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La generosidad de los vigueses antes de Navidad

La campaña “Cada niño un juguete” ya lleva recogidos 3.000 y aspira a alcanzar los 16.000 antes del 20 de diciembre

Voluntarios de la Asociación Stop con los juguetes. MARTA G. BREA

“Llevamos ya recogidos unos 3.000 y aún no contamos todos los que entraron este lunes. Está siendo una auténtica locura”. José Carlos Leiro deja de recoger y clasificar juguetes cinco minutos para contar que desde que iniciaron la recogida el pasado 10 de noviembre los voluntarios “no han parado”. La campaña “Cada niño un juguete” ya está en marcha en la ciudad y, tras 13 años, los vigueses están volviendo a demostrar una vez más su “generosidad y solidaridad” ante la inminente celebración de las fiestas navideñas, puesto que se están volcando de lleno para que ningún niño gallego se quede este año sin juguetes bajo el árbol.

Lo confirma así el director de la iniciativa y presidente de la Asociación Stop, José Carlos Leiro, quien apunta que “el reparto lo haremos entre el 19 y el 20 de diciembre y esperamos llegar este año a los 16.000 juguetes. Cuando empezamos en 2009 recuerdo que recogimos unos 900 y a lo largo de todo este tiempo es increíble cómo ha ido evolucionando. Nos llaman todos los días para informarse sobre los puntos de recogida”.

La cara más dura es que se reparten todos los juguetes, cada vez hay más familias necesitadas

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El derecho a jugar, a que menores con familias en una situación de vulnerabilidad socioeconómica puedan disfrutar de su infancia y promover su atención son algunos de los objetivos de esta iniciativa que desde su puesta en marcha ha logrado distribuir un total de 72.178 en todo el territorio gallego. Desde la entidad organizadora destacan que “entregar un juguete no consiste simplemente en dar caridad, vaciar armarios o deshacerse de artilugios que molestan en casa. Se trata de ofrecer generosidad y un poco de esfuerzo personal”.

En este sentido, José Carlos Leiro señala que “la cara más dura de todo esto es que se reparten todos los juguetes, no queda ni el primero, porque cada vez hay más gente en situaciones complicadas, vienen personas que nunca antes había tenido que recurrir a esto, muchos abuelos que buscan algún juguete para sus nietos, personas en paro o que tan solo tienen como ingresos la Risga... es mucha la demanda que hay. Nosotros procuramos repartir tres juguetes por niño, dos de segunda mano y uno nuevo. Además, este año vamos a llevar un lote de juguetes nuevos a la planta de Oncología pediátrica del Hospital Álvaro Cunqueiro y también una asociación de moteros está intentando gestionar los trámites para hacer lo mismo en Povisa”.

En total, en la campaña participan unos 50 voluntarios, porque además de todos los que se ocupan de limpiar y clasificar los juguetes, la Asociación Stop también cuenta con la colaboración de los taxistas que se ocupan de repartir los juguetes por los 18 puntos de recogida distribuidos por la ciudad olívica, con el objetivo de que los vigueses que quieran efectuar alguna donación no tengan que desplazarse hasta el local del colectivo en la calle Paulino Freire, 23, en Bouzas. A este respecto, José Carlos Leiro echa en falta el apoyo por parte de las administraciones local y autonómica a la hora de ceder un local para poder desarrollar todo el trabajo que efectúa la entidad, puesto que afirma que “el año pasado, de los 15.000 juguetes que recogidos, 7.000 fueron para familias viguesas”.

Integrantes de la AECC en la inauguración del rastro. | // M. G. B.

Solidaridad contra el cáncer

Otra de las iniciativas solidarias más clásicas de la temporada es el rastrillo que la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) pone en marcha todos los años en Vigo en la calle Hernán Cortés, número uno. Miembros de la entidad realizaron ayer la inauguración oficial del rastrillo que se transformará en un punto de donación y de venta de todo tipo de artículos con el objetivo de apoyar el trabajo de la entidad con los pacientes oncológicos y las familias, así como para financiar proyectos de investigación.

Las instalaciones permanecerán abiertas hasta finales de enero y las personas que las visiten podrán comprar sus regalos navideños a muy buen precio. En cuanto a las donaciones, desde la AECC de Vigo indicaron que en esta edición “no se recogerán ropa, complementos textiles, zapatos, juguetes ni enciclopedias”. En la nueva campaña participarán un total de 40 voluntarios que permanecerán en el mercadillo todas las semanas a partir de ahora de lunes a sábado, de 10.30 a 13.30 y de 17.00 a 20.00 horas.

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