Los edificios con calefacción central esperarán “el máximo” para encenderla

Administradores de fincas retrasarán su puesta en marcha por el precio del gasoil | También recomiendan a los vecinos con calderas individuales que limiten su uso

Sala de calderas de un edificio de viviendas. |   // S. Á.

Sala de calderas de un edificio de viviendas. | // S. Á. / Carlos Ponce

El precio del gasóleo C, el combustible que utilizan las calderas para la calefacción, estaba ayer en Vigo a una media de en torno a los 1,5 euros el litro, casi un 50% mayor en comparación al momento en que empezara la subida imparable de la gasolina. Esto está provocando auténticos quebraderos de cabeza en las comunidades de vecinos que cuentan con calefacción central. Porque llenar una caldera de gasoil supone un gasto enorme y deja temblando las cuentas de la comunidad. Es más, hay casos en Vigo en los que se están teniendo que aprobar derramas extraordinarias para alimentar esos depósitos porque con las cuotas ordinarias no es suficiente.

El problema es que para muchos edificios los costes actuales son inasumibles, y hay administradores de fincas, las personas encargadas de gestionar las cuentas y el día a día de las comunidades, que ya han trasladado a propietarios y vecinos que este año el encendido de la calefacción central se retrasará “el máximo posible”, por motivos económicos y pensando en el ahorro. Es decir, hasta que el frío no se vuelva prácticamente insoportable, la calefacción de los edificios con este tipo de instalaciones no se activará. Afortunadamente, hasta el momento, el otoño ha sido más cálido que en otros años, pero las previsiones apuntan a una bajada progresiva de temperaturas.

“Vamos a esperar todo lo que podamos para encender la calefacción, afortunadamente no hay una norma escrita que nos diga que hay encenderla en tal fecha o en la otra. La situación es la que es, y los vecinos la entienden”, asegura Roberto González, administrador de fincas de la empresa Segurcom, que está tomando esta medida en todas las comunidades de vecinos con calefacción central que gestiona. No solo se está atrasando la fecha del encendido, sino que se aplaza la carga de depósitos de calefacción y, en lugar de llenarlos, lo que están haciendo es pagar por poca cantidad de combustible “para ir tirando”. Es decir, lo que se hace es introducir de forma más habitual gasoil en la caldera pero menor cantidad, lo justo para cubrir las necesidades básicas en materia energética del edificio. En muy pocos casos se llena, para evitar precisamente un desembolso económico de miles de euros.

Hay que tener en cuenta que las cuentas de las comunidades de vecinos no pasan por su mejor momento. Y es que algunos propietarios han decidido que, a la hora de priorizar, es preferible por ejemplo no pagar la cuota de la comunidad de vecinos que la letra del coche o la hipoteca. Distintos administradores de fincas de Vigo certifican el aluvión de impagos de cuotas por parte de los propietarios y cuya justificación precisamente tiene que ver con la situación de incertidumbre actual económica que tanto preocupa a las familias. Por tanto, la morosidad en las comunidades de vecinos ha aumentado progresivamente conforme se ha ido incrementando la inflación.

Precisamente, para que esta situación no vaya a más, se toma una medida como la del retraso en la activación de la calefacción. Aunque afecta sobre todo a los edificios con sistemas centralizados, a las viviendas que cuentan con contadores individuales también llegan una serie de recomendaciones. "Se les aconseja un uso moderado, si en casa tienen una temperatura adecuada, se les pide que no utilicen de más la calefacción para evitar que la factura se les dispare”, asegura Roberto González. En estos casos, no obstante, todo depende ya de la voluntad del vecino o propietario correspondiente.

La esperanza de que el precio de este tipo de combustible del que se alimentan las calderas de gas se redujese empieza a difuminarse, por lo que no parece que se vaya a producir un levantamiento en cuanto a las medidas de ahorro en las comunidades de vecinos.

Dos de cada diez hogares vigueses tendrán que instalar contadores individuales

España comenzará a aplicar en mayo de 2023 la medida ordenada por Bruselas hace ya más de una década y que pondrá fin en la práctica a las calefacciones centrales. El objetivo es reducir el consumo y, obviamente, que cada hogar pague por el calor que utiliza en lugar de hacerlo de forma proporcional al resto de viviendas independientemente de lo que cada una consuma. Para ello, en las comunidades de propietarios que tengan calefacción central (por lo general son las de mayor tamaño), deberá instalarse en cada piso un contador individual que mida el consumo exacto o, en caso de no ser viable, repartidores de costes que funcionen en cada radiador.

La inversión en la instalación dependerá de si se utiliza uno u otro sistema y lo asumirá directamente la comunidad de propietarios. En Vigo se calcula, según apuntan diversos administradores de fincas, que dos de cada diez hogares tendrán que cambiar su sistema de calefacción para adecuarse a la nueva normativa.

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