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Más de doscientas personas protestan en Valadares frente a una nave con okupas para exigir su marcha

Las personas instaladas en ella empezaron a abandonarla tras la oferta de su propietario y mediar la Policía

Los vecinos de A Garrida los acusan de varios robos

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A. B.

Vigo

Más de doscientas personas del barrio de A Garrida, en Valadares, se concentraron en la tarde de este miércoles en las inmediaciones de la antigua nave de Friogarrida, okupada desde hace alrededor de dos meses. Los vecinos acusan a estas personas de, presuntamente, haber robado o intentado robar en varios establecimientos y viviendas de la zona, y reclamaban una solución a esta situación de alarma social. Tras recibir un ultimátum del propietario de la nave y mediar la Policía Local en el conflicto, en este momento, la mayoría ha abandonado las instalaciones.

Celia Mariño, propietaria del estanco del barrio, cuenta cómo sufrió un robo en su establecimiento hace algo más de dos semanas. Fue al mediodía, a los pocos minutos de cerrar. Se llevaron el dinero que había en caja, tabaco y mecheros, según cuenta. Lo denunciaron a la Policía, que tomó huellas, pero el ladrón había usado guantes y se había llevado el bombillo. Tampoco es identificable en las imágenes porque usaba capucha y guantes. Por su indumentaria, Celia tiene “sospechas claras” de que es una de las personas que dormían en la nave.

En el Centro Veciñal e Cutural (CVC) de Valadares se celebró este miércoles una reunión de residentes en la zona. La presidenta, Ana Pérez, explica que se levantaron más de una decena de manos cuando preguntaron por afectados por robos desde que la nave está okupada. Pero no todos acabaron en denuncia. Cuenta que la Policía les comunicó que hay 3 o 4 presentadas y ninguna con indicios suficientes.

El centro vecinal no respaldó la concentración de los vecinos al considerar que es mejor intentar primero que se vayan por otras vías. “En actos así altéranse os nervios e podería pasar calquera cousa”, señala Pérez. Explica que el dueño de la nave –al que lograron contactar hace poco y se trasladó al lugar para intentar resolverlo– incluso ofreció a okupas pagarles una pensión y les dio de plazo este jeves antes de tomar otro tipo de medidas. Tras mediar, agentes municipales trasladaron a alguno al albergue municipal.

La asociación vecinal también va a presentar un escrito ante la Policía Nacional y la Local para reclamar medidas para controlar una situación en la que ya se ha registrado también el incendio de un vehículo o peleas entre okupas. Ante la sensación de inseguridad, algunos vecinos han optado por colocar alarmas y cámaras. Pérez denuncia que empresas que se dedican a ello están visitando la zona para ofrecerlas.

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