Las entrañas de la seguridad en Peinador
Junto a la vigilancia y control en el propio edificio aeroportuario, la Guardia Civil también interviene si hay altercados a bordo de los aviones: en 2023 tuvieron que desalojar a tres viajeros conflictivos

El subteniente de la Guardia Civil Fernando Ortega Pérez, ante la torre de control de Peinador. / Alba Villar

No hay margen para la flexibilidad ni para la improvisación en lo que se refiere a la vigilancia, la seguridad y el control de accesos en los recintos aeroportuarios. La biblia que rige en estos espacios para que nada se salga del guión es el Programa Nacional de Seguridad para la Aviación Civil (PNS) y una de las figuras clave en este engranaje es la de la Guardia Civil. El equipo destinado en Peinador está formado por 22 agentes al frente del cual se encuentra el subteniente Fernando Ortega Pérez, jefe de sección de Fiscal y Fronteras en el aeropuerto vigués. “Peinador es un aeropuerto pequeño y seguro, fácil de controlar desde el punto de vista de la seguridad y del resguardo fiscal”, resume. Pese a ser un espacio tranquilo, no está exento de sobresaltos. Como los que de vez en cuando protagonizan pasajeros conflictivos a bordo de los aviones. En 2023 estos agentes tuvieron que intervenir en tres incidentes de estas características en los que acabaron desalojando de las aeronaves a otros tantos viajeros, el último el que el 29 de diciembre, debido a su estado ebrio y a su actitud violenta, obligó a un avión de Ryanair que volaba desde Londres a Lisboa a realizar un aterrizaje de emergencia en Vigo.
Prevención del contrabando y el narcotráfico
“Nuestras funciones son las de vigilancia, resguardo fiscal y los controles tendentes a prevenir y perseguir el contrabando, el narcotráfico o las infracciones fiscales”, explica Ortega. Natural de Burgos y con tres décadas de trayectoria profesional a sus espaldas que lo llevaron a distintas ciudades españolas y a destinos tan dispares dentro de la Guardia Civil como Seguridad Ciudadana, Seprona, Tráfico o la vigilancia de cárceles, ocupa su actual puesto en Peinador desde 2019. En lo que al aeropuerto vigués se refiere, la Guardia Civil es competente para actuar en todas las zonas controladas y restringidas, la pista de despegue y aterrizaje de aviones incluida. El área pública del hall y la exterior donde se encuentran los taxis es demarcación de la Policía Nacional.
Si hay problemas con un pasajero en un avión y la situación llega al extremo de que el comandante de la aeronave deba pedir la presencia a bordo de los cuerpos y fuerzas de seguridad, a quien compete actuar es a la Guardia Civil. Y en lo que a esta problemática se refiere Vigo es un aeropuerto tranquilo, sin los frecuentes sobresaltos que existen en otros españoles como los de Alicante, Palma de Mallorca o Tenerife. “En este aeropuerto no hay vuelos conflictivos; la mayoría de los enlaces son con Madrid, Barcelona o las islas y el pasaje suele ser tranquilo y serio”, indica el subteniente.
Aterrizaje de emergencia a causa de un violento pasajero
Pero para todo hay excepciones. Y buena prueba de ello es lo ocurrido el pasado 29 de diciembre, cuando un avión de Ryanair que volaba desde Londres con destino a Lisboa tuvo que aterrizar en Peinador por la presencia a bordo de un violento pasajero. “Eran las nueve de la mañana cuando nos avisaron y una vez el avión tomó tierra subimos a bordo dos compañeros y yo. El viajero había estado dando golpes a los asientos, molestando a la tripulación y al resto de pasajeros... y ya dentro vimos efectivamente que se encontraba agitado y con una muy importante borrachera; cuando le indicamos que abandonase el avión no nos hizo caso, ofreció resistencia activa y hubo que sacarlo a la fuerza; una vez en las oficinas aún se mostró más violento, llegando a asestar un cabezazo a un vigilante de seguridad que colaboró con nosotros”, cuenta.
"Peinador es pequeño y seguro, fácil de controlar desde el punto de vista de la seguridad y del resguardo fiscal"
El pasajero, un ciudadano luso residente en Londres, fue detenido y acabó siendo puesto ese mismo día a disposición judicial en Vigo por delitos de desórdenes públicos y atentado a agentes de la autoridad. Tras una larga jornada, a las ocho de la tarde quedó en libertad provisional y abandonó el juzgado de guardia de camino a un hotel donde pasar la noche. “Pasadas las horas, cuando le fueron pasando los efectos del alcohol, nos confesó que no sabía ni lo que había hecho, estaba arrepentido”, recuerda este mando policial, que señala que junto a las consecuencias penales de su comportamiento, el pasajero cometió además una infracción grave contemplada en la Ley de Seguridad Aérea, castigada con multas que oscilan entre los 45.000 y los 90.000 euros: “Su conducta causó un problema de seguridad aérea, obligó a algo tan excepcional como desviar un avión y hacerlo aterrizar en un aeropuerto que no estaban en el plan de vuelo”.
Bajo los efectos del alcohol o con miedo a volar
Junto a esta intervención, el 12 de junio y el 28 de agosto de 2023 también acabaron entrando en otros dos aviones para desalojar a sendos pasajeros que causaron problemas. “En estos casos nosotros siempre intervenimos a requerimiento del comandante de la aeronave”, afirma. Los viajeros problemáticos suelen salir del avión en cuanto la Guardia Civil les indica que deben hacerlo, pero hay ocasiones, como ocurrió con el pasajero de Ryanair, en que es necesario bajarlos a la fuerza. “Quienes protagonizan estos incidentes suelen ser viajeros que están bajo los efectos del alcohol o las drogas, personas con patologías mentales o en ocasiones pasajeros con miedo a volar que se ponen muy nerviosos y que no son capaces de canalizar dicha angustia”, concluye.
Desde pistolas de juguete y bastones de peregrino hasta carne, fruta o pastillas de viagra
Una de las funciones de la Guardia Civil en Peinador es la de prevenir y detectar todo tipo de actos ilícitos. La lucha contra el narcotráfico también se realiza en estos espacios y, de hecho, en los últimos años se han incautado alijos como dos kilos de cocaína que iban ocultos en una maleta procedente de la República Dominicana o una cantidad similar que viajaba en otra maleta que venía desde Bolivia. “Todo el equipaje que viene de vuelos procedentes de terceros países se revisa”, afirma Fernando Ortega. Obviamente tampoco se puede volar con armas u objetos peligrosos: “Y aquí te encuentras con pasajeros que llevan en su equipaje de cabina pistolas de juguete que traen como regalo para sus hijos; con eso tampoco se puede volar, ni tampoco con los típicos bastones de trekking que usan los peregrinos en el Camino de Santiago; sobre esta cuestión se llegó a elevar una consulta y se decidió que solo está permitido hacerlo con bastones que se puedan plegar”.
El control de capitales es también clave. El jefe de Fiscal y Fronteras de Peinador cuenta a modo de anécdota como en una ocasión un pasajero llegó desde Cuba con 600.000 euros en la maleta. “Nos pasamos un buen rato contando billetes”, recuerda. Pese a la abultada cifra, aquel movimiento de dinero era totalmente legal. “Lo traían a España con motivo de que una empresa radicada en Cuba se iba a instalar aquí”, explica. Y junto al control de animales –fundamentalmente mascotas que viajan con sus dueños– y de medicamentos –uno de los que más se suelen incautar a pasajeros que transportan grandes cantidades son los de la marca Viagra–, también es importante el de sanidad animal y vegetal en relación con alimentos cárnicos, lácteos o vegetales. “Está prohibido traer comida de países de fuera de la UE”, afirma. Pese a ello, casi a diario se encuentran con que tienen que acabar tirando alimentos o vegetales que traen muchos viajeros en sus maletas, sobre todo los que viajan desde países latinoamericanos: carne como conejos cuy enteros, lenguas de pato, hígados de aves o sesos y fruta que, a veces, tras tantas horas de viaje, ya está podrida.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un furancho de Redondela, multado con 45.000 euros por no dar de alta a sus trabajadores
- Un servicio de bus gratuito llega mañana con 20 líneas diarias y más de 30 paradas
- La historia de superación de Sandra y Antonio, de dormir en la calle a abrir un comercio de barrio en Ourense: «La primera noche dormimos en un parque»
- El «making of» del bollo de Paradela
- El Paseo de Alfonso acoge el sábado la tercera edición de «A nosa memoria», un homenaje a Rubén Berto Covelo
- El naval vigués crece en el Mediterráneo con el elevador de barcos para yates «más grande del mundo»
- Así lucirán los locales comerciales de la Porta do Sol de Vigo: fachada integrada con el espacio, iluminación ornamental y punto informativo
- Casi 20.000 hectáreas de Pontevedra y seis concellos más, declaradas para la caza libre