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Zona Franca sigue el modelo de Barcelona y se lanza a la promoción de pisos de alquiler social

Estarán destinadas a trabajadores de los centros de negocios y edificios del consorcio en la ciudad

Apuesta por recuperar el patrimonio histórico industrial de la ciudad

Áreas residenciales promovidas por Zona Franca en Sant Andreu, en Badalona, con equipamientos y áreas industriales.   | // CZFB

Áreas residenciales promovidas por Zona Franca en Sant Andreu, en Badalona, con equipamientos y áreas industriales. | // CZFB / Víctor P. Currás

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Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Vigo

El hecho de que la vivienda se haya convertido en el principal problema para cientos de vigueses no ha tardado en repercutir también en la economía de la ciudad. Poca oferta, muy cara –más que en ciudades como Viena o Budapest– y con un Plan Xeral todavía sin desarrollar. Es por ello que Zona Franca tomará cartas en el asunto y seguirá el modelo implantado con éxito en Barcelona desde hace 20 años.

Así lo anuncia el Delegado del Estado para el Consorcio, David Regades, durante su primera entrevista en FARO tras regresar al puesto. “Desarrollaremos viviendas porque creemos que es fundamental para vivir cerca y en condiciones dignas”, apunta al tiempo que asegura que permitirá “evitar desplazamientos y emisiones, además de una mayor calidad de vida”.

Esta iniciativa se desarrollaría “a medio y a corto plazo como acciones en la ciudad”, algo que para él es una parte indispensable para la competitividad del hinterland vigués. “Hay que ofrecer salario digno y buenas condiciones de trabajo, es vital”, insiste Regades ante una situación que ya no afecta solamente a jóvenes o rentas más bajas.

En esta segunda etapa al frente de Zona Franca se mantendrá la idea de abrirla a la ciudad. “Vamos a recuperar el ecosistema urbano de la ciudad, edificios históricos, para convertirlos en centros de trabajo, y al mismo tiempo, vinculados a soluciones habitacionales”, explica, tras lo que adelanta que “seguirán haciendo ofertas para adquirir inmuebles”. Esta idea parte del modelo que se ha implementado en el propio Consorcio con el traslado de su sede al antiguo Rectorado de la calle Areal.

“Aquí trabajan más de sesenta personas. Antes en Bouzas se movían 65 coches y aquí solo 19 vienen en coche. El resto, o andando o en transporte colectivo”, explica en un edificio más pequeño pero funcional que el anterior. “Las empresas no necesitan espacios inmensos y queremos seguir en esa senda”, con ejemplos como el World Car Center de Balaídos o el centro de López Mora.

“En estos momentos, atrayendo a personal y gente de fuera, cada vez se dificulta más el acceso a la vivienda”, por lo que apuesta por estudiar acciones de vivienda vinculadas a centros de producción y trabajo como ya se han desarrollado en los parques tecnológicos con guarderías, cafeterías o gimnasios. “Vamos a humanizar la economía, es fundamental”, resumió Regades. A largo plazo se seguirá trabajando en los parques empresariales “grandes, que necesitan mucha superficie”.

Recuperar el patrimonio histórico

A diferencia de otras entidades, el amplio músculo económico del Consorcio garantizaría los fondos para unas inversiones que estarían destinadas únicamente al alquiler social. A esta solución habitacional añadiría otras dos ventajas, garantizando un flujo de ingresos similar al que ya ocurre con oficinas o parcelas y la recuperación de enclaves históricos de Vigo, especialmente los que tienen pasado industrial.

Un ejemplo sería el de La Panificadora, que adelanta que “debe salir de forma inmediata tras el Plan Xeral” y en la que se está trabajando en un nuevo convenio: “Nuestra misión es recuperar espacios, como hicimos con López Mora, es nuestra senda”.

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Marta G. Brea

En ese sentido el Delegado del Estado y ya exdiputado apunta que “todos los informes dicen que en 2050 el 70% de la población residirá en ciudades y hay que adaptarlas y humanizarlas”, dotándolas de espacios para trabajar hacer ocio o vivir de forma cómoda. “No tiene sentido una hora de desplazamiento para trabajar”, resume como defensa para el modelo de ciudad de los 15 minutos andando.

El modelo barcelonés

La propuesta no solo parece necesaria y urgente por el contexto actual del sector, sino que cuenta con encaje legal y precedentes. En Barcelona se han desarrollado durante los tres últimos lustros más de 200.000 metros cuadrados de uso residencial, integrándose dentro de sus bolsas de suelo en alquiler.

Promociones de viviendas en La Marina del Prat Vermell en Barcelona

Promociones de viviendas en La Marina del Prat Vermell en Barcelona / Consorci Zona Franca de Barcelona

En 2017 el entonces delegado en el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), Jordi Cornet, aseguraba que estas medidas también son un negocio además de una respuesta a una “demanda social” tras analizar la situación con el Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno de España. La actuación, definida como una de sus “prioridades”, ha continuado con la llegada de Pere Navarro al Consorcio.

Estos se encuentran en Casernes de Sant Andreu en Badalona (74.270 metros cuadrados disponibles y 78 viviendas de protección oficial ya construidas), El Calderí en Mollet del Vallés (71.975 m² de vivienda libre y 30.846 m² de vivienda protegida ) y La Marina del Prat Vermell. Este último polígono, entre Montjuic y el recinto de Zona Franca, tiene 16 sectores en desarrollo de la mano del Ayuntamiento.

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