que en realidad transcurrieron 19 días, cuando el límite para la presentación se sitúa en la jornada vigesimoprimera a las 15:00 horas.

La conciliación se celebró, sin acuerdo, el día 22, y al día siguiente ya se presentó la demanda. La sala del tribunal gallego apunta también que una vez que se presenta la papeleta de conciliación se queda congelado. Así pues, la sentencia anula el fallo original y le devuelve las actuaciones al juez para que se pronuncie sobre el fonde del asunto. Tendrá que dirimir entonces si el despido es nulo, improcedente o procedente. En función de esa calificación, se abre la oportunidad de obtener una mayor indemnización.

En caso de que la empresa esté cerrada, será el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) el que se encargue de los pagos.

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