En 2021, el juzgado de lo contencioso-administrativo número 2 de Vigo condenaba al Sergas a pagar a una familia 400.000 euros (la mitad para su bebé) por daños morales, al respecto del nacimiento de su hijo, después de que no se les informara de la posibilidad de hacer un test de ADN durante el embarazo de la madre, para asegurarse de que el feto no tenía anomalías cromosómicas. Dos años después, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha rebajado esa indemnización a 70.000 euros, de los que 30.000 serían para el menor.

En la primera sentencia, el juez le dio la razón a esta familia, pero también exculpó a los médicos de una mala praxis, al considerar que no cabía reproche al Sergas por no haber ofrecido o acometido una amniocentesis, ni contemplar el test de ADN fetal en sus protocolos. No obstante, esa condena se fundamentó en no haber informado a la gestante de que tenía esa posibilidad. Las pruebas daban riesgo bajo pero el bebé nació con un déficit severo de liquido amniótico que le ha generado dependencia de por vida.

Por su parte, y ante el recurso del Sergas a esta sentencia, ahora la sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia les replica que a la paciente le informaron de que el riesgo era bajo, y se quedó tranquila. "La realidad es que esa prueba no es concluyente, es ahí donde el profesional médico debe informar a la gestante, dejando constancia en el historial médico". Aunque ve probados los daños morales, pero revoca la sentencia de Vigo y rebaja la indemnización.

La madre era primeriza y su bebé nació en septiembre de 2017. Todo siguió normal hasta la última ecografía. En verano, los médicos pidieron un alumbramiento dirigido porque diagnosticaron al feto un oligoamnios severo (déficit de liquido amniótico). El alumbramiento se produjo a través de una cesárea programada en la semana 35, y el recién nacido pesó 1,8 kilos.

Los padres reclamaron y ganaron en primera instancia ya que "existía otra prueba, otra alternativa, sin apenas margen de error, que de haberse realizado mostraría a las claras la necesidad de practicar la amniocentesis", algo que de lo que no fueron informados.

El Sergas recurrió, asegurando que "las pruebas y consultas realizadas a la paciente y su feto durante el embarazo que se ha peritado han sido las adecuadas", pero el TSXG desestimó este recurso y mantiene la condena, aunque con una severa reducción de la compensación económica.