El paseo ciclopeatonal que conecta el centro de Vigo, Teis y Chapela es ya una realidad a todos los efectos. El Concello inauguró este jueves de forma oficial la Vía Verde que discurre por el antiguo trazado ferroviario de acceso a la ciudad.

El recorrido de 4 kilómetros se inicia a escasos metros del acceso del Centro Comercial Vialia en Vía Norte y se extiende hasta más allá del límite municipal con Redondela, finalizando en el antiguo apeadero de la parroquia.

La finalización de las obras en el mes de septiembre permitieron que miles de vecinos la estrenaran extraoficialmente” estos meses, siendo el de este miércoles un acto protocolario en el que se descubrieron algunas placas y paneles informativos en los últimos tramos.

El alcalde de la ciudad, Abel Caballero, destacó la doble utilidad de la misma al ser “un lugar de ocio y paseo” y “una vía de comunicación que une barrios enteros” como Travesía de Vigo, la parte central de Teis y el centro urbano.

A pesar de que inicialmente estuvo presupuestada en 2,9 millones de euros, los cambios sobre el proyecto original y el encarecimiento de los materiales provocaron que el coste final ascendiera a 3.513.000 euros; llegando aproximadamente la mitad de ellos a través de los fondos europeos de recuperación Next Generation por ser una nueva forma de movilidad sostenible.

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Así es el trazado completo de la Vía Verde hasta Chapela Alba Villar

El objetivo del gobierno municipal es enlazar el carril bici existente en él con la red que se prolongará hasta Samil a través del casco urbano.

Esta ruta cuenta con tres pasarelas completamente nuevas: la metálica que une Vía Norte con Calle Navarra, la de madera desde esta última hasta el viaducto de Isaac Peral que cuenta con unas privilegiadas vistas de la ría y el nuevo paso superior de Camiño da Vía, levantado tras eliminar el anterior.

Además de su evidente función de conectividad y movilidad, el viejo trazado del tren destaca por su diseño. Se ha mantenido la estructura de la catenaria, permitiendo instalar 185 puntos de luz que recuerdan su pasado ferroviario.

Al mismo tiempo cuenta con varias áreas biosaludables de ejercicios –aunque se descartaron las mesas de ping pong previstas inicialmente– y decenas de bancos que suman más de 180 metros de largo.

Así es el trazado completo de la Vía Verde hasta Chapela Alba Villar

Fuentes, aparcamientos de bicicletas, papeleras, carteles de señalización y nuevos accesos a calles como Montecelo, Buenos Aires y Coutadas completan una actuación que ha permitido extender el “efecto Vialia” a las zonas más orientales –y antaño afectadas por el tren– de la ciudad. Tras el paso superior sobre la AP-9, la Vía Verde finaliza en el corazón de Chapela.