El Trankimazin de medio miligramo está agotado en las farmacias de la ciudad

La elevada demanda del fármaco hace escasear ya también los genéricos | Los médicos de cabecera tienen que ajustar el tratamiento a los pacientes ante el desabastecimiento

Trabajadoras de una farmacia de Vigo, con cajas de medicamentos, entre ellos Trankimazin. |   // P. HERNÁNDEZ

Trabajadoras de una farmacia de Vigo, con cajas de medicamentos, entre ellos Trankimazin. | // P. HERNÁNDEZ / Carlos Ponce

Las farmacias de la ciudad siguen sufriendo importantes problemas de suministro de determinados medicamentos. Entre los que más se han repetido en los últimos meses son los de la familia de las benzodiacepinas, utilizadas generalmente para el tratamiento de la ansiedad. Y ahora mismo, el que falta, es el Trankimazin de 0,5 miligramos, uno de los fármacos más recetado por médicos de familia y psiquiatras para tratar especialmente crisis de angustia, agorafobia, ataques de pánico y estrés intenso. El Trankimazin es el nombre comercial con el que se distribuye el alprazolam.

“Hay alternativas terapéuticas en forma de genéricos. Pero el problema es que algunos se empiezan a agotar porque al no haber el medicamento principal, la demanda se traslada a los sustitutos. Ese es precisamente el problema actual, que la demanda de algunos fármacos está superando las previsiones de Sanidad”, explica Cristina Alonso, titular de la farmacia Santana Alonso, ubicada en Travesía de Vigo.

La alternativa que se ofrece a los pacientes desde la botica, en caso de que tampoco haya un genérico disponible, es hablar con el médico de cabecera para que haga un ajuste en el tratamiento.

La demanda supera la previsión de Sanidad en varios de tipos de medicamentos"

Cristina Alonso

— Farmacéutica de Vigo

En los casos de las personas que tienen pautado Trankimazin de 0,5 miligramos, al no estar ahora disponible en las farmacias, lo que se está haciendo es recetarle pastillas de 0,25 mg y que tomen dos cada día, para no variarle la dosis. “La situación no está derivando en problemas de salud, el farmacéutico es un profesional sanitario preparado para ofrecer las soluciones necesarias. El sistema cuenta con las alternativas suficientes”, explica la boticaria viguesa Cristina Alonso.

El problema con el Trankimazin es que es un medicamento que está fluctuando continuamente en el mercado. Es decir, cada cierto tiempo hay desabastecimiento, con las complicaciones que ello genera.

Un medicamento con problemas de suministro y que sí está causando dificultades porque no tiene sustituto es el Ozempic de un miligramo, un medicamento contra la diabetes que se utiliza junto con la dieta y el ejercicio para tratar a pacientes adultos con diabetes de tipo 2 que no se controla de forma satisfactoria. Ahora mismo solo entregan una caja por farmacia cada 48 horas, algo a todas luces insuficiente ante la demanda que hay.

La falta de Ozempic, para diabéticos, otra de las grandes preocupaciones

Ahora también está siendo usado para perder peso, aunque en España aún no esté oficialmente indicado para ese uso, endocrinos gallegos consultados confirman que ya se usa para tratar la obesidad grave, a veces para evitar a los pacientes una cirugía bariátrica (operación para disminuir el volumen de la cavidad gástrica). Eso sí, la cobertura pública solo financia la indicación para la que está aceptado: diabéticos mal controlados con el sistema habitual y con obesidad.

Para combatir la obesidad, también es precisa una receta para obtenerlo en farmacia, pero el fármaco tiene un coste en el caso de Ozempic de unos 132 euros, que se administra por medio de una inyección semanal. Otro similar y que tampoco cubre el Sergas, llamado Saxenda, requiere una inyección diaria y su coste asciende al doble: unos 280 euros.

Un problema de suministro es una situación en la que las unidades disponibles de un medicamento en el canal farmacéutico son inferiores a las necesidades de consumo nacional. En general, suelen deberse a problemas en la fabricación o distribución del medicamento, y las roturas de stock en estos últimos meses están siendo constantes. Los problemas en la cadena de suministro a nivel global están teniendo incidencia sanitaria. En los momentos por ejemplo en los que hubo una auténtica explosión de infecciones respiratorias entre los niños, en las farmacias de Vigo se quedaron sin antibióticos, especialmente diversos fármacos con amoxicilina, que se utiliza para tratar ciertas infecciones causadas por bacterias, como la neumonía, la bronquitis (infección de las vías respiratorias que van a los pulmones) y las infecciones de los oídos, la nariz, la garganta, las vías urinarias y la piel.

Aunque la situación ya no es tan preocupante como hace unos meses, un simple vistazo a la página web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios permite comprobar permite comprobar cómo hay todavía decenas de medicamentos que no están disponibles o que tienen suministro limitado a determinadas unidades por botica porque la producción es insuficiente.

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