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La Universidad de Vigo utiliza lombrices para eliminar plásticos y patógenos de los lodos de depuradoras

Lidera un novedoso proyecto financiado por el Ministerio de Ciencia para convertir estos residuos en un valioso fertilizante

La estación depuradora de Moaña. GONZALO NUNEZ

La asombrosa capacidad de reciclaje de las lombrices puede ayudar a reducir la presencia de microplásticos, genes resistentes a antibióticos y patógenos microbianos en nuestro planeta. El grupo de Ecología Animal (GEA), que cuenta con más de dos décadas de experiencia en el vermicompostaje de residuos como el bagazo para elaborar abonos naturales, lidera un proyecto nacional para descontaminar los lodos de las depuradoras de aguas residuales y convertirlos en un valioso fertilizante. Una iniciativa que se enmarca en la estrategia de la economía circular y que tiene un impacto relevante en la mejora ambiental de los ecosistemas, así como en la salud humana.

El proyecto Vermedar, seleccionado en la última convocatoria de Generación de Conocimiento del Ministerio de Ciencia y financiado con 151.200 euros hasta 2025, está liderado por Jorge Domínguez, catedrático de Zoología y coordinador del grupo GEA. Y cuenta además con el apoyo de las empresas FCC Aqualia y Espina & Delfín, que acompañaron la propuesta de la UVigo con sendas expresiones de interés y proporcionan los lodos del estudio.

Instalaciones de vermicompostaje de la UVigo y prototipo de reactor de flujo continuo de tamaño industrial. Cedidas

El objetivo final es demostrar la viabilidad del proceso tanto en el laboratorio como en las instalaciones de vermicompostaje del campus de As Lagoas-Marcosende, que incluyen un reactor de flujo continuo de tamaño industrial diseñado y construido por Domínguez en colaboración con Espina & Delfín.

Los investigadores de la UVigo ya disponen de lodos de la EDAR de Moaña suministrados por FCC Aqualia y, desde hace un par de semanas, recogen muestras en las más de treinta plantas que gestiona Espina & Delfín en nuestra comunidad para hacer una caracterización de estos residuos.

Lombrices de tierra viviendo y alimentándose de lodos de EDAR en el vermirreactor. Cedida

“Galicia es un buen modelo para testar este planteamiento de reciclaje porque se trata de una tecnología interesante para poblaciones que no sean demasiado grandes y sus EDAR no produzcan cantidades enormes de lodos. La idea final sería instalar un reactor de vermicompostaje en la propia planta de tratamiento, de forma que se ahorrarían los gastos de transporte y gestión de los lodos. Y los abonos obtenidos se podrían utilizar después en los jardines de esa localidad, en el cultivo de plantas y árboles o en la recuperación de zonas afectadas por incendios. Son aplicaciones muy interesantes que tienen que ver con los actuales retos del cambio climático la desertización y la falta de materia orgánica”, explica Domínguez.

A día de hoy, añade el experto, las legislaciones europea y española impiden utilizar estos lodos ya transformados en el cultivo de alimentos, y solo permiten el resto de aplicaciones cuando cumplen unos criterios mínimos relacionados con bacterias patógenas, básicamente coliformes y salmonella, y con metales pesados.

El catedrático de Zoología Jorge Domínguez. Cedida

“Los lodos tienen asociados muchos problemas de contaminación. En el caso de los microplásticos, por ejemplo, ya hay numerosos estudios que demuestran que las depuradoras funcionan como sumideros en los que se acumulan. Utilizamos mucha ropa de poliéster y, a través de los lavados, acaban concentrándose en las EDAR. Y luego si esos lodos se aplican al campo, los plásticos acaban llegando a los ríos y al mar. Por eso vamos a investigar los procesos de degradación de estos plásticos. Y haremos lo mismo con los genes de resistencia a antibióticos y los patógenos microbianos humanos. El objetivo es eliminar el mayor riesgo de contaminación posible y que todo el proceso sea ambientalmente más sostenible”, comenta.

Se trata de un proyecto muy innovador, puesto que no existen estudios sobre vermicompostaje en estos tres casos de uso y los únicos avances publicados hasta el momento son los realizados por el propio grupo GEA. De ahí, que Vermedar ya haya despertado el interés de investigadores de otros países europeos o de EE UU.

Degradación enzimática

La hipótesis de los expertos vigueses es que durante el vermicompostaje de los lodos se produce “un cambio drástico” en la estructura y función de las comunidades microbianas, así como un aumento significativo de la actividad extracelular de desintoxicación. Y esto “desencadena y acelera” la degradación enzimática de plásticos, genes resistentes a antibióticos y patógenos.

“Todas las pruebas las realizaremos en el campus pero en el futuro se podría instalar un reactor en una EDAR dentro de un proyecto de colaboración universidad-empresa”, plantea Domínguez, séptimo investigador español en el último ranking de Stanford en el campo de la agronomía y la agricultura.

"Vermicompos" a partir de bagazo

En los últimos años, su grupo ha demostrado la viabilidad del “vermicompost” elaborado a partir del bagazo de las bodegas Terras Gauda, Mar de Frades, Abadía da Coba y Martín Prieto, además de secuenciar el ADN de los microorganismos que interaccionan con las lombrices de tierra autóctonas –Eisenia andrei– en la fabricación del abono natural.

A pesar de que la evaluación y puntuación del proyecto Vermedar fue muy elevada y, por tanto, le correspondería un contrato FPI para un investigador predoctoral, Domínguez lamenta que su solicitud fue rechazada alegando falta de presupuesto. En todo caso, el catedrático invita a los recién graduados o a quienes hayan acabado un máster y quieran realizar su tesis en el marco de este proyecto a contactar con él.

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