Paso adelante del Concello para reforzar la seguridad "motera"

Está pendiente la colocación de barreras protectoras en la avenida do Tranvía

Invierte 350.000 euros

Tramo de quitamiedos pendiente de reforzar en la avenida do Tranvía.

Tramo de quitamiedos pendiente de reforzar en la avenida do Tranvía. / Marta G. Brea

La ciudad es ahora mucho más segura para las más de 41.200 motos que registra el padrón que hace unos años gracias, en gran parte, a los Sistemas de Protección para Motociclistas (SPM): barreras protectoras que cubren la parte baja de los quitamiedos. El proyecto de colocación de este mecanismo en casi 4 kilómetros de carreteras del municipio olívico impulsado por el Concello está a punto de finalizar, según indican fuentes de la entidad municipal, tras años de trabajos.

La inversión del Ayuntamiento en esta acción, repartida en unos 50 puntos de la red viaria viguesa, asciende a 350.000 euros. Una de las actuaciones principales fue, precisamente, la de la carretera en la que se ejecutarán los trabajos finales, la avenida do Tranvía –solo resta un tramo–, el vial que desciende desde la rotonda de Peinador-Ifevi hasta Cabral, con 1.560 nuevos metros lineales de barreras con todos sus accesorios y terminales para cumplir con la normativa vigente y una partida de 100.000 euros.

Se trata de una segunda plancha, en paralelo y situada por debajo de los guardarraíles, que persigue reforzar la seguridad de los motoristas: si un conductor de moto sufre una caída y se desliza por el asfalto hacia el guardarraíl, este mecanismo evita que se cuele por debajo o impacte contra los postes de sujeción, situación que podría causarle heridas de consideración grave. Y es que las aristas superiores se convierten en cuchillas cuando un cuerpo se desliza sobre ellas a gran velocidad.

Estas barreras protectoras ya se pueden ver en la avenida de Arquitecto Antonio Palacios, calle Goleta, Areeiro, la avenida do Tranvía, Camiño Hermida, Subida a San Sebastián, Eifonso, Estrada da Madroa, Camiño Vía o Clara Campoamor. La cruzada del Concello contra los quitamiedos peligrosos comenzó hace unos nueve años con el refuerzo de 200 metros de la avenida do Tranvía. Los planes del ente local pasaban ya entonces por seguir extendiendo la medida hacia otros puntos de la urbe, como Clara Campoamor, Falcoido, Portoloureiro, Emilia Pardo Bazán o Leonardo Alonso.

En agosto de 2015, apenas 12 meses después de actuar en la avenida do Tranvía, calculaba la entidad local que había eliminado cerca de 2,5 kilómetros de guardarraíles con riesgo para los motoristas. Ahora, la institución representada por Abel Caballero está a punto de terminar la extensión de las barreras protectoras a otro medio centenar de puntos repartidos por la geografía municipal con la intención de mejorar los sistemas de contención que ya están colocados y potenciar la seguridad de los motoristas vigueses y visitantes.

Esta actuación es uno de los motivos que animan a los ciudadanos de Vigo a apostar por las dos ruedas. Según el último padrón fiscal relativo al Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, hay en el municipio 41.268 ciclomotores y motocicletas. La cifra no deja de crecer: 40.448 en 2022, 39.748 en 2021, 38.692 en 2020 y 37.499 en 2019.

Otros factores que impulsan este tipo de movilidad son los beneficios fiscales impulsados por el Concello, su coste –más económico que el de un turismo–, su agilidad para desplazarse por la ciudad y sortear las colas, las ventajas a la hora de aparcar –los usuarios pueden estacionarlas en las aceras de mayor tamaño– o la existencia de pasos adelantados y carriles específicos.

Una propuesta que nace en Vigo

La actuación municipal da respuesta a una demanda histórica del colectivo de las dos ruedas, que, para ilustrar su reivindicación, les acuñó un apellido más que evidente a los guardarraíles: “asesinos”. El Concello se puso manos a la obra después de que la plataforma Stop Guardarraíles entregase más de 130.000 firmas en el Congreso de los Diputados para exigir el cambio a nivel estatal.

En esta cámara, consiguió respaldo unánime para la eliminación de los quitamiedos peligrosos de las carreteras del país y mejorar la información para los motoristas. El movimiento contra los quitamiedos “asesinos” en las carreteras nació en Vigo de la mano de May Aguilar, viguesa que inició la recogida de firmas en la plataforma online Change.org.

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