El Gordo cae en la Gran Vía de Vigo: "Estoy en una nube"

La administración número 2 vendió un décimo del 05490 por máquina

La administración de Gran Vía vende un décimo del 'Gordo' de Navidad

Marta G. Brea

“En una nube y supercontento, con muchísima ilusión”. Así se sintió Pablo Arias Real tras conocer que, en su administración, la número 2 de Vigo, ubicada en el 178 de Gran Vía, había caído el Gordo de la Lotería de Navidad: 05490. La bolita salió del bombo del Teatro Real de Madrid poco antes de las 11.30 horas y sacó sonrisas en 32 provincias. Minutos después, el local situado frente al IES San Tomé empezó a llenarse de periodistas y curiosos, entre estos últimos, vecinos, clientes habituales y estudiantes del centro de secundaria. Este negocio vigués solo vendió un décimo por máquina con los dígitos de la fortuna.

“Empezar así la mañana es fenomenal. Mejor, imposible”, destacaba Pablo Arias antes de enfundarse la camiseta en la que anunciaba que el primer premio había caído en su local, abierto “hace unos tres meses” tras mudarse desde la calle López Mora. “No sabemos de quién es el décimo”, apuntaba tras indicar que tenía un buen presentimiento: “Lo veíamos venir. Teníamos esperanza e ilusión. Nos dijimos antes del sorteo “Vamos a empezar con buen pie y energía positiva”. Y sucedió”, señalaba a FARO, a la vez que apuntaba que este premio, aparte de “alegría”, trae bajo el brazo un “incremento de ventas” por la “fama”: “Vendrá más gente a comprar. Mira el éxito de Doña Manolita”. 

Pablo Arias subrayaba que este es el primer gran premio que dan en su nueva sede. En López Mora, a mediados de octubre de 2021, concedieron más de 4 millones de euros en el Euromillones: “No supimos de quién era. Es normal mantener el anonimato”. Enmarcados en las paredes del local, más premios de La Bonoloto y La Primitiva. “Hace dos años, repartimos un quinto premio del sorteo de Lotería de Navidad”, destacaba poco antes de darse un baño de masas con clientes, vecinos y estudiantes del IES San Tomé, que se acercaron para felicitarlo y compartir su alegría: “Vino muchísima gente y el teléfono no para de sonar”.

Reconocía que, si fuera él el poseedor del décimo premiado con 400.000 euros, metería el dinero en el banco para pensar con calma a qué dedicarlo. “Pensaría en alguna inversión y me haría un buen viaje, anotaba. Peguntado por el número agraciado, destacaba que “no hay números feos”: “Hay que esperar al sorteo para valorarlos”. Con la adrenalina todavía recorriendo su cuerpo, avanzaba a FARO que la suerte también caerá en su administración de Gran Vía en el sorteo del Niño: “Ahora, de carrerilla”.

Vigo vuelve a recibir el primer premio del Sorteo Extraordinario. La última fue en 2020. Las anteriores: 1974 y 2018.