El Registro Civil investiga cada mes hasta diez posibles matrimonios de conveniencia
Uno de los contrayentes suele ser extranjero en situación irregular o con una orden de expulsión
El expediente se anula al instante

Instalaciones del Registro Civil de Vigo. / Marta G. Brea
El Registro Civil de Vigo tramita en torno a los 800 matrimonios al año. Con sus avenencias y discrepancias, los cónyuges buscan formalizar su relación, generalmente basada en el amor, y quedar resguardados ante cualquier supuesto que pudiera ocurrir a la pareja. La duración del enlace es, para muchos un misterio, pero para otros ni siquiera llega a producirse. ¿El motivo? Estar cometiendo fraude.
El personal de este órgano investiga cada mes hasta diez posibles casos de matrimonios simulados o de conveniencia. Si bien es posible que se den casos de españoles, lo más habitual es que al menos uno de los contrayentes sea un ciudadano extranjero, bien en situación irregular por carecer de papeles o permiso de residencia, bien con una orden de expulsión del país.
Los profesionales del Registro Civil consultados explican que esta problemática tuvo hace años su momento álgido, con decenas de casos. Tras un periodo de estabilización, el auge de la inmigración ha vuelto a elevar estas cifras convirtiendo esta situación de fraude en habitual en los servicios del registro vigués, ubicados todavía en las dependencias de calle Lalín.
Eludir las normas de extranjería
De esta decena de casos mensuales, no todos terminan en una nulidad, si bien sí son casos a investigar por cumplirse alguna de estas condiciones o ser sospechosos de que los cónyuges contraen matrimonio con el fin exclusivo de eludir las normas de extranjería.
Para ello, el personal del Registro Civil informa a la Policía Nacional sobre los interesados y los agentes se encargan de remitirles si el ciudadano extranjero carece o no de permiso de residencia, si se encuentra en situación irregular, con una orden de expulsión administrativa o judicial, su hoja histórico-penal de antecedentes... Es decir, toda aquella información que haga sospechar que no existe un auténtico consentimiento matrimonial.
Entrevista
Con esta información, desde la oficina judicial de calle Lalín se realiza una entrevista a las partes sobre el mantenimiento de su vida en común, relación, conocimiento de la pareja, entre otras cuestiones. Con estos datos, la titular del órgano valora si existe un consentimiento en el matrimonio o si por el contrario hay un fin vinculado a la obtención de la residencia española.
En caso negativo, el expediente matrimonial seguiría su curso mientras que si las sospechas e fraude son muy claras, el Registro Civil anulará el casamiento al instante. Esta será la única sanción para los contrayentes, ya que no se considera una infracción ni conlleva ningún otro tipo de apercibimiento más allá que la nulidad del expediente.
Contrayentes españoles
A mayores de esta búsqueda para eludir las normas de extranjería, también es posible que se den matrimonios de conveniencia entre ciudadanos españoles aunque es mucha menor medida. Concretamente, estos casos responden a varones de avanzada edad que buscan casarse con su cuidadora para que, en caso de fallecimiento, le quede a ella una pensión de viudedad y puedan seguir cobrando de alguna manera.
En estos casos, el Registro Civil también emitiría una resolución acordando la nulidad del expediente existiendo para ello plena convicción de hallarse en presencia de un matrimonio simulado para acordar la denegación de la autorización del matrimonio o de su inscripción.
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