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Traspasando fronteras sobre ruedas

Miembros del proyecto Discamino se preparan para su ruta más larga, 5.000 km en cuatro países entre el 14 de julio y el 25 de septiembre

Pitillas y otros miembros de Discamino presentan la ruta Perimetral Ibérica.  | // JOSÉ LORES

Pitillas y otros miembros de Discamino presentan la ruta Perimetral Ibérica. | // JOSÉ LORES / Marta Tiago

Marta Tiago

Lo que empezó siendo un “ponerse las pilas” se ha convertido en el mayor reto de sus vidas: 5.000 kilómetros, cuatro países, triciclos tándem y más de tres meses pedaleando. De eso se trata Perimetral Ibérica, la nueva ruta del proyecto Discamino.

Todo arrancó con una apuesta entre el ex policía local Javier Pitillas y el deportista Iván Bragado. “Si te sacas el título de entrenador, haremos la aventura de tu vida juntos”, le prometió Pitillas. Bragado lo ha conseguido, por lo tanto, Pitillas tiene que cumplir. Junto a ellos se han unido los deportistas, Pablo Paz y Chema Díaz.

Este cuarteto se conoció a través de asociación Discamino, fundada por Pitillas con el propósito de “crear una herramienta para lograr que cualquier persona discapacitada pueda disfrutar de todo lo que la peregrinación ofrece”.

Iván, Pablo y Chema vieron sus vidas cambiar en cuestión de segundos, pero, como si de aves fénix se tratasen, con su tenacidad y su esfuerzo se han sobrepuesto a las adversidades, encontrando en el deporte una vía de escape.

En un primer lugar, tenían la intención de realizar la ruta Eurovelo-3, pero finalmente se han decidido por rodear la Península Ibérica, recorriendo puntos como la costa portuguesa o los Pirineos.

A lo largo de este reto, cuentan con el apoyo de 20 personas, 10 de ellos fijos. En alguno de los tramos se unirán algunas de sus compañeras de la asociación en handbike: Laura (portugués), Mónica (Pirineos) y Suso (cantábrico).

A pesar de que Pitillas lo defina “como un camino más” no puede evitar aclarar lo especial que es. Supone una aventura sin precedentes que surge a modo de recompensa por el esfuerzo de uno de ellos.

No obstante, no deja de generarle incertidumbre todo aquello que pueda presentarse durante el camino. Uno de sus mayores miedos: el número de kilómetros, más del doble de lo que acostumbran a hacer.

Algo queda claro: ni el tiempo meteorológico los achanta. Ya han completado la primera etapa: Vigo-A Guarda. La siguiente parada es Viana do Castelo.

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