Piden que la gaviota sea especie vulnerable tras caer su población un 80% en 30 años

La Sociedade Galega de Historia Natural ha presentado la solicitud a la Xunta para garantizar su protección

Gaviotas, en el muelle de Cíes.

Gaviotas, en el muelle de Cíes. / Marta G. Brea

Sandra Penelas

Sandra Penelas

La población gallega de gaviota patiamarilla  –Larus michahellis– se redujo un 80% en 30 años. Y en el parque Illas Atlánticas, donde se encuentran las principales colonias y se realizan censos periódicos, el número de parejas reproductoras se desplomó desde las 30.260 registradas en 2001 a solo 6.360 el año pasado. Ante esta situación “catastrófica”, la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN) reclama su consideración como especie vulnerable y ha solicitado a la dirección xeral de Patrimonio Natural que inicie el expediente para incluirla con dicha condición en el catálogo de especies amenazadas.

La SGHN recuerda que el síndrome paralizante o parético, sobre el que están investigando expertos de las universidades gallegas y el parque nacional Illas Atlánticas, así como la gripe aviar están afectando en toda Europa al “declive” de la especie, que recientemente fue considerada “casi amenazada” en el Libro Rojo de las Aves de España.

Tras revisar la información científica disponible sobre las colonias gallegas, la SGHN considera que es necesario “un cambio de paradigma”, ya que la gaviota patiamarilla cumple los criterios relacionados con la reducción y el tamaño de la población para poder ser incluida “al menos” como vulnerable en el catálogo gallego.

Una gaviota enferma localizada en el parque.

Una gaviota enferma localizada en el parque. / CEDIDA

Respecto a la primera exigencia, un descenso de un 20% en 50 años, la población gallega cayó un 80% en tres décadas. Y la mayor reducción se produjo en Cíes, que pasó de 22.220 parejas en 1991 a solo 2.022 el año pasado.

El segundo criterio establece que el número de ejemplares maduros sea inferior a la mitad de los que podrían existir de acuerdo a la capacidad del hábitat. Y, en este sentido, desde la SGHN argumentan que, además del declive en las colonias de cría, también se ha producido una “disminución importante” de los nidos y polluelos retirados en las ciudades a pesar de que la percepción de sus habitantes continúa siendo que se trata de una especie “numerosa”.

Proyecto del parque para determinar las causas del síndrome

Uno de los autores de los trabajos consultados por la SGHN es el ecólogo Ignacio Munilla, que cuenta con una amplia experiencia en el estudio de la colonia de gaviota patiamarilla y también de otras aves marinas en Illas Atlánticas. Actualmente participa en un proyecto liderado por el parque nacional para determinar las causas del síndrome paralizante y en el que también colaboran los expertos del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC), en Ciudad Real.

“Levamos uns anos intentado esclarecer as causas. O IREC é un centro de referencia internacional en patoloxía aviar e xa descartaron diversos virus como posible causa. Pero aínda hai varias hipóteses por confirmar. Eu non teño tan claro que sexa a principal causa do declive poboacional, pero seguramente é importante”, apunta.

El síndrome paralizante afecta a toda la población europea de gaviota patiamarilla y también a otras especies. Y la primera vez que se detectó en Illas Atlánticas fue en 2011: “Se cadra é unha cousa que sempre estivo aí pero cunha intensidade moi baixa e ese foi o primero ano que atopamos un número importante de aves afectadas. Ademais a incidencia varía moito dun ano a outro”.

En el parque también han aparecido ejemplares afectados por gripe aviar, pero no en un número suficiente para poder tener influencia en la población y en su declive.

Respecto a la posibilidad de que la colonia de gaviota patiamarilla llegue a un punto de no retorno, Munilla subraya que a día de hoy no es posible llegar a esa conclusión: “O declive en si xa é preocupante. Pero non podemos afirmar que a poboación acabe chegando por debaixo do que chamamos tamaño viable, que igual serían 50 parellas. Agora pode haber unhas 15.000 en toda Galicia”.

Puesto de socorro para gaviotas enfermas en Sálvora.

Puesto de socorro para gaviotas enfermas en Sálvora. / CEDIDA

"O primeiro que hai que facer é un plan de conservación"

Además de continuar con los estudios en marcha y los censos, el experto abogar por elaborar un plan de conservación. “É o primeiro que hai que facer se detectas que unha especie está en situación preocupante. E, como parte deste plan, hai que facer unha diagnose da situación con datos e de forma sistemática e ordeada. As gaivotas poden morrer por moitas causas, pero outra cousa diferente é que iso teña influencia no que lle está pasando á poboación. Hai que contrastalo todo e ver cales desas causas teñen sentido. Se fas un mal diagnóstico, probablemente poñas un mal tratamento”, advierte.

Desde el parque Illas Atlánticas, hace tres años pusieron en marcha en Sálvora un pequeño puesto de socorro, que está ayudando a “mitigar” la incidencia del síndrome: “Está na aldea, ao carón da colonia. E o que facemos é recoller as gaivotas enfermas que atopamos para darlles uns coidados, basicamente,hidratación e comida e mantelas nun sitio seguro e á sombra. E moitas delas recuperan. Estamos aprendedo como sacalas adiante e tamén recollemos mostras para enviarlle ao IREC”.

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