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El detective relacionado con el crimen de Salgado sitúa entre la familia a los autores

Señala durante su declaración a “personas muy cercanas” al empresario con las que mantenía “malas relaciones”. La acusación pedirá nuevas diligencias y más testificales

El detective F. O. , a su entrada en los juzgados donde se le tomó ayer declaración. | // ALBA VILLAR

El detective F. O., condenado por las escuchas ilegales al empresario vigués Manuel Salgado asesinado en un garaje de la calle Rosalía de Castro en 2004, declaró en el Juzgado de Instrucción número 4 de Vigo en relación al crimen tras la negativa de hacerlo en sede policial. Fuentes próximas al caso afirman que en su interrogatorio entró en “contradicciones” con lo testificado hace una semana por los primeros declarantes, entre ellos un vigilante de seguridad que es sobrino del detective, si bien lo más certero de su comparecencia fue lo relativo a la autoría del crimen. Tras negar su implicación en el mismo, situó a “personas muy cercanas” a Salgado con las que mantenía “malas relaciones” como los autores, tal y como precisaron fuentes próximas al caso.

Esta vinculación apunta veladamente a la familia del empresario, cuya relación con su exmujer e hijos era casi nula. Es más, a lo largo de todo el sumario se apuntan numerosas situaciones de amenazas, disputas, intentos de atropello... “incidentes con la familia que se intensifican a finales de 2003 y principios de 2004” –tal y como recoge la Policía Nacional–, más allá de las denuncias y disputas judiciales que Salgado mantenía con su exmujer por sus bienes y patrimonio. “Manuel vivía una situación muy desagradable, con un ambiente muy tenso entre estas personas”, explicó el abogado que ejerce la acusación particular.

El detective, tal y como se recoge en el sumario alegó una coartada para la jornada en la que se produjo el crimen, el día 2 de abril. Y es que, tras regresar de un viaje a Brasil, se reunió con un funcionario de prisiones para tratar su ingreso en la cárcel, previsto para ese mismo mes de abril. En el último informe policial realizado por el Grupo de Homicidios de Madrid señala que se trata de una coartada “creíble” a tenor de las declaraciones del funcionario, si bien de las mismas se desprende que ambos quedaron una vez este último dejó a sus hijas en el instituto a las 09.00 horas mientras el cadáver de Salgado se halló a las 08.30 horas, cometiéndose el crimen con anterioridad.

Otra de las cuestiones sobre las que giró el interrogatorio fue su posesión de armas de fuego. Varios testigos del caso apuntaron en sus declaraciones haber visto al detective F. O. –que según el Colegio profesional de detectives privados de Galicia ya no está inscrito como tal desde 2004– con un revólver y un rifle Winchester. El propio declarante así lo reconoció en su comparecencia.

Pocos más detalles trascendieron del interrogatorio, que quedó contextualizado en la semana previa al asesinato de Salgado en el garaje de su trabajo –un cartucho hallado en ese punto evidencia para los agentes una tentativa previa de acabar con su vida– así como en la jornada del asesinato.

En el sumario se hace referencia a cómo el círculo familiar de F. O. tuvo conocimiento de la muerte de Manuel Salgado, exactamente el día siguiente de su muerte, el detective le habría dicho a su sobrino –en palabras de este– “joder el marroquí de los cojones la que me ha montado”. A este apodo, también extraído del sumario, otro testigo amigo de Salgado emplea el calificativo de “el árabe” para referirse al investigado y entonces pareja de la exmujer del fallecido. Cabe recordar que esta mujer, F. O. y otros partícipes fueron condenados a penas de prisión por un delito de escuchas ilegales por intervenir el teléfono móviles de Salgado en 2003.

Nuevas diligencias

Tras esta declaración, que se prolongó durante más de una hora y a la que asistió el letrado de la acusación particular, ejercida por los sobrinos y hermana de Salgado, así como los abogados de su exmujer y del que en su momento fue su pareja sentimental –ambos en condición de investigados en la causa por una cuestión meramente “formal” tras la reapertura del caso– se pedirán nuevas diligencias.

Así lo confirmaron los criminólogos del despacho jurídico Balfagón & Chippirrás que asesora a los sobrinos de la víctima y a su equipo de abogados, quienes solicitarán pruebas documentales para aclarar extremos que no quedaron aclarados y nuevas testificales.

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