Suscríbete Faro de Vigo

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Rebajas navideñas

Black Friday “a tiro fijo” y no para “comprar por comprar”

En general, los consumidores ven las tiendas tranquilas, no notan grandes descuentos y algunos esperarán a las rebajas de enero

Gente de compras por las rebajas del Black Friday, este viernes en Príncipe. M. G. BREA

Más colorida que negra. Así amanecía este viernes, conocido internacionalmente como Black Friday, la Rúa do Príncipe. Desde primera hora de la mañana uno podía observar a decenas y decenas de personas que ojeaban los brillantes escaparates que acoge el corazón comercial vigués, perdiéndose entre numerosos descuentos de lo más llamativos para “adelantar” parte de sus compras navideñas. Al menos ese fue el argumento esgrimido por distintos transeúntes que –bolsa(s) en mano– dieron fe que este año de crisis el hiperconsumo está de capa caída y garantizaron no estar allí para “comprar por comprar”. Como siempre, hubo excepciones.

“Venimos a tiro fijo fue quizá la expresión que más se pudo escuchar ayer en la calle que acapara un buen pellizcazo de la oferta textil que alberga la urbe olívica. El frío del invierno era compensado por el ambiente cálido que se percibía en la zona, donde gente de todas las edades se reunía involuntariamente para celebrar –sabiéndolo o sin saberlo– una tradición estadounidense nacida el día posterior a Acción de Gracias y que carga con décadas de tensión, empujones y lágrimas de emoción en comercios de todos los rincones del planeta.

Estas expectativas, por lo que parece, han sido rebajadas este año por la inflación. En plena época de alza de costes, ello lo evidenciaron clientes como Lucía, que admitía haber notado los precios “más caros” pese a las disminuciones anunciadas por las tiendas. “Algunas que solían ser más baratas han subido muchísimo”, comentó, confesando no haberse “agobiado mucho” tras constatar una afluencia “normal”.

De la misma opinión es Teresa, que la pasada jornada “batallaba” por dar con unos pantalones vaqueros. “Estoy dando una vuelta pero no me está convenciendo nada, porque lo que yo quiero lo sigue valiendo lo al mismo”, dijo por su parte, afirmando –en una postura más ahorradora y conservadora– que no tenía pensado gastar “porque sí” y que si no encontraba nada esperaría a las rebajas de enero.

Respecto al presupuesto para dejarse en el día de ayer: de lo más variado. Para Sergio, como no podía ser de otra manera, “el que ponga mi madre”. “Vamos a ver si hay alguna otra oferta con vistas a Navidades”, señalaba el joven, para acto seguido su progenitora aclarar que ese tope sería entre 100 y 150 euros. “Compramos lo que necesitamos”, añadía, manifestando que también esperarán al comienzo del cercano 2023.

Guillermo (d) y Nuria (c) junto a otra amiga de compras en Príncipe. Jorge Garnelo

Otros, como Guillermo, se tomaron este viernes con una filosofía diferente. “Ya habíamos visto lo que queríamos por las aplicaciones, venimos a tiro fijo”, explicó, subrayando que su presupuesto rondaba los 400 euros más otros 200 en regalos a familiares y amigos. “Todo lo que me gustaba ya me lo compré”, agregaba asimismo, haciendo hincapié en que al adelantar todas sus compras se había ahorrado cerca de un 20 por ciento: “Realmente, hay rebaja. Llevo tiempo viendo las prendas y no las han subido para luego bajarlas y dejarlas igual que estaban”.

En general, los diferentes clientes consultados por FARO afirmaron alejarse del hiperconsumo que caracteriza esta fecha tan esperada por muchos y que en estos momentos –tal como está la coyuntura económica– difícilmente soportarían la mayoría de los bolsillos gallegos. Con todo, hubo gente que fue un paso más allá y aprovechó esta ocasión ya no solo para gastar, sino hasta para recuperar algo de dinero.

Ejemplo de ello bien puede ser Nuria, que acompañaba a Guillermo y, en su caso, dedicó la mañana de ayer a devolver cosas que había comprado para su hija pequeña y que todavía no había utilizado. Una vez lo hacía, con parte del dinero que le daban de la devolución (el importe íntegro previa rebaja) volvía a adquirir los productos devueltos para así ahorrarse una buena cantidad que retornó a su cartera.

“Este año sí que no tengo mucho presupuesto, entonces voy a intentar gastar lo menos posible. Para mí ya no, y para la niña lo que necesita (refiriéndose a la ropa) y juguetes. Porque los niños tienen que llevar juguetes sí o sí”, señalaba entre risas, evidenciando por otro lado que es “bastante complicado” comprar en las tiendas porque casi nunca tienen ciertas tallas para las mujeres: “Mucho mejor online”.

Socios de Adicae, informando ayer sobre los riesgos del Black Friday. CEDIDA

Críticas a los “engaños”

En contraposición a la cultura del Black Friday y los valores que en ocasiones representa, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) denunció este viernes en la Praza del Emigrante “la publicidad engañosa de los comercios y de los bancos” con motivo de esta data. Eugenia, que junto a otros tres socios de la mencionada entidad estuvieron asesorando a parte de la población viguesa para no caer en falsas rebajas o en créditos rápidos de los que “es muy difícil salir”, comentó que se llevó a cabo una encuesta a la ciudadanía y se distribuyeron diferentes folletos informativos para reivindicar “los principios del consumo ético, crítico y responsable”. A sus ojos, la tradición estadounidense “aumenta el endeudamiento de las familias” y, desde el punto de vista ecológico, “es un día negro para el planeta”.

Compartir el artículo

stats