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Caso Déborah: la Audiencia no descarta que los indicios puedan señalar a “otras personas”

Rechaza por ahora abrir jurado contra el exnovio y ve necesario, 20 años después, agotar las vías de investigación para “poder determinar” la existencia de un delito de homicidio

Familiares de la joven y otros allegados en un acto de homenaje a la joven fallecida. FdV

Al caso Déborah aún le quedaría recorrido. Es lo que se desprende de un auto judicial que acaba de dictar la Audiencia Provincial de Pontevedra, que, en respuesta a un recurso interpuesto por la familia de la joven viguesa, rechaza al menos en este momento abrir el procedimiento de Tribunal de Jurado contra el exnovio de la víctima. Los magistrados afirman que de forma previa a tomar una decisión hay que “agotar” las vías de investigación en primer lugar para poder determinar la “existencia de indicios” de un delito de homicidio en este muerte ocurrida en 2002 y porque, de las diligencias acordadas, podrían existir indicios, afirman, “tendentes a señalar a otras personas”. Esta última afirmación ha causado el asombro de la familia, toda vez que, al cumplirse el pasado mayo los 20 años desde los hechos, la causa ha prescrito salvo contra el exnovio. Aunque aparecieran nuevos sospechosos, nada se podría hacer ya legalmente contra ellos. “Este último punto sorprende a las partes por cuanto la acción penal ya no podría dirigirse contra otras personas, si bien todo lo que contribuya al esclarecimiento de los hechos será bienvenido”, valoraron ayer en un comunicado.

Fue en junio de este año cuando la jueza de Tui que lleva el caso rechazó abrir jurado contra el único investigado ya que antes de adoptar esta decisión había que esperar a recibir el informe pericial ordenado de oficio a la Guardia Civil sobre la presunta manipulación del disco duro del ordenador de Déborah después de que el dispositivo, según los peritos de Lazarus Technology, fuese entregado en 2006 a la Policía Nacional. La familia presentó recurso de apelación ante la Audiencia de Pontevedra, que acaba de dictaminar sobre la cuestión: en un auto con fecha del pasado 17 de noviembre notificado este jueves la Sección Segunda refrenda la decisión de la instructora porque, en este caso, “existen aún una serie de líneas de investigación que se precisan para poder valorar los indicios existentes en la causa”, por lo que lo resuelto por la magistrada es “prudente, correcto y racional”.

Pruebas acordadas

Los magistrados apoyan que la jueza tudense decida diferir su dictamen sobre si abre o no jurado contra el único investigado “hasta el momento en que se practiquen las pruebas acordadas y que faltan por practicar”, habida cuenta “de la complejidad del caso y de la existencia de indicios de muy diversa índole”. Esto, argumentan, hace que sea preciso agotar las vías de investigación “para poder determinar la existencia de indicios de la comisión de un delito de homicidio” –que sería competencia efectivamente de un tribunal de jurado– y añadiendo además los magistrados en este punto que “de las diligencias acordadas podrían existir indicios tendentes a señalar a otras personas”. Esta afirmación es la que ha causado la sorpresa de la familia y sus abogados ya que, dada la prescripción que pesa sobre la causa, penalmente y en relación con la muerte y desaparición de Déborah ya no podría dirigirse procedimiento alguno contra nadie que no sea el actual investigado, ya fuese en calidad de posible autor o de cómplice en estos hechos. En su momento las pruebas genéticas revelaron una coincidencia con un antiguo testigo del caso, pero la pista fue descartada por la instructora al no ser un resultado concluyente.

Tras la resolución que se acaba de conocer, que es firme, la familia de la joven muestra su “respeto absoluto” a la decisión adoptada por la Audiencia Provincial de Pontevedra, pero espera que, dado el tenor de lo acordado sobre la necesidad de agotar la investigación, la jueza instructora acuerde ahora practicar diligencias que fueron solicitadas en su día y que no autorizó, entre ellas la realización de careos entre testigos “cuyas declaraciones son totalmente contradictorias entre ellos mismos o con lo declarado con el único investigado”, así como pruebas periciales que también fueron denegadas.

Tanto la Fiscalía como la defensa del exnovio de Déborah habían solicitado que, como han hecho finalmente los magistrados de la Sección Segunda, se confirmase la decisión de no abrir por ahora el procedimiento de jurado popular.

La sala considera “prematuro” abrir una pieza separada sobre el disco duro

Junto a insistir en la apertura del procedimiento de jurado contra el exnovio, en el recurso formalizado ante la Audiencia de Pontevedra la familia de Déborah solicitaba que se abriese una pieza separada sobre la presunta manipulación del disco duro del ordenador de la joven tras ser entregado en 2006 a la Policía Nacional, entre otras diligencias relacionadas con este dispositivo informático. Los magistrados también rechazan esta petición por considerarla “prematura” en estos momentos. A juicio de la sala, la jueza tudense razona “de forma coherente” sobre esta cuestión.

“En efecto, no existiendo hasta el momento indicios plurales y contundentes sobre la autoría del hecho, ni tan siquiera de cómo ocurrió, el resultado de esta diligencia –el informe encargado de oficio a la Guardia Civil que todavía está pendiente de recibirse– podría aportar algún dato de interés, por lo que resulta prudente esperar a su resultado antes de decidir sobre el curso del procedimiento”, afirma. Los magistrados consideran que, primero, hay que “precisar” si existió o no manipulación, para que después se pueda valorar si ésta constituiría un delito “independiente” de la causa general que se instruye por la muerte y desaparición de Déborah. Además, la “eventual identificación” de la persona que pudiera ser responsable de la alteración podría aportar información para esclarecer los hechos, por lo que hay que esperar. Un informe de la defensa, mientras, niega la manipulación y atribuye las alteraciones del disco duro a reinstalaciones del sistema y a troyanos.

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